TEXTOS EXPOSITIVOS

    Un examen, un trabajo escolar, un libro de texto, una conferencia, un anuncio, el prospecto de un medicamento, son textos expositivos perfectamente conocidos por nosotros. La exposición es un tipo de texto cuyo objetivo es el de ofrecer un tema cualquiera al receptor de forma clara y ordenada.
    La finalidad de los textos expositivos es la pura transmisión de información, con el fin de informar al receptor; por eso, porque nos transmiten información, también se les denomina textos informativos. Aunque este tipo de texto puede aparecer de forma independiente, es normal que se combine con otros tipos; por ejemplo, frecuentemente se insertan textos o fragmentos expositivos en textos argumentativos.
    Según el público al que va dirigido un texto expositivo –más o menos culto– y de la intención del autor –didáctica o no– hay dos modalidades de textos expositivos: la modalidad divulgativa y la modalidad especializada.

1.1CARACTERÍSTICAS DE LOS TEXTOS EXPOSITIVOS.
1.Su finalidad es la transmisión de información. El texto expositivo se centra en el contenido, que el receptor debe percibir claramente. La forma de expresión debe garantizar, por tanto, la recepción de ese contenido.
2.Con la información que se transmite se quiere facilitar el conocimiento del texto o materia.
3.Características lingüísticas:
3.1.Sintaxis: estructuras oracionales que no dificulten la comprensión, por eso es frecuente la presencia de oraciones de carácter explicati­vo. También es frecuente la aparición de aclaraciones que se presentan como aposiciones o como incisos (informaciones que se intercalan entre comas, rayas o paréntesis). Aparecen con frecuencia proposiciones subordinadas de relativo, tanto explicati­vas como especificativas.
3.2.Léxico. Se utiliza un léxico específico; los términos no tienen ambigüe­dad y están usados según su valor denotativo, por lo tanto, la función lingüística predominantes es la referencial.
3.3.El verbo: el tiempo verbal propio de este tipo de texto es el presente de indicativo (presente atemporal), aunque pueden aparecer tiempos del pasado. Si el contenido son instrucciones, pueden aparecer el imperativo o el presente de subjuntivo. Es frecuente la aparición de estructuras pasivas, puras o reflejas.
3.3.1.Se utilizan sustantivos con un criterio de precisión (Terminología específica del ámbito al que se refiere el texto: tecnicismos).
3.3.2.Se utilizan adjetivos y adverbios para precisar. Los adjetivos suelen ser pocos y especificativos, y aparecen poco o no aparecen los valorativos, que son superfluos o llevan una carga afectiva que no es propia de la neutralidad de este tipo de textos.
3.4.Coherencia y cohesión textuales. El contenido aparece estructurado de una determinada manera, y las diferentes secuencias se relacionan entre sí mediante elementos ordenadores del discurso.
4.Lenguaje no verbal: a veces aparecen elementos icónicos (gráficos, diagramas, esquemas, etc.) para facilitar la comprensión de la informa­ción.
5.Empleo de la descripción: en textos donde se enumera la naturaleza, partes y finalidad de un objeto, de un fenómeno o de determinados aparatos aparecen fragmentos descriptivos.

1.2ESTRUCTURAS EXPOSITIVAS
    Para comprender un texto expositivo tenemos que entender las ideas centrales y la relación que se establece entre ellas. Dicha relación se manifiesta en diferentes estructuras adecuadas en cada caso al contenido del texto.
    1. Estructura descriptivo-enumerativa. Se utiliza para presentar una serie de hechos o de datos de la misma importancia sobre un tema. En esta estructura aparecen enlaces ordenadores del discurso como: en primer lugar, además, por último. Ejemplo de estructura descriptivo-enumerativa:
   
    La capa de ozono se encuentra en la estratosfera, entre 15 y 35 kilómetros por encima de la superficie terrestre. Los rayos ultravioletas del sol transforman las moléculas del oxígeno: en lugar de dos átomos de oxígeno (simbolizados por O2 ), contendrían tres, y ese "isótopo" del oxígeno se llama ozono (O3 ).

    2. Estructura comparativa. Es la apropiada para señalar semejanzas y diferencias entre objetos o ideas. Son propios de esta estructura enlaces como por el contrario, frente a, de manera parecida así como las estructuras comparativas del tipo es como, es igual que.

    Las zonas templadas parecen favorecer la calidad de vida. En ellas el desarrollo de formas grupales públicas es más fácil que en las zonas de frío extremo, y la actividad individual, más sencilla que en las de calor.

    3. Estructura de secuencia y de causa-efecto. Para exponer en orden los hechos se recurre a la secuencia; pero si interesa mostrar que unas ideas (o hechos) derivan de otras, se emplea la estructura de causa-efecto. Elementos ordenadores del discurso propios de la secuencia son palabras como primero, después, a continua­ción.
   
Quitamos la piel a la pescadilla y la cortamos en rodajas. Después la salpimentamos y enharinamos. La doramos en aceite caliente. Y, finalmente, la servimos acompañada de una salsa de puerros y manzana.

    4. Estructura deductiva o analizante. La idea principal se expone al comienzo del texto y, a continuación, se demuestra con datos particulares.

    5. Estructura inductiva o sintetizante. Parte de la exposición de datos o ejemplos particulares para llegar a la idea general.
EJEMPLOS DE TEXTOS EXPOSITIVOS
TEXTO 1
    Una madre relata a sus amigos el caso de su hija de doce años, que, con ocasión de encontrarse junto a un río con otros pequeños, y habiendo caído uno de éstos al agua, se lanzó valerosamente a la corriente y salvó su vida. La madre, orgullo­sa, terminó su relato con esta frase admirativa: "Desde luego, mi hija se ha portado como un..."
    Llegada aquí, la madre titubea y termina diciendo: "se ha portado fantástica­mente".
    ¿Qué ha pasado en esta hablante? El lector lo habrá imaginado. (¿Por qué el lector y no la lectora?) Su primer impulso fue decir "como un hombre" o "como un verdadero hombre", pero enseguida comprendió que la expresión no cuadraba. Intentó sustituir "hombre" por "mujer", pero el resultado no era el que ella quería. Al final, tuvo que recurrir a otra frase.
    Una persona ofendida escribe al director de una revista: "Espero de su caballerosidad que usted publicará esta carta..." . Pero el director de la revista resulta ser una mujer, cosa que ignora quien escribe. ¿Qué pensar de la palabra "caballerosi­dad" empleada en este contexto?
    Con estos ejemplos triviales se pone de manifiesto el hecho de cómo muchas palabras que expresan cualidades, actitudes, etc, tradicionalmente tenidas por "viriles", han quedado acuñadas tan masculinamente que cuando queremos aplicarlas a una mujer (o mejor todavía, a persona de sexo no conocido) el resultado es un titubeo. Es el caso de voces como hidalguía, caballerosidad, hombría de bien, etc. Su existencia es expresiva de la identificación subconsciente de varón con persona, típica de toda sociedad patriarcal.
Álvaro García Messeguer, Lenguaje y discriminación sexual.
TEXTO 2
    Los mimos siempre han sabido que los movimientos corporales de un hombre son tan personales como su firma. Los novelistas también saben que, con frecuen­cia, reflejan su carácter.
    Las investigaciones acerca de la comunicación humana a menudo han descuidado al individuo en sí. No obstante, es obvio que cualquiera de nosotros puede hacer un análisis aproximado del carácter de un individuo basándose en su modo de moverse —rígido, desenvuelto, vigoroso—, y la manera en que lo haga representa un rasgo bastante estable de su personalidad.
    Tomemos por ejemplo la simple acción de caminar: levantar en forma alterna los pies, llevarlos hacia adelante y colocarlos sobre el piso. Este solo hecho nos puede indicar muchas cosas. El hombre que habitualmente taconee con fuerza al caminar nos dará la impresión de ser un individuo decidido. Si camina ligero, podrá parecer impaciente o agresivo, aunque si con el mismo impulso lo hace más lentamente, de manera más homogénea, nos hará pensar que se trata de una persona paciente y perseverante. Otra lo hará con muy poco impulso —como si cruzando un trozo de césped tratara de no arruinar la hierba— y nos dará una idea de falta de seguridad. Como el movimiento de la pierna comienza a la altura de la cadera, hay otras variaciones. El hecho de levantar las caderas exageradamente da impresión de confianza en sí mismo; si al mismo tiempo se produce una leve rotación, estamos ante alguien garboso y desenfadado. Si a esto se le agrega un poco de ritmo, más énfasis y una figura en forma de guitarra, tendremos la forma de caminar que, en una mujer, hará volverse a los hombres por la calle.
    Esto representa el "cómo" del movimiento corporal, en contraste con el "qué": no el acto de caminar sino la forma de hacerlo.
Flora Davis, La comunicación no verbal.

RECUERDA
    Estructura deductiva o analizante: la idea principal se expone al comienzo del texto y, a continuación, se demuestra con datos particulares.
    Estructura inductiva o sintetizante: Parte de la exposición de ejemplos particu­la­res para llegar a la idea general.

No hay comentarios :

Publicar un comentario

DEJA TU COMENTARIOS CON TUS DUDAS Y SUGERENCIAS,ASI COMO TAMBIEN UN PEDIDO EN PARTICULAR.
TAMBIEN PUEDES TU CORREO ELECTRONICO PARA UNA RESPUESTA MAS RAPIDA.