LA CAÍDA DEL IMPERIO ROMANO DE OCCIDENTE


INTRODUCCIÓN

      Roma produce una gran fascinación al hombre moderno, debido a sus gobernantes, guerreros y funcionarios que pudieron conquistar, pacificar y unificar bajo un solo poder la mayor parte del mundo conocido en la antigüedad.

      Pero ¿qué ocasionó la caída del Imperio Romano? Desde hace mucho tiempo los investigadores han debatido tal situación encontrando respuestas que van desde la decadencia racial, hasta la inmoralidad del pueblo y la excesiva burocratización.

      En la última década del siglo IV después de Cristo, el emperador Teodosio gobernó todavía sobre un Imperio tan extenso como el de Augusto en la cúspide de su civilización, dirigiendo ejércitos de cientos de miles de hombres.

      Menos de ochenta años después, tanto el Imperio Romano de Occidente como ese ejercito había sido destruidos. A continuación presentamos un  trabajo en el que se enumeran las posibles causas de este declive y final caída, haciendo un recuento cronológico de los hechos sobresalientes de los gobiernos de los últimos emperadores Romanos.

LA  CAÍDA DEL IMPERIO ROMANO DE OCCIDENTE

    Es un concepto historiográfico que hace referencia a las transformaciones operadas durante el Bajo Imperio romano, que a partir de 395 condujeron a un rápido deterioro del poder romano, y al hundimiento del Imperio de Occidente, cuyo último emperador efectivo, Rómulo Augusto, fue depuesto por el caudillo hérulo Odoacro, empleado al servicio de Roma.

Las distintas teorías que se han formulado para explicar éste fenómeno, han variado desde interpretaciones minimalistas (la interrupción de la serie de emperadores en la parte occidental del Imperio) y una maximalista (el hundimiento de una civilización y el quiebro de una historia del mundo dividida en dos etapas: una antigua-pagana y otra moderna-cristiana). Igualmente existen teorías que consideran la caída del imperio como una proceso de larga transformación debido a la decadencia del la cultura romana, mientras otras afirman la existencia de un derrumbamiento repentino por causas fundamentalmente exógenas (la "caída").

Otros sostienen que fue la decadencia moral lo que llevó a Roma a su extinción, pero los que opinan lo contrario, sostienen que de ser así, el imperio ni siquiera debió existir ya que durante fines de la República se produjeron los mayores colapsos éticos. Arther Ferril, nos dice que al día de hoy existe un libro de cerca de 700 páginas que registra unos 210 factores aducidos como causas de la caída de Roma. [1]





Según Gibbon, citado por Jose Nieto[2] el derrumbe se produjo por la mano férrea con que se gobernó, necesaria para un extenso territorio, pero que quitó libertades a los habitantes, que ya no sentían como patria a su tierra romana. Además los militares se habían acostumbrado a largos períodos de paz, durante el siglo II, durante los cuales fueron perdiendo su valor y espíritu combativo.

Otros culpan al cristianismo de derivar el pensamiento hacia las cuestiones espirituales y alejar a los ciudadanos de la conciencia cívica.3,

Sin embargo, ninguna de estas explicaciones sirven para sostener cómo el imperio de Oriente siguió su existencia.

CAUSAS Y TEORÍAS EXISTENTES:

    A grandes rasgos, se pueden ordenar en siete categorías o clases las diferentes teorías sobre las causas del hundimiento del poder imperial romano en Occidente. Es difícil citar nombres concretos, ya que muchos de los que figuran en cada categoría podrían también aparecer en otros apartados.

A) TEORIAS RELIGIOSAS Y MORALES:
La "culpa del cristianismo" ha sido uno de los factores a los que más se ha achacado la crisis del siglo V. Actualmente es una teoría sin peso y sin defensores, al menos en estricta puridad. Unir bajo un mismo punto de vista metodológico la progresiva crisis del mundo romano y la victoria del cristianismo, haciendo culpable a este último de la primera es un planteamiento, excesivamente radical, que no responde a la realidad. La Iglesia no volvió la espalda al Imperio y, si algunos cristianos contribuyeron a debilitar la resistencia imperial, otros apelaron al patriotismo romano; durante el Bajo Imperio, el cristianismo triunfante sirvió de aglutinante a la sociedad romana. Además, en Occidente (Galia, Germania, Britania e Hispania), donde la crisis fue más aguda, el cristianismo tuvo una implantación limitada hasta entrado el s. V, mientras que fue precisamente el Oriente más cristianizado el que mejor sobrellevó la crisis.

B) TEORÍAS RACIALES Y CULTURALES:
En buena medida, casi todas ellas han sido resultado de la identificación de cultura, raza y nación propias de la sociología y antropología darwinista.
 Según este planteamiento, la “raza romana” estaría cada vez estaría más diluida y más barbarizada. No obstante, estas afirmaciones se han refutado en base a que en la región donde la mezcla de razas fue mayor, Asia Menor, en el Bajo Imperio no hubo decadencia alguna, ni en lo intelectual, ni en lo social, ni en lo económico, ni el cristianismo tuvo ningún resultado funesto (antes al contrario).

C)  TEORÍAS MILITARES
Se afirma que el fin del Imperio Romano en Occidente se debe al impacto que sobre el mismo tuvieron los germanos.

Arther Ferril destaca a los factores militares como la principal causa de la caída del Imperio romano, poniendo especial énfasis en la barbarización de ejercito como principal causa4.

D) TEORÍAS NATURALES:
Un cuarto grupo de autores han formulado explicaciones fundadas en las ciencias naturales, haciendo hincapié en la población, el clima y el suelo. Es importante señalar que el enfriamiento del clima a partir del siglo II tendría su influencia en malas cosechas, plagas de peste y la mayor movilidad de los pueblos bárbaros.
Opinaban además que la causa de la caída de Roma se debe al déficit de la mano de obra que sufrió el Imperio, que tuvo efectos desastrosos en la agricultura, en la industria y en los servicios públicos; los decenios comprendidos entre los años 235 y 284, lo que se conoce con el nombre de la Anarquía Militar debido a las continuas luchas y a la peste, que asoló todo el Imperio durante 15 años y vació ciudades enteras. La falta de mano de obra esclava se sintió en Occidente, pero no en Oriente.

E) TEORÍAS POLÍTICAS
Muchos historiadores consideran que los problemas políticos internos debilitaron económica y militarmente a Roma, y que ello permitió a sus enemigos externos destruir la estructura del Imperio Romano.

Se considera que el factor clave del fracaso del Bajo Imperio es que, a medida que se iba volviendo más burocrático (la alta administración pasó de unos 200 cargos a 6.000 desde Trajano a Teodosio) y totalitario, el poder absoluto iba escapando de manos del Emperador en favor de los funcionarios civiles y militares. Éstos sólo velaban por sus intereses personales, lo que llevó a la corrupción, los abusos de poder y la creciente incapacidad para enfrentarse adecuadamente a los problemas administrativos y militares. Los factores favorecedores de esta corrupción serían los siguientes:

* Empleo de favores y violencia coercitiva por parte del Gobierno.
* Ambigüedad de las leyes.
* Totalitarismo.
* Aislamiento del Emperador.

F) TEORÍAS ECONÓMICO SOCIALES
Para estos autores la caída del Imperio fue causada por la manipulación de la moneda realizada con objeto de enriquecer al Estado] y una legislación creciente que regulaba el mercado. En su tratado. Ningún romano fue capaz de comprender que la decadencia del Imperio era consecuencia de la injerencia estatal en los precios y del envilecimiento de la moneda.

La polarización social y la acumulación de inmensos patrimonios en unas pocas manos aristocráticas provocaría que el dinero permaneciera ocioso por falta de incentivo. Además, los nuevos ricos no tendrían un verdadero afán de crear capital y producir riqueza, sino de adquirirla e imitar el modo de vida de la clase dominante. Los objetivos económicos no serían fines en sí mismos, sino medios de promoción política y social. Una vez alcanzados, se trataría de mantener el nivel de vida. Asimismo, al ser la tierra la base de la riqueza y no producirse progreso técnico alguno, el crecimiento económico, la productividad y aún la eficiencia se habrían estancado.

G) TEORÍAS DE LA MULTIPLICIDAD DE CAUSAS.
Muchos estudiosos, optan por afirmar que la final caída de Roma, se debió a la combinación de muchos o algunos de los factores anteriormente considerados.

Pero creo que para poder ubicarse entre alguna de las teorías anteriormente enumeradas, es importante saber que fue lo que paso en el último siglo de historia romana en Occidente.

 EL ÚLTIMO SIGLO DEL IMPERIO
      En Historia, la cronología sólo nos da un valor indicativo.  El Imperio de Occidente había dejado de existir como tal varios decenios antes, pero su pervivencia en cierto modo duró hasta varias décadas después de la oficial fecha 476 d.C.  Aun pareciendo arriesgado establecer una fecha precisa, los historiadores no deben, por ello, renunciar  a proponer datos alternativos ni, por supuesto, a la cronología.

UN SIGLO DE LÍMITES DIFUSOS ¿EL IV O EL V?

      Fijar los límites precisos del último siglo romano resulta harto complicado, ya que si así se hiciera se tendría como año preciso de la caída del Imperio romano el año 476 d.C.

    Además, el último siglo romano de Occidente no siempre es el mismo, ya que debemos considerar la situación de las diferentes regiones y/o provincias.  Así, en Britannia e Hispania el control efectivo romano apenas duró unos años después de la llegada del siglo V d.C.  Sin embargo, en otras como África o Italia se mantuvieron bajo dominio romano todavía durante gran parte del siglo.   La fecha 476 d.C hace referencia a la deposición del último emperador romano Rómulo Augusto por Odoacro, de ahí que esta fecha se haya considerado como el final del Imperio de Occidente.  No tuvo tanta repercusión la fecha 376 d.C  cuando es por estas fechas cuando se produce la penetración de los godos en territorios danubianos e incluso por la muerte de Quinto Aurelio Símaco.  Más repercusión tuvo el año 378 d.C  con el desastre romano en Adrianópolis frente a los godos.  Esta última fecha no la podemos separar  de la profunda división existente entre Oriente y Occidente, que se remonta a época tetrárquica (293-305).  A todo ello hay que añadirle las diferencias que existían en las diversas regiones y/o provincias; mientras que en unas el inicio del último siglo romano empezó con la tetrarquía5, otras se mantuvieron fieles y leales al Gobierno imperial todavía a mediados del siglo V.

      ORIGENES DE LA DIVISIÓN ORIENTE-OCCIDENTE

  PRECEDENTES TETRÁRQUICOS

      No fue hasta la época de Diocleciano (284-305) cuando se dieron cuenta de los problemas que asolaban al Imperio.  Las reformas que durante la época de Diocleciano se llevaron a cabo, fueron un intento de mantener vivo al Estado.  En efecto, las reformas administrativas y medidas económicas adoptadas durante la Tetrarquía lograron recomponer por algún tiempo una situación económica y social sumamente deteriorada, recomposición que a la larga pagarían de forma cara.

      Una de las consecuencias políticas del siglo III fue la búsqueda del modelo de gobierno autocrático perdido, capaz de garantizar la paz en el interior, reforzar la vigilancia de las fronteras frente a las presiones externas y de hacer cumplir las leyes emanadas del legítimo Gobierno imperial.

      Se hicieron cambios significativos en la forma de gobierno durante este período, tal vez uno de los más importantes fue la creación de varias sedes imperiales: Tréveris, Milán, Tesalónica, Nicomedia y Roma.  Esta situación fue quizá el primer indicio de una ruptura de la unidad largamente anunciada.  Un paso más hacia la ruptura entre Oriente y Occidente fue la  creación de una nueva capital del Imperio, Constantinopla, por el emperador Constantino, en el estrecho del Bósforo (hoy Estambul).   A la larga, la nueva capital, del 330 d.C, debía dotarse de un nuevo senado, una nueva Administración y hasta de un nuevo Ejército, sin olvidar la escisión de la comunidad cristiana entre un Oriente arriano6 y un Occidente niceno (católico)  que se consolidaría a lo largo del siglo.

 LOS VALENTINIANOS

      Un hecho que supuso la división de facto a nivel político y militar entre Oriente y Occidente, fue llevado a cabo por la propuesta de Valentiniano I (364-374) a favor de su hermano Valente como co-emperador.  Mientras esta cuestión se discutía, los alamanes presionaban con fuerza las fronteras occidentales hasta el punto de que se hacía necesaria la intervención imperial.  La consumación de separación de facto entre las partes orientales y occidentales del Imperio fue, por las circunstancias militares especialmente, por la larga presencia de Valentiniano I en la zona occidental para defender la integridad territorial del Imperio en los puntos más vulnerables de la frontera del Danubio.  Es a partir de entonces, aun existiendo una misma unidad legislativa, monetaria y fiscal,  cuando hubo dos Senados, dos Ejércitos e, incluso, dos Iglesias.

EL REINADO DE TEODOSIO I “EL GRANDE”

    Flavio Teodosio, era un general hispano del ejercito Romano, a quien  tras el Desastre de Adrianopolis7 le fue encomendado el gobierno de la porción oriental de imperio en el año 370      d. c.,  por ordenes del  Emperador Graciano (emperador en Roma) .

    Primero compartió el poder con Graciano y Valentiniano II en occidente hasta el año 392 cuando Teodosio reunió las porciones oriental y occidental del Imperio, siendo el último emperador en gobernar todo el mundo romano.
    Dentro de las decisiones que le han hecho cobrar trascendencia, esta el haber impuesto   al catolicismo (cristianismo niceno) como religión oficial y el haber dividido a su muerte el Imperio Romano entre sus dos hijos: Arcadio recibió el Imperio de Oriente y Honorio recibió el de Occidente, con el fin de facilitar el control y el manejo de los vastos territorios que conformaban el Imperio.
EL IMPERIO ROMANO DE OCCIDENTE

    Después de la división efectuada por Teodosio I, el Imperio Romano Occidente quedó conformado por Hispania, Italia, Galia, la isla de Gran Bretaña, el Magreb (norte de África, Marruecos) y las costas de Libia, mientras que Oriente (después conocido como imperio bizantino), estaba conformada por la península de los Balcanes, Anatolia, Oriente Próximo y Egipto, convirtiéndose con el tiempo en el Imperio bizantino, denominación tomada de Bizancio, antiguo nombre griego de su capital Constantinopla.

    Honorio situó su capital en Milán. Ya desde hacía tiempo, la mitad occidental del Imperio romano había estado sumida en continuas guerras civiles por el poder, con generales que se rebelaban cada pocos meses y se auto coronaban emperadores alternativos, especialmente en Britania y Galia. A este complicado cuadro que hacía tremendamente difícil mantener el gobierno sobre el Imperio de Occidente se unían las continuas injerencias de los pueblos bárbaros, que se oponían alternativamente a las órdenes de unos u otros contendientes o rompían con todos entregándose al saqueo según les convenía.

    Tras la derrota romana en Adrianópolis a manos de los bárbaros, y derivado de los múltiples conflictos  militares internos,  fue imposible recuperar el número de soldados y oficiales perdidos en las batallas y hubo que reestructurar el ejército, abandonando el clásico sistema de legiones. A partir del gobierno de Teodosio, el ejército romano se dividió en pequeñas unidades de limitanei (guardias fronterizos, muchas veces bárbaros federados) dirigidas por un "duque" (dux) que gobernaba una zona fronteriza desde una fortaleza particular, más un ejército móvil (comitatenses) que se desplazaba de un lugar a otro según apareciesen los problemas8.

CRONOLOGÍA DE LA CAÍDA DE ROMA

    Como consecuencia de la muerte de Teodosio, grandes cambios transformaron el Imperio, dos nuevos emperadores jóvenes, ninguno de los cuales fue eficaz ni en su edad adulta, tuvieron que hacer frente a las nacientes fuerzas del levantamiento bárbaro, sobre todo en el Imperio Romano de Occidente. En los siguientes años, los vándalos, suevos, alamanes y visigodos se arrojaron con gran revuelo a cruzar el Danubio y el Rin, se extendieron por los Balcanes, Galia e Hispania, y en el año  410 la antigua ciudad de roma caía saqueada por un asalto bárbaro. El saqueo de Roma fue tan sólo un símbolo de la misma destrucción en muchas otras partes de un impero que nunca parecería otra vez el impero de antaño.

    Para Demougeot, debido a que Honorio tenía 10 años de edad cuando fue proclamado emperador romano de occidente  a la muerte de su padre, lo mas importante es determinar quien tuvo el poder detrás del trono9.  Estilicón esposo de la sobrina de Teodosio, había sido designado para ese papel por el anterior emperador.
    Dentro de su mandato, soporto diversas invasiones bárbaras, su primer desafío fue lanzado en el año 395, cuando la tribu de los visigodos (dirigidos por el rey Alarico) rompieron un antiguo tratado con el Imperio Romano e incursionaron (en parte por presiones de otras tribus) dentro de territorio imperial.
Dos años más tarde, las fuerzas de Alarico fueron derrotadas por Estilicón en Macedonia, aunque el rey Alarico  logró escapar.

    Ese mismo año (397) detuvo una revuelta en las colonias Africanas. Lucho en el año 401 contra los Vándalos y sus aliados.

    El Imperio continúo guerreando contra Alarico y sus visigodos durante la primera década del siglo V, obteniendo derrotas importantes, pero debilitando continuamente su ejercito, dejando prácticamente sin defensas la frontera del río Rhin.

    Debido a la perdida de las Galias, el surgimiento de usurpadores del trono en Britannia y la existencia de intrigas en la corte imperial, el General Estilicón fue acusado de traidor, y de pactar con Alarico y los visigodos (de hecho este pacto tenía por objeto obtener apoyo para recuperar la Galia). Derivado de tales señalamientos, el tutor del emperador, Estilicón fue capturado en la ciudad de Ravena, siendo ejecutado inmediatamente en agosto del año 408; igual suerte corrió su hijo días después, dejando en consecuencia según dice Ferril “al ya maltrecho ejercito sin un mariscal competente“10.

    El acontecimiento más notable del reinado de Honorio fue el asalto y saqueo de Roma ocurrido el 24 de agosto de 410 por los visigodos bajo el mando de Alarico. La ciudad había estado bajo el asedio de los visigodos desde poco después de la defenestración y posterior ejecución de Estilicón. La falta de un general fuerte que pudiera controlar el ejército romano, formado ya principalmente por bárbaros, dio pocas oportunidades a Honorio para atacar directamente a los visigodos, por lo que adoptó la que, aparentemente, era la única estrategia posible: esperar pasivamente el agotamiento de los visigodos, e ir movilizando al tiempo las tropas de las que disponía. Lamentablemente, esta actitud de Honorio fue vista como un signo de debilidad e indecisión, tanto por sus contemporáneos como por los historiadores posteriores.
Si este plan se pudo llevar a cabo es quizás debatible, especialmente porque él se privó de varios oficiales expertos, promoviendo solamente a los católicos; en todo caso fue sobrepasado por los acontecimientos. Minados por el hambre, algunos defensas abrieron Roma a Alarico.

    La victoria visigoda hizo un daño emocional mayor que el daño real que sufrió la ciudad, originando una enorme conmoción en la época cuyos ecos resonaron desde Britania hasta Jerusalén e inspiraron a San Agustín para escribir su obra magna La ciudad de Dios11.

    Sería un error dejar que nuestro conocimiento del destino de Roma nos aparte del hecho de que, incluso después de Adrianpolis y el saqueo de Roma, el emperador de Occidente tenía alguna oportunidad  de hacer planes militares. La mayor parte del Imperio Romano de Occidente seguía siendo romano y la vigorosa acción militar podía aún evitar el inminente colapso.

    El saqueo de Roma en manos visigodas ocurrió al mismo tiempo que los vándalos, suevos y alanos, saquearon e incendiaron la mayor parte de las ciudades del norte y oeste de Galia, la cual ardió como una sola pira.

    Para empeorar las cosas en el año 407 el General Constantino (destacado en Britannia), inicia una revuelta y se autoproclama emperador Romano, marcho a través de la Galia asestando una fuerte derrota a los bárbaros y asentó su gobierno en la ciudad de Arles. En 408 éste general ocupaba toda la Galia, hasta los Alpes (a excepción del territorio controlado por los bárbaros al sudoeste de la Galia), y envió a su hijo Constante a dominar Hispania (la península Ibérica), llegando a tal punto su poder que en alguna parte de 409 la misma corte de Ravena (donde se encontraba Honorio), al ser presionada por Alarico, reconoció temporalmente a Constantino, con la esperanza de recibir su ayuda.

    Debido a nuevas disputas internas, en 410 existieron nuevas revueltas en contra de la autoridad en Hispania, nombrando a un nuevo emperador, un soldado llamado “Maximo”, de esta manera a comienzos de este año hubo seis  pretendientes en el Imperio occidental: Honorio, Teodosio II (emperador de Oriente), Constantino, Constante, Atalo en Roma y Máximo en España.

    Esta crisis termino a finales de 411, cuando Honorio pudo subyugar a los usurpadores (Constancio fue decapitado y su cabeza clavada en una pica en el camino a Ravena). Así el gobierno Romano era relativamente estable, pero los bárbaros se habían apoderado de grandes extensiones de territorio.

    A estas alturas el Imperio Romano de Occidente había retirado su presencia de Britannia (406), dejando la defensa del territorio en los romano-britanicos que quedaron, quienes defendieron su territorio de las invasiones sajonas durante 30 años, hasta caer conquistados. Britannia NUNCA MAS fue parte del imperio romano de occidente12.

    En los primeros meses de 415, los visigodos, liderados por Atualfo, emigraron de la Galia a Hipania, lugar en donde radicaron finalmente. En 416, se forjo una alianza entre esta tribu y el mismo imperio romano, éstos últimos lograron recobrar el control sobre Hispania, no con su propio ejército, sino con el de los “visigodos federados”.

    A raíz de esta alianza, Walia, el nuevo líder visigodo, en los años 417 y 418, se dedico a la conquista de los otros pueblos bárbaros en esta región. Siguiendo la política romana de dividir y conquistar, Honorio estuvo de acuerdo en aceptar a los suevos como federados, pero sin contar a los vándalos y alanos, y Walia se encargo de destruir al resto de bárbaros en Hispania.

    En 418 los visigodos fueron recompensados por su servicio en Hispania con el regalo de Aquitania13 en el suroeste de Galia, donde se establecieron bajo su  nuevo rey Teodorico (nieto de Alarico), que llegó a ser un aliado del emperador romano de occidente.

    A opinión de Bury (citado por Ferril) “el nombre de Honorio puede olvidarse entre los más oscuros ocupantes del trono imperial a no ser porque su reino coincidió con el periodo fatal en el que se decidió que Europa Occidental iba a pasar de los romanos a los teutones” 14. Honorio falleció después de 28 años de reinado en el año 423.

    Tras la muerte de Honorio (423), el poder pasó eventualmente a Gala Placidia, madre del niño emperador, Valentiniano III. Cuando ese niño de seis años de edad llegó a ser emperador de Occidente, no pudo gobernar por propio derecho, y su madre trató de controlar la política de la corte.  Gala Placidia fue nieta de Valentiniano I, hija de Teodosio el Grande, hermanastra del emperador Honorio, esposa de Atalfo (rey visigodo), madre del emperador Valentiniano III.

    Sin embargo a pesar de su linaje, Gala Placidia tuvo un competidor fuerte e influyente, el general Aecio, a quien se le conoció como “el último de los romanos”15.

    Aecio, militar romano, hijo de un General del Imperio, durante su juventud fue rehén dentro de los campamentos visigodos y hunos, haciendo amistad con gente influyente de estas tribus. Tal cualidad le fue de mucha utilidad al escalar posiciones dentro de la corte occidental  por lo que fue nombrado en cargos superiores dentro del nuevo gobierno, aún y cuando no era totalmente grato para Gala Placidia.

    En junio de 429 los Vándalos, dirigidos por su rey Genserico, atravesaron el estrecho de Gibraltar hasta el interior de la región productora de grano para Roma. Desde Mauritania, los Vándalos se dirigieron a la parte mas fértil en Cartago, en donde se enfrentaron con un ejercito Romano, los Vándalos procedieron a sitiar la ciudad de Hipona (la tierra de San Agustín), durante un año, sucumbiendo la ciudad finalmente (San Agustín falleció en esta campaña).

    De este modo en el verano de 431, gran parte de África se había perdido y el control romano del mar dejó de ser efectivo. Como resultado de esta campaña en África, en 435, Ravena reconoció a los vándalos como un pueblo “federado”, controlando el territorio hasta (pero no incluida) la ciudad de Cartago.

    El tratado de 435, trajo paz por poco tiempo a África, los vándalos se tomaron su tiempo para recuperarse de la bajas sufridas en la anterior campaña y en 439 atacaron exitosamente la ciudad de Cartago, conquistándola definitivamente. De esta forma Sicilia e Italia estaban al alcance de las fuerzas bárbaras y el grano proveniente de África, nunca volvería a alimentar a los Romanos (al menos no como tributo).

    Cuando al final se negoció la paz con Genserico y los Vándalos en  el año 442 habían pasado únicamente cincuenta años desde la muerte de Teodosio el Grande. Un emperador que había gobernado todo el mundo civilizado (tomando al Imperio Romano como mundo civilizado). Pero en poco menos de 50 años los sucesores de Teodosio en occidente, su hijo y su nieto, había perdido Britania, partes de Galia e Hispania y la zona más productiva del norte de África bajo dominio occidental. ¿ Qué causo esta decadencia del poder romano?.

    El hecho es que tras la muerte de Teodosio hubo una dramática reducción al menos en occidente, de la capacidad del emperador de proyectar la fuerza militar a sus fronteras.  Esta disminuida capacidad militar se explica sólo en parte por el conflicto interno entre todos sus generales. Además de lo anterior, una relación demasiado larga y estrecha con los guerreros bárbaros, como aliados en el ejército romano, había destruido las cualidades que hicieron grandes a los ejércitos romanos. Por ello, el imperio no pudo aniquilar a los vándalos en África. Ejercito romano del año 440 en occidente, había llegado a ser más pequeño que el ejercito bárbaro mismo, y ya no tenía las grandes ventajas tácticas del pasado. Los romanos había adoptado incluso en baritus germano (grito de guerra). Lógicamente algunos fundamentos romanos permanecieron a nivel más reducido (la guerra de sitio, producción de armamento y apoyo logístico), pero la capacidad real de combate sobre el campote batalla, se había acabado.16

LOS HUNOS

    Durante el siglo IV este nómada pueblo asiático a caballo, domino a los ostrogodos al otro lado de la frontera romana y obligó a los visigodos a atravesar el Danubio en 376.
A pesar de que la forma de pelear de los hunos se había visto modificada desde que se asentaron en las llanuras húngaras a principios del siglo V, los hunos confiaban mucho en arqueros montados y la movilidad y potencia de fuego de su ejercito podía ser devastadora en contra de la infantería ligera. Cuando los generales romanos no pudieron presentar por más tiempo fuerzas de infantería superiores en mucho a los ejércitos bárbaros, perdieron muchas de sus mas grandes ventajas militares, y muchos de sus otros factores positivos (tales como su sistema logístico), convirtiéndose en presa de los líderes germanos y hunos.

    En la década  de 420, el emperador oriental Teodosio II, pagaba a los Hunos un subsidio Anual y Gala Placidia reconoció su derecho a una parte de Panonia (la parte occidental de Hungría). Sin embargo con el ascenso de Atila al trono de los hunos, se cambio el curso de la historia romana.
Al principio de su reinado, Teodosio II convino en doblar el subsidio anual, siendo que los hunos siempre había fijado su atención en Constantinopla, pero en la década de 440, Atila desvió sus intenciones a occidente y durante 15 años, fue la fuerza extranjera más poderosa dentro del imperio Romano de Occidente.
La decisiva intervención de los hunos en la historia del Imperio Romano de Occidente llegó a principios de la década de 450,

    Atila llego al trono como rey único de los hunos después de que su hermano Bleda (con quien compartía el trono), murió en un accidente de cacería17, entró en la Galia en 451, aparentemente contra los visigodos del reino de Tolosa, que no mantenían contenciosos con Valentiniano III ni con Aecio, con quien Atila estaba en buenas relaciones.

    Se sabe que, en 450, Honoria, hermana del emperador fue descubierta en una relación ilícita con su administrador, que fue ejecutado, mientras que a la princesa se le mantuvo en reclusión. Furiosa, Honoria hizo llegar su anillo y un mensaje a Atila, pidiéndole que se conviértela en su prometido. Atila reclamó a Honoria como esposa y pidió la Galia como dote, de esta forma la invasión  era simplemente para asegurar lo que “legítimamente era suyo“.

 Tras asegurar el Rin, Atila volvió busco tomar Orleans, donde fueron esperados por el ejercito romano y sus aliados. En esta batalla se enfrentaron dos bandos en los que estaban integrados un gran número de pueblos de origen germánico. Por la parte huna, Atila contaba con una gran cantidad de los jinetes de las estepas que habían conformado su pueblo, así como una gran cantidad de infantería de los reinos que le habían rendido vasallaje, como los ostrogodos y burgundios,.

    El ejército romano estaba comandado por  Flavio Aecio, quien buscó la ayuda de otros pueblos bárbaros, pues era consciente de que el ejército romano no podría frenar por si solo a los invasores.  Aecio consiguió que además de las tropas romanas se unieran a los francos, alanos y los visigodos.

    Fue en la actual Champaña, el 20 de junio del año 451 d.C, cuando los dos ejércitos se desplegaron uno frente a otro, en campo abierto. En un lugar denominado Campos Cataláunicos,  Atila, el caudillo bárbaro más temido de la Antigüedad y Flavio Aecio, «el último romano», se batieron con sus ejércitos en la que fue la batalla más sangrienta hasta aquella fecha.

    El ejército confederado romano fue el primero en desplegarse en el campo de batalla. Aecio desplegó a sus romanos en el ala izquierda, sobre una pequeña colina que dominaba el campo de batalla, y situó a los visigodos con su rey Teodorico en el ala derecha. Entre ambos contingentes desplegó a los alanos, en los que no confiaba demasiado (temía que desertaran a media batalla), situándolos entre él mismo y Teodorico para dificultar una posible retirada de estos. Atila llegó a la llanura cuando el ejército confederado bajo el mando de Flavio Aecio ya se había desplegado.
Pocos datos han trascendido sobre lo que ocurrió a continuación, y los que lo han hecho son confusos. En lo que todas las fuentes concuerdan es que la carnicería fue horrible.  Atila y su horda huna se situaron en el centro de su ejército, que los ostrogodos hicieron lo propio a su izquierda , frente a los visigodos de Teodorico, y sus aliados germánicos a la derecha. Probablemente la intención del rey huno era atacar a los alanos con tal energía que abandonasen el campo de batalla, pudiendo crear una desbandada. Con los alanos huyendo el ejército de Aecio quedaría partido en dos, por lo que sería muy fácil rodearlo y destruirlo.
Atila sabía que se jugaba mucho en aquel combate. Había dado orden que no se cargara hasta que él no abriese fuego con sus arqueros hunos y así debió ocurrir. Durante unos momentos, tras la finalización del despliegue de su ejército, ambos bandos debieron quedarse en silencio, observando a los adversarios, hasta que el caudillo levantó la mano derecha y la bajó violentamente. A su orden los arqueros hunos lanzaron una andanada de flechas que instantes después impactó contra el ejército romano. Atila chocó con sus aliados ostrogodos y burgundios contra los alanos en el centro de la línea de Aecio y los hizo retroceder. Parece que los alanos mantuvieron su formación de combate aún cuando cedieron terreno. Cuando los hunos hubieron progresado contra los alanos, Atila entonces cambió de frente para atacar a los visigódos en el flanco. Teodorico fue muerto en combate, pero los visigodos se replegaron y contraatacaron, Mientras tanto, los romanos y los francos desde su situación elevada amenazaron el otro flanco de Atila.

    La batalla se prolongó durante horas. Los ostrogodos lucharon enconadamente contra los visigodos, aunque las tropas de Teodorico conseguían rechazarlos una y otra vez, mientras los hunos causaban más y más bajas a los alanos.
La muerte de Teodorico no causó una desbandada visigoda. Su hijo, Turismundo, fue nombrado rey en mitad del fragor del combate. Los visigodos contraatacaron con renovadas energías contra los ostrogodos, que fueron rechazados. En ese momento la batalla cambió de rumbo. Atila, que había estado a punto de lograr la desbandada alana y otra posible retirada visigoda, se encontraba en este punto con una retirada ostrogoda y con los alanos y visigodos permaneciendo en el campo de batalla. Llegado este momento, Turismundo reorganizó sus filas y ordenó atacar a los hunos.

A estas alturas de la tarde se había producido una sangría en el ala derecha del ejército de Atila, que no había logrado abrir brecha en las filas romanas de la colina. Atila percibió el peligro de la embestida visigoda por su izquierda, pues Aecio podía rodearlo por la otra ala. Vista la situación, el rey huno envió un jinete a su campamento portando la orden de que se hiciese una pira funeraria de inmediato. La batalla estaba perdida, y Flavio Aecio asestaría el golpe definitivo en cualquier momento.

Reorganizó como pudo sus fuerzas y huyó del campo de batalla a su campamento, dispuesto a incinerarse antes que dejarse capturar. Si Aecio contraatacaba cercaría a los supervivientes en su propio campamento y podría aniquilarlos. Sin embargo ocurrió un hecho insólito: el general romano no ordenó el contraataque. Los historiadores han debatido largamente el acierto de Aecio en dejar retirarse a Atila con su ejercito intacto. El general romano instó a su nuevo aliado visigodo, Turismundo, el hijo de Teodorico, a volver con sus fuerzas a Aquitania y aseguró su posición en el trono. Algunos historiadores creen que Aecio buscaba asegurar la lealtad de los visigodos manteniendo a los hunos como una amenaza y que el general romano perdió una espléndida oportunidad de aniquilar a sus enemigos. Militarmente sin embargo, Aecio persiguió sus propios objetivos. Aunque Italia lo pagó caro en los años siguientes, Europa occidental habría pagado un precio  mayor si Atila se hubiese visto obligado a contraatacar con éxito en la galia.

    Incluso se opina que el general romano no tenía intenciones de destruir al ejército huno con vistas de pactar una alianza en caso de que los visigodos se revolvieran contra Roma. El caso es que, por unas razones o por otras, Aecio no contraatacó y Atila pudo retirarse a Germania.
Aecio, Turismundo y Atila abandonaron el campo de batalla de Châlons dejando tras de sí tantos cadáveres (algunos estiman entre veinte y treinta mil), que según los contemporáneos las almas de los muertos siguieron luchando en el lugar durante varias noches y, durante generaciones, los campesinos de la zona siguieron desenterrando huesos y armas mientras labraban la tierra.

    Para los Romanos y Aecio, sin embargo, la prueba no había concluido. En 452 Atila atravesó los Alpes y entro en Italia. La violencia de su invasión superó aún la de su incursión en Galia. Aquilea fue sitiada y arrasada. Milán, Verona y Pavía quedaron arruinadas y en algunos casos despobladas. Todo el valle del Po fue arrasado por los Hunos. Naturalmente  los Visigodos y otras naciones federadas estuvieron menos dispuestos a enfrentarse a Atila en Italia de lo que habían estado en Galia y Aecio quedó en una posición peligroso.

    Al final Roma se salvó. La tradición mantiene que el Papa León I se reunió con Atila y lo indujo a retirarse de Italia. Sin embargo existen otras consideraciones y es que Atila tenía serios problemas logísticos, mientras la plaga se extendía, además el emperador Marciano (Roma Oriental), envió un ejército a través del Danubio para atacar la base de los hunos en su propio territorio, esto situaciones deben de haber llevado a Atila a ver ventajas en los argumentos humanitarios del Papa León I.

    Atila se retiró tras el Danubio y en el año 453, en una orgía tras contraer matrimonio con la princesa goda Ildico, murió por una hemorragia nasal. Lo cierto es que el caudillo las sufría con cierta periodicidad, pero en aquella ocasión, ebrio, se durmió boca arriba y se ahogó en su propia sangre.

    La retirada de Atila y su muerte al año siguiente supusieron sendos reveses para la imagen de que gozaba Aecio ante Valentiniano III, que sospechaba que su mejor general tenía aspiraciones al trono imperial. Aecio había apostado desde el principio de la invasión de Italia por una solución militar a pesar de lo reducido de sus fuerzas, pero Valentiniano III prefirió permanecer a la defensiva y resistir desde Rávena; con la muerte de Atila en 453, el emperador occidental pensó que la habilidad negociadora y militar de Aecio ya no eran tan necesarias, ahora que había desaparecido el peligro de Atila. Por estas razones, y alentado por las habituales intrigas palaciegas, en el mes de septiembre del año 454, Valentiniano III lo mandó llamar a palacio, y luego de una intensa discusión, él mismo asesinó por sorpresa a Aecio atravesándole con la espada imperial18. Al año siguiente, dos antiguos oficiales de Aecio asesinaron al emperador durante un desfile militar, seguramente a instancias del influyente y rico senador romano Petronio Máximo, que aspiraba al trono.

EL SAQUEO DE ROMA POR LOS VÁNDALOS

    Las muertes de Aecio y Valentiniano III produjeron una grave crisis en Italia. No se había previsto la sucesión y hubo disturbios en las calles de Roma cuando un enemigo político de Aecio, Petronio Máximo, compro el apoyo de las tropas cercanas y asumió el poder. Máximo fue sólo el primero de una serie de los más oscuros emperadores de roma, los hombres que gobernaron lo que quedaba del imperio durante los escasos años comprendidos entre la muerte de Valentiniano en el año 455 y el derrocamiento del Rómulo Augústulo en 476 (año en que se considera como la caída del imperio).  Después de Valentiniano III el emperador de Italia no fue la figura mas importante de Occidente, ese honor es para Genserico rey de los Vándalos.

    Conforme la tradición, Genserico a petición de la viuda de Valentiniano, preparo una armada para llevar a cabo un ataque sobre Roma. Mientras se aproximaba este nuevo ejercito invasor, Máximo trato escapar, pero alguien entre la multitud alborotaba lo golpeó en la cabeza con un piedra y la muchedumbre mutiló su cuerpo (mayo de 455).
En los primeros días de junio, los vándalos entraban en Roma; no hubo intento alguno de defender la ciudad, el Papa León recibió a los invasores a la entrada, pero esta vez no pudo detener a los invasores, quienes se dedicaron por catorce días al saqueo de Roma (prometiéndole al Papa, que no habría derramamiento de sangre). Los vándalos se apoderaron de todo lo que pudieron, incluyendo las tejas de bronce dorado del techo del templo de Jupiter. Cuando pudieron regresar a África, se llevaron consigo a la que había sido esposa de Valentiniano y sus dos hijas, y a su llegada Hunerico, hijo de Genserico se caso con Eudocia, hija de Valentiniano, al difunto emperador romano19.

El gobierno casi se había derrumbado, no había emperador, ni autoridad establecida. Avito, el General de Galia, se estableció como emperador en Arlés con ayuda de los Visigodos, y a finales del año 455 atravesó los Alpes para tomar Italia. El emperador de Oriente Marciano, lo reconoció como Augusto.

    Avito era inaceptable para los Romanos italianos, los miembros del senado en Roma temía que Italia fuera a ser un apéndice de la Galia, ya que consideraban que la invasión de Atila a Italia, se produjo porque Aecio sacrificó la península para salvar la Galia, y  que los últimos emperadores habían visto como más importante las relaciones romano-gálicas con los visigodos que defender Italia de los hunos o Vándalos. Antes de terminar el año 456 Avito, fue depuesto por uno de sus propios generales, un bárbaro llamado Ricimero, que gobernó por medio de emperadores títeres sobre lo que quedaba del Imperio Romano de Occidente durante quince años aproximadamente.

    Después de un año como capitán general (magíster militum20), depuso a Avito y en el año 457 confirmó a Mayoriano (un compañero de armas). El mismo año Marciano, emperador en Constantinopla, moría y era sustituido por León I, que reconoció a Mayoriano como el gobernante de occidente.

    Genérico y los vándalos seguían siendo el más serio problema para el Imperio Romano de Occidente, por lo que en el 460, Mayoriano movilizó una fuerza expedicionaria hacia las costas de Hispania, pero Gensericó  se anticipó y destruyo a la flota romana. Cuando Mayoriano volvió a Italia en 461, derrotado y sin ejercito, Ricimero lo arresto y ejecutó.

    Ricimero nombró a un nuevo emperador, Libio Severo, un italiano que jamás fue reconocido por León I de Oriente.
Genserico ahora con mas poder desde África, apoyo a un nuevo candidato al trono de Italia, en 465 Severo fallece de aparentes causas naturales por que el emperador de Oriente, no habiendo ningún titular en Italia gobierna durante este intervalo sobre un imperio unido utilizando como su agente en occidente a Libio Severo.

    Genérico aprovecha estas situaciones e invade Peloponeso, forzando a una inestable alianza entre occidente y oriente con el fin de aplastar el poder de los Vándalos en África.  Se fragua un plan para  someter a Genserico por medio de un ataque de tres puntos, una flota zarpaba rumbo a Cartago, mientras un general oriental avanza desde Egipto bizantino hacia el África por tierra y las fuerzas occidentales debería de proteger la base italiana mediante el ataque de Cerdeña (en poder Vándalo), y posteriormente sumar sus fuerzas con la de los aliados orientales en Cartago. El problema de esta campaña no radico en su fundamentación, sino en la ejecución. Debido a celos y envidias entre los 3 comandantes romanos, se le dio tiempo  a genérico de reorganizarse y los navíos de guerra vándalos tomaron por sorpresa a la flota romana. El general occidental fue asesinado en circunstancias sospechosas y el general oriental al verse solo, debió de retirarse a Egipto.
    Los Vándalos resistieron el ataque combinado de los dos imperios romanos. El coste para roma y Constantinopla en dinero y potencial humano fue enorme, pero en occidente el efecto sobre la moral fue lo más preocupante. Los pueblos germanos de Galia no dejaron de notar el debilitamiento de Roma. En el año 46 Eurico había sido nombrado rey de los visigodos, poniendo fin al tratado del año 418.
    Las tensas relaciones entre la corte romana (nobles galos e italianos) hizo imposible la defensa de la Galia romana, no quedando mas opción que otorgar mas control a los burgundios sobre el territorio galo. Cuando Eurico falleció en el año 484,  los visigodos reinaban sobre la mayor parte de Hispania y el sur de Provenza, los burgundios y francos por su lado dominaban el resto de la Galia.  El imperio Romano de Occidente te componía ya solo de Italia y parte de las dos provincias del  norte, Retia  y Nórica21.

    En 470, después de toda esta desgracia, Antemio enfermó seriamente, y creyendo que fue causado por brujería, se vengó en numerosos hombres destacados. Ricimero  reunió a 6.000 hombres que habían sido alistados para la guerra contra los vándalos, y comenzó una oposición armada en Milán contra el emperador. Este conflicto entre el emperador y el hombre fuerte militar acabó cinco meses después con la conquista de Roma por Ricimero, y la captura y ejecución de Antemio.

    En 472, el emperador de Oriente León I  envió a Anicio Olibrio como mediador entre el augusto Antemio y su yerno Ricimero, pero, habiendo entrado en negociaciones con este último, fue nombrado emperador en contra de su voluntad, y al ser asesinado su rival ascendió al trono sin oposición. Debido a su matrimonio con Placidia, Olibrio puede ser considerado el último miembro de la dinastía teodosiana. Su reinado fue por lo demás breve y sin acontecimientos reseñables.

Glicerio sucedió a Anicio Olibrio en el año 473, al haber sido coronado en la Galia como el siguiente emperador. Fue derrocado por  el enviado de oriente (Julio Nepote), a cambio del obispado de Salo en 474.

    En esta época de emperadores débiles, Julio Nepote fue razonablemente enérgico. El Emperador de Oriente, (León I) lo nombró emperador en el año 474, dignidad que recibió tras vencer y destronar a Glicerio. Gobernó durante breve tiempo, ya que al año siguiente fue depuesto por Orestes, un patricio que colocó en el trono a su hijo Rómulo Augústulo. Julio Nepote es  considerado el último Emperador Romano. Gobernó en un comienzo sobre Italia y las áreas contiguas que aún se encontraban bajo el control del Imperio Romano Occidental, sin embargo desde el año 475, su poder era efectivo sólo sobre Dalmacia, ya que había sido depuesto y sustituido por Rómulo Augústulo.

EL ULTIMO EMPERADOR.

    Rómulo Augústulo, era hijo del general Flavio Orestes, y fue ascendido a emperador por su padre, con el nombre de Rómulo Augusto, pero debido a su corta edad fue llamado ''Augústulo'' (pequeño Augusto).

     La presión de los hérulos reclamando las tierras en el centro de Italia provocó la caída de Rómulo cuando contaba con tan sólo 15 años de edad. En su lugar, el general de los hérulos, Odoacro, reclamó el trono de Italia (476), confinando a Rómulo en un castillo en la bahía de Nápoles. Su fecha de muerte es un verdadero misterio, ya que mientras se pierde todo rastro de él hacia el año 476, existen indicios y teorías que consideran su supervivencia hasta el año 511.

    Su deposición generalmente se considera como el fin del Imperio romano de Occidente. Si bien Odoacro reclamó el trono de Italia, no estaba reclamando  la dignidad imperial, ya que envió las insignias imperiales a Constantinopla.

    Si se toma el año 476 como la fecha de la caída, y se mira hacia atrás tan sólo cien años a 376, se puede observar un Imperio todavía fuerte, tan grande aun como el imperio de Augusto, respetado todavía por sus enemigos a lo largo de las fronteras imperiales. Además, era defendido por un ejército que seguía luchando con efectividad a pesar de la catástrofe de Adrianopolis, un error que no puede ser achacado a las legiones.

Por otra parte, 376 fue el año cuando los visigodos, llevados por la presión de los hunos y los ostrogodos, cruzaron el Danubio con permiso del emperador para asentarse permanentemente en territorio romano. De este modo comenzó una serie de invasiones que entre otros motivos condujeron en un siglo a la caída del Imperio Romano de Occidente.

Todavía después del año 410 quedaba algo de ese poder de recuperación, pero existía una diferencia particularmente en occidente. Roma casi había dejado de producir sus propios soldados, y  a los que hizo entrar en el servicio militar se los entrenó poco tiempo en las tácticas de formación de orden cerrado aunque intentaron luchar de esa manera.

Durante el siglo V la fragmentación del poder era evidente en la parte occidental del Imperio. La parálisis de la aristocracia senatorial romana obligaba a la nobleza de provincia a tomar la iniciativa. En su contra estaba su soledad, pues ya no podían acudir a la protección imperial. Contaban únicamente con sus recursos para organizar la resistencia contra los bárbaros, así como contra las revueltas campesinas o urbanas, promovidas o sufridas por los provinciales, el ejercito había perdido su fuerza para asegurar las fronteras debido en buena parte a su propia barbarización. El Imperio en suma, fue desgarrado desde arriba hacia bajo por fuerzas del interior antes de que las fuerzas del exterior, le dieran el golpe de gracia al derribar a Rómulo Augustulo, el último emperador de occidente en el año 475.

EMPERADORES DE ROMA OCCIDENTAL.

Honorio                          395-423
Valentiniano III               425-455
Máximo                          455-457
Mayoriano                      457-461
Severo                           461-465
Antemio                         467-472
Olibrio                            472-473
Glicerio                          473-474
Julio Nepote                  474-475
Rómulo Augústulo         475-476

BIBLIOGRAFÍA

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GARCIA, Mario David. Teoría Clásica del Estado. Guatemala. Editorial Tierra Labrada. Segunda Edición. 2,009.

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FUENTES DE INTERNET

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http: www//es.wikipedia.org/wiki/Atila

http://www.ccel.org/ccel/gibbon/decline/files/decline.html

http://www.laguia2000.com/edad-media/los-pueblos-barbaros

http://enciclopedia.us.es/index.php/Usuario:Cpant23/Trabajos_en_ejecuci%C3%B3n/sobre_Legi%C3%B3n_romana/Batalla_de_Ch%C3%A2lons_(451)

http://enciclopedia.us.es/index.php/Usuario:Cpant23/Trabajos_en_ejecuci%C3%B3n/sobre_Legi%C3%B3n_romana/Batalla_de_Ch%C3%A2lons_(451)

http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Adrian%C3%B3polis

http://es.wikipedia.org/wiki/Arrianismo

INDICE

Introducción ………………………………………………...................................................................1

La caída del Imperio Romano de Occidente ……………………………………………….................2

Causas y teorías existentes ………………………………………………..........................................3

El Último Siglo del Imperio ………………………………………………............................................6

Orígenes de la División Oriente-Occidente ………………………………………………...................7

             Precedentes Tetrárquicos ………………………………………………................................7

             Los Valentinianos ……………………………………………….............................................8

El Reinado de Teodosio “El Grande” ……………………………………………….............................9

El Imperio Romano de Occidente ………………………………………………..................................9

Cronología de la Caída de Roma ………………………………...…………….....…………………...10

Los Hunos ………………………………………………....................................................................17

El saqueo de Roma por los Vándalos ……………………………………..……….......................... 22

El último Emperador ………………………………………………....................................................26

Emperadores de Roma Occidental …………………………………………….…............................28

BIBLIOGRAFÍA ………………………………………………...........................................................29

FUENTES DE INTERNET ………………………………………………........................................30
-----------------------
[1] Ferrill Arther. La Caída del Imperio Romano. Las Causas Militares.  Traducción al español por Pilar González Bermejo, Editorial EDAF, S.A. Madrid España. Pag. 21.
[2]  Nieto, José. Historia de Roma.
3 VV.AA. La caída del Imperio Romano de Occidente. www.laguia2000.com/edad-media/la-caida-del-imperio-romano-de-occidente
4 Ferrill Arther. Op. Cit. Pag. 272.
5 Tetrarquía es una forma de gobierno en la cual el poder es compartido por 4 personas, denominadas tetrarcas. Es el tipo de gobierno implementado por  Diocleciano en el año 284 d.c.
6 Arriano - Arrianismo. Conjunto de doctrinas cristianas desarrolladas por Arrio, un sacerdote de Alejandría, que consideraban a Cristo una criatura creada por Dios, pero no él mismo. Estas doctrinas fueron declaradas heréticas por la Iglesia Católica.
7 La Batalla de Adrianopolis. Enfrentamiento armado librado en 378 donde el que se enfrentaron ejércitos visigodos y romanos, en donde los segundos fueron derrotados, muriendo en combate el emperador Valente I.
8  Ferril Arther. Op. Cit. Pag. 75.
9 Demougeot, Emilienne, De la unidad a la ruptura del Imperio Romano. Paris, Francia. Pag.421.
10 Ferril, Arther. Op. Cit. Pag 172.
11      “La ciudad de Dios”. También conocida como “La ciudad de Dios contra los paganos”, es una obra compuesta por veintidós volúmenes, escrita por Agustín de Hipona (San Agustín) en idioma latín, durante los inicios del siglo V de nuestra era. Trata con asuntos referentes a Dios, el judaísmo, los mártires y otros aspectos de la filosofía cristiana-católica.
12 La provincia romana de BRITANNIA, fue parte del Imperio Romanao, desde el siglo I de nuestra era, hasta inicios del Siglo V.
13 Aquitania. Es el sudoeste de la hoy Francia , en la actualidad corresponde a Dordoña, Gironada, Landas, Lot, Garona y los Pireneos.
14 Ferril Arther. Op. Cit. Pag 201.
15 Ésta expresión fue acuñada por Procopio de Cesarea, un destacado historiador bizantino del siglo VI.
16 Nieto José. Historia de Roma. Editorial Libsa. San Rafael. Madrid España. Pag. 372
17 Existe mucha especulación sobre si Atila tuvo que ver en la muerte de su hermano Bleda, con quien compartió el trono durante diez años, al haber sido nombrados por el anterior rey, Rugila, tío de ambos.
18 Se dice que uno de los consejeros de Valentiniano le dijo “Has amputado tu mano derecha con tu mano izquierda”, refiriéndose a que no existía otro general que pudiera dominar al ejercito romano como Aecio lo había logrado hasta el momento.
19 Eudocia había sido prometida en matrimonio al príncipe Hunerico desde que tenía 5 años.
20 Rango utilizado en el bajo imperio romano para designar al mas alto grado militar.
21 RETIA Y NORICA. Provincias romanas, ubicadas en lo que hoy es Suiza y Austria respectivamente.

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