La Guerra de Reforma

Causas

Época de fracasos en México posterior a la independencia, necesidad de comerciar, de trabajar, de cultivar  alimento  de  salir adelante pues las amenazas venidas después de la independencia tanto de intervención como de escasez serían devastadoras para la política , la sociedad y la economía, las cuales no resistirían mucho.

Sin contar que había mucha delincuencia, bandoleros que sin rumbo manifestaban su sed de maldad. Atacaban trenes, e incluso familias con el fin de despojarlas de sus propiedades muy cerca de Puebla, en Río Frío.

Los campesinos vivían en condiciones pésimas, no era posible sobrevivir, con comida que debía ser repartida entre varios en ocasiones sin ella, tratando de luchar por un pedacito de tierra para poder cultivar.

Por una parte las iglesias serían fieles protestantes al nuevo gobierno.

Por mucho tiempo se creyó que la Reforma devolvería su forma original al clero. Más cuando la Iglesia constantemente sufría de abusos, inclusive se habla de la extracción financiera a bienes de las iglesias.

La iglesia acumularía los medios suficientes para que estos fueran repartidos entre la comunidad de individuos o trabajadores.

No pasaría más tiempo, para que una institución como la Iglesia continuara aprovechando su condición de santidad, había que ponerle un alto a tantas injusticias y comenzar a trabajar en lo que realmente era necesario como una Reforma.

Movimientos

El movimiento inicia en 1854 en contra de Santa Anna impulsado por dos oscuros militares de la guarnición de Acapulco ,movimiento que sería visto tiempo después como un pronunciamiento entre motines y cuartelazos, de este mismo se apoderarían los intelectuales del partido liberal para convertirlo en revolución, en sentido estricto, un instrumento de sustanciales cambios.

El nuevo movimiento tomó a Santa Anna en condiciones desfavorables. En febrero de 1855 fue a Iguala, en mayo a Michoacán mientras el movimiento revolucionario, en Monterrey pronunció a favor de los de Ayutla Santiago Vidaurri, su Alteza Serenísima abandonó el palacio nacional y su escapatoria deja la convicción entre los conservadores, de haberse equivocado al escogerlo para el proyecto monárquico.

Los de Ayutla establecieron su gobierno en Cuernavaca, con Juan Álvarez y entre sus aliados se encontraban Benito Juárez, Melchor Ocampo, e Ignacio Comonfort .De ese gobierno nació la llamada “Ley Juárez”, de acuerdo con la cual los tribunales eclesiásticos dejarían de conocer negocios civiles; fuero eclesiástico podía reconocer negocios civiles. La de Juárez era una ley moderada, mas la Iglesia no se conformó y pronto se produjeron pronunciamientos armados.  Uno de estos, el de Manuel Doblado en Guanajuato, a favor de Comonfort.

Los liberales establecieron su primer gobierno en Cuernavaca y desde allí comienzan su carrera de reformas para convertir a México en un país moderno; para ello contaban con hombres como Melchor Ocampo.

El 5 de febrero de 1857, promulgan la Constitución, bandera de los liberales  radicales en la inminente guerra de Reforma. Al no constituir las exigencias de los extremistas, rebasarían por mucho las de los conservadores. La constitución no fue suficiente para quienes querían proponer un orden apoyado en las armas de un protectorado europeo o norteamericano. Si la iglesia hubiera comprendido la Constitución y admitido que era la base de un México moderno y civilizado habría adoptado una posición conciliadora y exhibido de paso algún talento político.

Desarrollo

La Constitución de 1857 abrió el camino para romper con algunos de los resabios del orden colonial, pero la Guerra de Reforma fue el trámite necesario para imponer el concepto de modernidad de los liberales. La amenaza de golpe de Estado en el país y la debilidad del presidente para actuar firme y decididamente, precipitó el estallamiento franco de la lucha. En diciembre de 1857, Félix Zuloaga proclamó el Plan de Tacubaya en el que se estipulaba que cesaba de regir la Constitución y que Comonfort seguiría al frente del Ejecutivo, gobernando con amplias facultades; convocaba a un congreso extraordinario que redactaría una nueva constitución de acuerdo con la voluntad nacional, cesando entre tanto a todas aquellas autoridades que no secundasen este plan.

El 19 de Enero de 1858, mientras el gobierno (que pronto se conocería con el apodo de la familia enferma) se hallaba aun en Guanajuato, Juárez expidió un manifiesto a la nación en la cual declaraba que el suyo era el gobierno legítimo y reafirmaba su determinación de continuar sosteniendo la constitución de 1857.

En Guadalajara el gabinete liberal sufrió un atentado en el cual el residente estuvo a punto de ser fusilado pero Prieto lo rescato llamándolo desde ahí el salvado de la Reforma.

Unos días antes de este incidente el 9-10 de marzo, las tropas liberales al mando de doblado y Anastasio Parodi, habían resultado destrozadas por el ejercito conservador en Salamanca, Guanajuato. En ese momento la causa liberal parecía perdida. Casi todo lo que los liberales podían llamar suyo, eran ciertas zonas al norte de México, Veracruz y algunas porciones al sur de la ciudad de México. Parrodi se rindió y fue así como a Santos Degollado lo nombro Juárez como nuevo ministro de Guerra. Degollado reunió algunas tropas más al norte de Guadalajara.

 Además de la estrategia en la ciudad de Veracruz y algunas de las regiones costeras, solo unas cuantas áreas del norte y al sur de México permanecían a manos de liberales. La estrategia liberal tenía que basarse en retener a Veracruz y continuar con los combates de guerrilla en el centro y, cosa sorprendente, el plan resultó. Tras tantos acontecimientos algunos conservadores trataron de llegar a un entendimiento con Juárez para ponerle fin a la guerra.

En enero de 1859 Miramón, que se encontraba con sus tropas cerca de Guadalajara, regreso violentamente a la ciudad de México y restableció tanto a Zuloaga como el Plan de Tacubaya.

Tanto como los conservadores, los liberales también tenían sus dificultades internas, siendo el principal dolor de cabeza para ambos bandos el cabecilla norteño Santiago Vidaurri.

El día de los mártires fue cuando se asesinaron a doctores que ayudaban a los heridos por la guerra pero estos doctores venían de familias.

A principio de 1860 Miramón y sus generales aun gozaban de la ventaja militar.

John Forsyth, ministro norteamericano en México era un agudo observador. En febrero 13 de 1858, al informar al deparamento de estado de su país sobre la posibilidad de obtener derechos de transito a taves del itsmo de Tehuantepec y modificar la frontera en México. Esto consituiria la firma de un tratado que posteriormente se realizaría, el tratado MacLane-Ocampo. Los Estados Undidos habían envidado a Churchwell como agente especial a Mexico, y este había rendido un informe favorable sobre el gobierno de Juarez.

Lo más sorprendente de todo es que algunos miembros del gobierno de Juarez seguían confiado en la ratificación por parte de los Estados Unidos.

Las gestiones ante España tuvieron mas éxito, cuando menos en e sentido de que se llego a un convenio que mejoraba las relaciones hispano-mexicanas. El tratado Mon-Almonte.

Por otro lado las relaciones con los Estados Unidos favorecían a los liberales.Los conservadores por su parte pretendían intalar una monarquía en México.

Presionado por las circunstancias, Comonfort decidió unirse a los sublevados. Parte de su equipo de colaboradores renunció a sus puestos mientras que Benito Juárez, presidente de la Suprema Corte, Isidoro Olvera, presidente del Congreso y algunos diputados fueron conducidos a prisión. Los estados de la República se dividieron en aquellos que apoyaban al Plan de Tacubaya y los que defendían el orden constitucional.

El ejército y el gobierno liberal irían sufriendo severas derrotas que lo llevaron a convertir su mandato en itinerante. Con todo y las penalidades a que se vieron sujetos continuaron dictando una serie de disposiciones legislativas que simbolizaron una postura aún más radical que la manejada en el congreso constituyente de 1857. La legislación dictada en Veracruz contempló diversos aspectos de la vida nacional y de sus habitantes.

Después de tres años de guerra civil, las fuerzas liberales encabezadas por el general Manuel González Ortega, enfrentaron la que sería la última batalla contra las fuerzas conservadoras dirigidas por Miramón en diciembre de 1860. Los liberales vencieron en la batalla de Calpulalpan en el valle de México, y finalmente el 1 de enero de 1861, Juárez hizo su entrada triunfal a la capital de la República.

Sin embargo, los asesinatos de Melchor Ocampo y de Santos Degollado, en 1861 llevados a cabo por la reacción, hicieron que la situación política, económica y social se tornara crítica. El gobierno juarista decidió suspender pagos, buscar la forma de allegarse recursos por cualquier medio y mantener la suspensión de garantías. Estas medidas resultarían insuficientes para frenar los problemas con el ala reaccionaria y lograr la pacificación del país.

Algunas tropas españolas arribaron, en diciembre, al puerto de Veracruz, y para enero de 1862 ejércitos de las tres potencias europeas desembarcaron en nuestro territorio. Al menos una de ellas arribó con planes imperialistas promovidos por mexicanos, quienes ante el virtual fracaso del partido reaccionario, volcaron los ojos hacia Europa en un afán último por conservar sus privilegios e imponer un gobierno netamente conservador. Para 1860-1861, una comisión encabezada por José María Gutiérrez Estrada, José Manuel Hidalgo y Esnaurrízar y Juan N. Almonte persuadiría al gobierno de Napoleón III de apoyar una nueva intervención en México que llevara a implantar una monarquía. Una vez que se contó con su apoyo se decidió que el candidato ideal era Maximiliano de Habsburgo quien, después de renunciar a sus derechos al trono de Austria, aceptó el ofrecimiento que se le hacía.

Ante tal panorama, el presidente se vio en la necesidad de llamar a los mexicanos a unirse en contra de los invasores, pero el congreso, que se distinguió por una actitud antijuarista, frenó muchas de las iniciativas presidenciales. Tan fuerte era la oposición en la Cámara que 51 diputados suscribieron una petición formal para destituir a Juárez por incapaz; sin embargo, 52 diputados votaron a su favor, salvando su estancia en el poder por un solo voto.

El presidente se esforzó por llevar a cabo un arreglo de corte diplomático luego del ultimátum de la alianza tripartita. El ministro de Relaciones Exteriores, Manuel Doblado, inició un intercambio de notas con los gobiernos demandantes. Ante lo apremiante de la situación, el Congreso debió facultar al gobierno para tomar todas las providencias convenientes con el fin de salvar la independencia, defender la integridad del territorio así como la forma de gobierno prescrita en la Constitución y las Leyes de Reforma.

El gobierno mexicano logró llegar a un acuerdo con el representante español y suscribir el texto conocido como Los Preliminares de La Soledad. Dicho documento fue avalado por los británicos pero no así por los franceses, quienes, con este hecho, demostraron sus intereses intervencionistas.

El 9 de abril de 1862, las potencias suspendieron las negociaciones de la Convención de Londres, por lo que las tropas españolas e inglesas se retiraron del país. Mientras tanto, Almonte, que al amparo de las fuerzas francesas, había llegado a México, tomó el mando del gobierno que defendía la intervención y organizó un gabinete con miembros del partido conservador, al tiempo que el ejército invasor emprendía la marcha hacia el altiplano con el fin de apoderarse de la capital e impresionar a los mexicanos con las fuerzas que mandaba. Si bien es cierto que la primera sorpresa se la llevarían ellos al ser derrotados por el ejército mexicano encabezado por Ignacio Zaragoza en la célebre batalla de Puebla del 5 de mayo de 1862, la llegada de refuerzos y de un nuevo dirigente francés para la lucha, el general Forey, daría a la larga la posibilidad al ejército invasor de llegar hasta la capital en 1863.

El 31 de mayo, ante la inminencia de la llegada de las tropas francesas, Juárez y su gabinete abandonaron la capital. Ese mismo día el Congreso le dio al presidente un nuevo voto de confianza, cerró sus sesiones y se disolvió. Sin embargo, varios diputados, entre ellos el presidente en turno de la Cámara, Sebastián Lerdo de Tejada, decidieron acompañar al presidente en su peregrinación hacía el norte. En primera instancia, Juárez, su gabinete y la diputación permanente, se dirigieron a San Luis Potosí donde se establecieron los poderes de la nación; después, el gobierno de la República itinerante iniciaría su largo andar por diversas partes del país, manteniéndose a pesar de mil vicisitudes como el máximo órgano de representación mexicano durante todo el tiempo que duraría la intervención francesa y el imperio de Maximiliano.

Las primeras disposiciones del general Forey al entrar a la ciudad se encaminaron a tratar de dar a la invasión que se estaba llevando a cabo un tinte de legalidad. Propuso la formación de una Junta Superior de Gobierno que a su vez elegiría a tres personas que ejercerían el poder ejecutivo. Esta Junta, apoyada por doscientos quince individuos formarían la Asamblea de Notables que de inmediato signó un documento encaminado a dar forma al gobierno intervencionista. En él se disponía que la nación adoptaba una monarquía moderada y hereditaria con un príncipe extranjero, el cual tendría el título de Emperador de México. Este título según se estipulaba, sería ofrecido al archiduque de Austria Fernando Maximiliano. Posteriormente se declaró que un Poder Ejecutivo provisional llevaría el nombre de Regencia.

A pesar de las críticas a su presencia invasora, desde sus primeras disposiciones Maximiliano dio muestra clara de su posición liberal con respecto a ciertos asuntos como la clausura de la Universidad, por considerarla reaccionaria. Durante el Imperio, por ejemplo, no se habló nunca de arrebatar a los nuevos dueños los bienes nacionalizados del clero. Más aún, una de las primeras disposiciones del emperador fue conceder la total libertad de prensa para que todos fueran libres de emitir opiniones. Posteriormente el gobierno imperial dispuso que los curas debían aplicar los sacramentos sin exigir remuneración; las rentas que se percibían por la nacionalización de los bienes eclesiásticos serian entregadas al gobierno; el emperador y sus herederos gozarían, con relación a la Iglesia, de los mismos derechos que gozarían los reyes de España en sus colonias, habría un control civil sobre los matrimonios nacimientos y defunciones, así como sobre los cementerios y, en fin, una serie de medidas encaminadas a sostener algunas de las leyes reformistas que se habían dado ya en nuestro país con el gobierno liberal. El tenor de las disposiciones emitidas por el gobierno imperial no gustó a los conservadores y mucho menos a la Iglesia que de inmediato presionó al emperador para que eliminara todas las leyes reformistas.

Maximiliano encontró en los conservadores gran renuencia a su política liberal y en los liberales una oposición férrea por representar a los invasores y, por ende, el ataque a la soberanía y a las instituciones. Y si bien el ejército francés había logrado que la Regencia gobernara en varios estados, nunca logró tener control absoluto sobre todo el país. Cuando el ejército desocupaba alguna ciudad, grupos liberales la recuperaban de inmediato para su causa. Para su desgracia, al término de la guerra civil en Estados Unidos, en 1866, Maximiliano supo que Napoleón había decidido retirarle su apoyo militar por así convenir a sus intereses amén de que en su propio país se ponía en tela de juicio la intervención no sólo por el hecho mismo, sino por el costo tan oneroso que representaba para Francia.

Hacia 1867 Juárez había recuperado para la causa liberal varias de las plazas ocupadas por los imperialistas, llegando incluso hasta San Luis Potosí donde esperó para recuperar el centro del país. Si la república itinerante había perdido hombres durante la lucha, en este momento destacaba en sus filas políticos de la talla coronel Porfirio Díaz cuya labor durante la guerra contra Francia sería fundamental, sobre todo, en el sitio y toma de la ciudad de Puebla, que lo convirtió en el famoso " héroe del 2 de abril. ''

Gradualmente los jefes militares ganaron terreno y, al capitular Querétaro, Maximiliano fue aprendido y, luego de un juicio sumario, fue encontrado culpable de traición y sentenciado a morir fusilado. Con su muerte se puso fin a una de las etapas más penosas de nuestra historia, pero también a una de las más gloriosas. Significó el triunfo de la República, el reforzamiento de; unión y el sentimiento nacional así como la capacidad de los mexicanos para salvaguardar su integridad.

El 15 de julio de 1867, el presidente Benito Juárez hizo su entrada triunfal a la ciudad de México. Por principio, esperaba la convocatoria a elecciones para designar el Ejecutivo, a los diputados y a los miembros de la Suprema Corte, la cual aparecería a mediados del mes de agosto y traería sorpresas: otorgó a los miembros del clero derecho a votar, aduciendo que también eran ciudadanos; les permitió, al igual que a los empleados federales, ocupar un asiento en el Congreso y eliminaba el requisito de residencia para los diputados.

El panorama político al finalizar el periodo constitucional de gobierno, parecía dividir a los miembros de la administración juarista en diversos grupos que cobijaban esperanzas en aquellos personajes que habían tenido también un desempeño sobresaliente en la lucha contra Maximiliano. Así, en 1871 se llevó a cabo una cerrada campaña electoral entre Porfirio Díaz, Sebastián Lerdo de Tejada y el propio Juárez. Los partidarios de Porfirio Díaz desde el Congreso contrariaban las disposiciones presidenciales, apoyados en diversas ocasiones por los simpatizantes de Sebastián Lerdo de Tejada. Esta actitud asumida en el seno del legislativo constituyó el presagio de las aspiraciones grupales por llegar a ocupar la silla presidencial. A fin de cuentas, Benito Juárez llevaba largos años en el poder y una nueva elección abría el camino a los otros que se sentían desplazados, viejos políticos o militares victoriosos; los lerdistas y los porfiristas hicieron un bloque común en contra de los juaristas, el Congreso fue el sitio donde se comenzaron a perfilar las rivalidades políticas, las aspiraciones presidenciales.

La situación era compleja para la siguiente elección; no obstante, los comicios favorecieron al propio Juárez. La muerte de éste, apenas unos meses después de su elección, facilitó el ascenso a Sebastián Lerdo de Tejada y frustró los deseos de Porfirio Díaz, quien no pudo resistir su enojo manifestándolo en la fracasada revuelta de La Noria.

El Tratado McLane- Ocampo
Desde el inicio de su vida como país independiente, los Estados Unidos, apoyados por su 'Destino Manifiesto' pretendieron ejercer el control sobre los demás países americanos. Su influencia política y sobre todo económica que ya desde entonces empezaban a ejercer, forzaba a los gobiernos mexicanos a obtener su reconocimiento.
Ya que generalmente el nuevo presidente mexicano ascendía al poder en medio del caos, tenía la necesidad de dinero para los gastos del gobierno y solicitaba a países como Francia, España, Inglaterra y Estados Unidos su reconocimiento, pues con ellos se desarrollaban las principales actividades diplomáticas y sobre todo económicas (llámese préstamos). Al tener México dos presidentes al mismo tiempo, su posición política era evidentemente muy débil. Pero si la política era débil, la económica podría considerarse un cadáver.
Estados Unidos era gobernado por el presidente James Buchanan y su Secretario de Estado, Lewis Cass, quienes eran partidarios de continuar con la política expansionista territorial que ya antes los EU habían ejercido sobre México en 1836 y 1848. La situación política en México era inmejorable para continuar con esa política, por lo que aprovechó esta 'extraordinaria ocasión' para enviar a negociar con los dos presidentes mexicanos aplicando la estrategia del 'mejor postor'.
Así, Robert McLane llegó en abril de 1859 para entrevistarse en la Ciudad de México y Veracruz con ambos Presidentes Mexicanos: el conservador era Miguel Miramón (quien había sustituido a Félix Zuloaga) y Juárez era el liberal.
Los Estados del país y sus respectivos gobernadores estaban divididos en dos bandos. En general la zona del Centro (Jalisco, Guanajuato, Edo. de México, etc.) apoyaban a Miramón, pero el resto del país (las zonas menos pobladas) a Juárez.
Los conservadores estaban en la región donde se asentaba la mayor cantidad de población y por ende en donde se encontraban los mayores recursos económicos, sin embargo estos recursos se encontraban concentrados en manos de unos cuantos, en especial en la Iglesia. La desgracia para los conservadores era que, para ser congruentes con su filosofía, no podían vender los bienes de la Iglesia como lo indicaba la Constitución Liberal de 1857 y por ello no se atrevieron a tocar esos recursos.
Después de huir de la Ciudad de México, Juárez decidió inteligentemente instalar su gobierno en el Puerto de Veracruz y la razón era muy sencilla: el país seguía hundido en la miseria y la única fuente de recursos frescos era el ingreso económico que producía la aduana del puerto.
Pero había otra situación: frente al puerto de Veracruz, estaban permanentemente anclados los barcos de Inglaterra, España y Francia, en espera del pago mensual que el gobierno mexicano debía de hacerles por el pago de la deuda externa. Así, de los 'grandiosos' ingresos de la aduana de Veracruz, el 90% se destinaba para pagar esas deudas y solo el 10% se destinaba a los gastos del gobierno liberal de Juárez.
Conociendo a la perfección las debilidades del país, McLane expuso a ambos presidentes las condiciones no negociables que el gobierno de Washington exigía para otorgarles su reconocimiento, entre las que destacaban la entrega de Baja California, libre tránsito para civiles y militares Estadounidenses de por vida en las rutas Nogales-Guaymas e istmo de Tehuantepec y permiso permanente de que tropas estadounidenses ingresaran a cualquier parte del territorio mexicano en caso de que alguna situación 'amenazara' a los EU.
En resumidas cuentas, el tratado permitiría a los EU la incursión de sus tropas en cualquier parte de México sin necesidad de obtener permiso del gobierno mexicano. Algunos gobiernos europeos se escandalizaron ante la monstruosidad de este tratado y lo calificaron en realidad como una anexión de México a los EU.
Contradiciendo lo que las lamentables enseñanzas de las escuelas señalan, los conservadores, aun en la miseria económica en la que se hallaban, rechazaron la humillante proposición de McLane. En cambio, Juárez a través de su Secretario Melchor Ocampo, aprobaron la propuesta.
La miseria económica en la que se encontraban ambos bandos (conservadores y liberales) era un atractivo muy grande para otros países, especialmente para los Estados Unidos. México parecía ser el vecino que cualquier potencia desearía tener: extensos y ricos territorios y una nación sumida en la desorganización política y en la miseria económica. Despojado durante la guerra de 1846-1848 de 2.4 millones de Km2 (5 veces el territorio de Francia o 6 el de Alemania), los EU seguían viendo a lo que quedaba de México con mucho interés.
Los conservadores, instalados en la presidencia en la Ciudad de México, rechazaron consistentemente durante 2 años los ofrecimientos estadounidenses para obtener el reconocimiento a su gobierno. John Forsyth, enviado de Washington, estuvo reiteradamente visitando a los presidentes conservadores (Zuloaga primero y Miramón después) para insistir en su ofrecimiento de reconocer a su Gobierno siempre y cuando se les entregase entre otras muchas facilidades Baja California, Sonora y la mitad de Chihuahua así como el libre tránsito por Tehuantepec y la ruta Nogales-Guaymas. Ante la permanente negativa de los conservadores, Forsyth escribió a Washington, rematando su carta así: "en poco tiempo seré dueño de la situación, hasta hacer de los EU el árbitro indiscutible de los destinos de México".
El  Gobierno de Juárez instalado en Veracruz, había firmado el tratado McLane-Ocampo en el que aceptaba los peligrosísimos ofrecimientos de Washington para obtener el reconocimiento a su Gobierno. Los Historiadores del siglo XX, defensores o admiradores de Juárez, dicen que Don Benito sabía que el tratado no sería aprobado por el senado estadounidense, cosa que en realidad sucedió.
Pero ¿Por qué el senado estadounidense rechazaba el acuerdo? Veamos. La declaración de independencia de EU (1776) indicaba, entre otras cosas, que todos los hombres habían sido creados iguales, o sea, que ninguno tenía el derecho de explotar a otro. La realidad que esto fue letra muerta durante casi 200 años. Por ello, cuando EU despoja a México de sus Estados Norteños, el sur de nuestros vecinos se volvió tierra fértil para propagar el esclavismo. Desde aquélla época los estados sureños de EU tenían grandes diferencias con los del norte, especialmente en cuanto a lo que a la esclavitud correspondía, además de que los estados del norte buscaban la industrialización, mientras que los del sur, se inclinaban por la explotación agrícola.
Los conflictos eran tan grandes que una separación de los Sureños para crear un nuevo país se hacía cada vez más probable. El presidente Buchanan (1856-1860) era un abierto partidario del esclavismo y deseaba desmembrar lo que quedaba de México para añadirlo a los Estados esclavistas. A través de fraudes electorales como los de 1854 en Kansas y Nebraska, el presidente Buchanan pretendía adherir más estados esclavistas a los EU, de manera que los esclavistas dominaran a los no esclavistas. Con México podrían formarse nuevos Estados estadounidenses; un Estado podía formarse con 50,000 habitantes y cada estado tenía derecho a dos lugares en el Senado.
Lo que Buchanan buscaba era tener más asientos en el Senado para obtener las decisiones en su favor. Así pues, cuando el senado estadounidense recibe en Washington el tratado McLane-Ocampo, las fuerzas de ambos bandos, sureños y norteños, estaban bastante parejas, pero la diferencia en número de senadores era aún a favor de los no esclavistas, de ahí la urgencia de Buchanan de agregar nuevos Estados a partir de territorios mexicanos. Ante esta situación, en la que la permanencia de EU como un solo país se ve en grave riesgo, el senado estadounidense decide rechazar el tratado. La fortuna le sonríe increíblemente a Juárez quien ve reconocido a su Gobierno, sin la necesidad de cumplir con el tratado en el que prácticamente entregaba al país a los estadounidenses.
Argumento sobre el Tratado McLane-Ocampo
Para un mejor entendimiento del tratado McLane-Ocampo podemos decir que la idea de la convención y la forma de proyecto de alianza ofensiva y defensiva entre ambos países, la nación de Miguel Lerdo de Tejada, un desesperado de su país, cuya salvación juzgaba solo posible con el auxilio de americanos armados.

Por lo cual Lerdo suponía que ningún tratado podía concentrarse ventajosamente, con los Estados Unidos, de no implicar una alianza ofensiva y defensiva entre ambos países. Y desde nuestro punto de vista tenía razón, por eso se oponía a la venta de Baja California, porque, sin dejar de comprender que la venta produciría dinero sospechaba también que el dinero resolvería problemas pasajeros, dejando intacta la cuestión de fondo.

Las victorias hacían ver, que los liberales carecían de la fuerza necesaria para vencer con sus propias armas y que solo el apoyo inmediato de las armas americanas podría asegurarles la victoria. Por eso Lerdo y Ocampo en menos medida trataban de convencer a Juárez que cualquier tratado carecería de ventajas, si no realizaban una alianza entre ambos países.

Sin embargo lo que Juárez pretendía era asegurar la intervención americana bajo la forma de un tratado de alianza, pero Lewis Cass, Secretario de Estado de los Estados Unidos, miraba el asunto desde otro ángulo y no le agrado la perspectiva.

Suponer que los Estados Unidos pudieran garantizar a México tanto su integridad territorial como la presencia de su institución de respecto de terceros, le parecía a Cass, una verdadera locura.

Este era un punto en el que el gobierno americano le agradaba la idea de concentrar una alianza ofensiva y defensiva respecto de los enemigos interiores.

Esta convención asignaba a los Estados Unidos una función policiaca en el orden internacional, de la cual no había sacado cosa buena. Y tan se encontraban convencidos de que el documento deslindaba a perpetuidad con las luchas internas, de México primero y de toda América después, que  McLane llego a decir que su país no suscribiría un pacto como ese ni aun en el supuesto en el que le favoreciera con mayores concesiones territoriales.

Sin embargo en este punto Miguel Lerdo de Tejada se mantuvo firme y respaldo en el propósito de resolver la cuestión de fondo: el protectorado de los Estados Unidos como un medio para acabar con los conservadores, con el viejo ejército profesional y con el poder político de la Iglesia hasta garantizar el triunfo de la Reforma.

De este modo Juárez se visualiza como un hombre de bronce pues según las pruebas que obran en esta historia el tratado y la convención resultaron inoperantes al fin, quedando sin efecto el protectorado que tanto trabajo costo negociar. Vistos los acontecimientos a la distancia de un siglo, sabemos que se frustro el esfuerzo, más no el suicidio al consumarse la firma de la convención y el tratado el 14 de diciembre 1859 al filo del medio día.

Cronología de Ministros en México
Actores

|1844      |Ministro Plenipotenciario de Estados Unidos de América en México Mr. Nathan Clifford. Concesiones hechas a Estados Unidos  |
|          |para establecer “The Tehuantepec Railroad Company”.                                                                        |
|1848      |Ministro Plenipotenciario Mr. Trust. Negoció con el contratista José Garay la concesión para la apertura de las vías del   |
|          |Istmo de Tehuantepec.                                                                                                      |
|          |Mr. Clifort sucesor de Mr Trust. Continúa con las negocioaciones de Trust.                                                 |
|1850      |John Letcher Ministro sucesor de Clifford. Establece el Tratado sobre las concesiones otorgadas al contratista             |
|          |estadounidense Garay a favor de Estados Unidos.                                                                            |
|          |Mr. Claiton Secretario de Estado norteamericano. Establece que el territorio del Istmo pertenece a México pero que el uso  |
|          |del mismo está en las manos de los contratistas privados de nacionalidad estadounidense.                                   |
|1852      |Alfred Conkilng sucesor de Letcher en México. Tenía la tarea de hacer reconocer los derechos de los contratistas privados  |
|          |estadounidenses y espiar al gobierno de México para saber si cedería el paso del Istmo y bajo qué condiciones. En 1853     |
|          |realizó una la Convención del 12 de marzo reconociendo a la empresa norteamericana Sloo como única concesionaria del Istmo,|
|          |prohibiendo en él, el paso de tropas estadounidenses.                                                                      |
|1853      |James Gadsden Ministro Plenipotenciario. Se le encomendó la tarea de recordarle a México que los derechos de tránsito sobre|
|          |el Istmo de Tehuantepec se encontraban en manos estadounidenses. Sugirió la adquisición de los cinco Estados fronterizos   |
|          |por medio de la compra, la cual no excediera 20 millones de dólares.                                                       |
|          |Tratado de la Mesilla 30 de diciembre                                                                                      |
|          |Juan Jiménez de Sandoval Marqués de la Ribera, Ministro Plenipotenciario de España en México.                              |
|          |Mr. Doyle, Ministro Plenipotenciario de su Majestad Británica en México de quien se pide respaldo contra el imperialismo   |
|          |norteamericano.                                                                                                            |
|1856      |Mr. Fotsyth, Embajador de Estados Unidos en México quien presentó un proyecto de tratado sobre Tehuantepec para            |
|          |complementar el artículo 4 del Tratado de la Mesilla.                                                                      |
|1858      |M. de Gabrial y Mr. Otway representantes francés e inglés, respectivamente, en visita para reconocer la legitimidad del    |
|          |gobierno de Zuloaga.                                                                                                       |
|          |William M. Chuchwell. Agente extraordinario estadounidense en México. Se le ordenó obtener los mayores beneficios en las   |
|          |negociaciones del uso del Istmo de Tehuantepec.                                                                            |
|1859      |Mr. Robert McLane es nombrado enivado extraordinario y Ministro Plenipotenciario ante México. Reconoce el gobierno de      |
|          |Juárez y el 8 de abril inicia negociaciones con Ocampo. El tratado se aceptara el 14 de diciembre. En éste se niega la     |
|          |concesión de territorios pero se acepta la protección de los tránsitos en el                                               |
|          |norte del país y se establece un convenio de intercambio comercial.                                                        |
|1860      |Le Doux Elgee es nombrado encargado “ad interim” ya que en ese momento McLane estaba en Washington. Solicita la ayuda naval|
|          |de Estados Unidos a favor del gobierno de Juárez ante la amenaza de un ataque marítimo de Estados Unidos en México.        |
|1861      |Mr. Corwin, nuevo Ministro de Estados Unidos en México.                                                                    |
|          |Charles Lennox Wyke es enviado como Ministro británico a México, para gestionar la pronta satisfacción a las reclamaciones |
|          |inglesas.                                                                                                                  |
|          |M. de Saligny. Diplomático Frances y Charles Lennox Wyke. Ambos rompen relaciones con México cuando Juárez suspende el pago|
|          |de la deuda exarna por dos años.                                                                                           |
|1862      |Se crea el Tratado entre Inglaterra, España y Francia para intervenir en los asuntos interiores de México con el fin de    |
|          |exigir el pago de la deuda.                                                                                                |
|1863      |Se establece la Junta de la Regencia con la llegada del general francés Frédéric Forey, quien tendría el poder ejecutivo   |
|          |hasta la llegada de Maximiliano de Habsburgo.                                                                              |
|1864      |Enviado especial extraordinario a México John Thomas Gen Pickett. Jefe del personal de Santa Anna.                         |
|1865      |                                                                                                                           |
|          |William H. Seawrd, exige al Ministerio de Negocios Extranjeros de Francia retirar al ejército francés del territorio       |
|1866      |mexicano                                                                                                                   |
|1867      |Mr. Pickett se asocia a la compañía Luisiana-Tehuantepec.                                                                  |
|          |Se rompen relaciones con el Estado Vaticano                                                                                |

Conclusiones

La Guerra de Reforma es una etapa clave en la historia de México, muy emocionante y apasionante para los que disfrutamos del pasado de nuestro país.  Este periodo es muy importante no solo en el aspecto interno, sino en el externo, los cuales además se encuentran íntimamente ligados.

En el aspecto interno, nos encontramos con feroces y muy reñidas batallas militares entre conservadores y liberales, con una ligera ventaja por parte del bando conservador, siendo la Iglesia, la manzana de la discordia, ya que mientras los conservadores buscaban su apoyo económico “por las buenas”, los liberales querían desmantelarla mediante la fuerza si era necesario, con la finalidad de obtener mas recursos para hacerse con el poder de nuestro país.

En el ámbito externo, estos enfrentamientos entre liberales y conservadores debilitaron fuertemente a ambos bandos que sin poder hacerse del poder económico de la Iglesia, tuvieron que buscar ayuda en el extranjero.  Desesperados, ambos bandos, estaban dispuestos prácticamente a cualquier cosa, con tal de vencer a su enemigo.

Los conservadores buscaron ayuda en España con la firma del Tratado Mon-Almonte, mientras que los liberales volteaban hacia los Estados Unidos y culminaron con la firma del Tratado McLante-Ocampo, siendo este último el que más interesa a nuestra materia y el que mas concesiones otorgaba a una potencia extranjera en nuestro país.

Como ya expusimos en el presente trabajo, aunque los liberales hubieran deseado que este tratado contuviera condiciones más favorables para México, la realidad es que nuestro vecino del norte nunca firma un tratado sin obtener grandes beneficios a cambio, y además, los liberales no estaban en condiciones de negociar ya que se encontraban ciertamente desesperados por obtener recursos.

Afortunadamente para los liberales el Tratado McLane-Ocampo no fue ratificado por el senado de los Estados Unidos, sin embargo, si consiguieron el reconocimiento por parte de los norteamericanos.

Dicen los defensores de Juárez que este ya sabía de antemano que el tratado sería rechazado por el senado estadounidense debido a las diferencias entre norteños y sureños que habían en aquel país en ese momento, pero en nuestra opinión, fue una jugada demasiado arriesgada que finalmente, en un golpe de gran fortuna, resultó favorable para Juárez y los suyos.

Pero este momento clave en la historia de nuestro país prácticamente nos obliga a reflexionar sobre ¿que hubiera pasado si los Estados Unidos hubieran ratificado dicho documento?  La mayoría pensaría que fuimos muy afortunados con el resultado y se puede especular al respecto, pero la realidad es que el hubiera no existe y que nunca sabremos con certeza que habría sido de nuestro país, lo que si podemos asegurar es que de haberse ratificado el Tratado McLane-Ocampo la historia de nuestro país habría sido muy diferente.

Pensamos que sobra mencionar que el Tratado McLane-Ocampo no se aplica en la actualidad debido a que nunca fue ratificado, y por lo tanto, nunca fue aplicado, pero creemos que de haber sido aplicado, habría sido un tratado muy injusto y abusivo en contra de nuestra soberanía y que seguramente habría derivado en nuevos conflictos con nuestro vecino del norte.

Bibliografías:

Fuentes Mares José, “Juárez: Los Estados Unidos y Europa”, Ed. Grijalbo, 1983, México, 317pp.

Villaseñor Alejandro, “El tratado MC Lane-Ocampo: el brindis del desierto”, Ed. Jus, México, 1962, 216pp

Walter V. Scholes, “Política Mexicana Durante el Régimen de Juárez 1855 - 1872”, Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1972, 233pp.

“Historia de México Ilustrada”. Sin Autor, Ed. Reymo, Vol. 1, España, 1993, 631pp.   223-264 p.

“Obras de Jorge L. Tamayo”, 1°edición preparada y dirigida por Boris Rosen. Ed. Soma. 1980. México

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada

DEJA TU COMENTARIOS CON TUS DUDAS Y SUGERENCIAS,ASI COMO TAMBIEN UN PEDIDO EN PARTICULAR.
TAMBIEN PUEDES TU CORREO ELECTRONICO PARA UNA RESPUESTA MAS RAPIDA.

Buscar este blog

Cargando...