Amerindio

Amerindio es una palabra que se deriva del término «indio americano», cuyo uso y alcance semántico difiere ligeramente de unos autores a otros.

Para algunos autores los amerindios incluirían tanto a los indígenas del continente americano antes del inicio del proceso de mestizaje con poblaciones europeas y africanas, como a sus descendientes modernos.

Para otros autores el término amerindio designa a todos los pueblos originarios de América y a sus descendientes modernos no mestizados.

Algunos autores excluyen de entre los amerindios a los esquimales y a veces también a los pueblos atapascanos (ya que de acuerdo con la hipótesis amerindia su origen etnolingüístico y llegada a América fue posterior).

Contenido

    * 1 Origen del nombre
    * 2 Historia
    * 3 Aspectos culturales
          o 3.1 Música
          o 3.2 Agricultura
          o 3.3 Tecnología
          o 3.4 Lengua
    * 4 Aspectos antropométricos y genéticos
    * 5 Estadísticas de población indígena
    * 6 Véase también
          o 6.1 Artículos de amerindios por país
    * 7 Referencias
          o 7.1 Bibliografía
          o 7.2 Enlaces externos

Origen del nombre



Mujer quechua y su hijo en valle sagrado, Andes, Perú.

Si bien todos los países de América continental tienen poblaciones indígenas, únicamente son mayoría en Guatemala, Perú y Bolivia. En Estados Unidos las reservas indígenas tienen estatus de "soberanas" estando sus leyes y gobiernos tribales por encima de las normativas municipales y leyes estatales y solo por debajo de las leyes federales y la Constitución estableciendo una relación de "gobierno a gobierno".[1]

Los viajes de Cristóbal Colón en 1492 buscaban alcanzar una ruta hacia el Asia que permitiese evitar el paso por el Mediterráneo Oriental, bloqueado entonces por los turcos. Los cálculos de Colón, en exceso optimistas, le llevaron a pensar que la ruta occidental era más corta de lo que es en realidad. Al llegar a América aproximadamente en el plazo que sus cálculos indicaban que llegaría a las costas de Cipango (el actual Japón), no reconoció el territorio como lo que era, y creyó por el contrario haber llegado a «las Indias», el nombre genérico para el extremo Oriente asiático

El «descubrimiento de América» no se reconoció como tal en un primer momento, y no sería hasta años más tarde cuando Américo Vespucio descubriría el error. A los nativos de las tierras descubiertas se les llamó, en virtud de la confusión, «indios».

Aunque el descubrimiento de Vespucio permitió corregir la cartografía, en el uso lingüístico la confusión se perpetuó en el nombre dado a los nativos. En la mayoría de las lenguas europeas, la palabra indio es la misma para los nativos de la India y para los pueblos autóctonos americanos. En algunas, no obstante, existen dos palabras diferentes; por ejemplo, los nativos de la India en alemán se denominan Inder, en polaco Hindus y los pueblos americanos respectivamente Indianer e Indianin.

En el siglo XX, el error de llamar a los nativos originales del "Nuevo Mundo" indios, o su equivalente en inglés, indian, se volvió políticamente incorrecto y surgieron una serie de nombres alternos aceptados tanto en castellano como en inglés. Indoamericano, indígena, indígena americano, amerindio y originario han tenido vigencia en idioma español y American Indian, Native American y First Nations fueron algunos de los nuevos apelativos utilizados en inglés.

Historia



Jefe indígena mapuche


Niño navajo

Según la teoría más conocida y aceptada sobre la llegada del hombre a América, los indígenas americanos descienden de grupos de cazadores recolectores de origen siberiano que migraron a América por el Estrecho de Bering durante la última glaciación Würm. Pero ciertos descubrimientos controvertidos recientes, como Pedra Furada (en Brasil) y Monte Verde (en Chile) parecen contradecir esta teoría, indicando una posible colonización anterior a la siberiana. Como en el resto del mundo (excepto África), la colonización humana de estas tierras vino acompañada de la práctica extinción de toda la megafauna local, exceptuando algunos bóvidos, como el bisonte.

Hacia el 2500 a. C. había ya importantes comunidades agrícolas, aunque la civilización más antigua fue la de Caral, en el Perú, cuyos indicios más antiguos se remontan al 3000 a. C.

Las altas culturas precolombinas surgieron en Mesoamérica y Sudamérica. De norte a sur podemos nombrar a los mexicas, mixtecas, toltecas, mayas, chibchas e incas. En cambio, en Norteamérica los asentamientos humanos no alcanzaron un nivel cultural tan complejos como en las civilizaciones antes señaladas, en parte por su menor densidad de población y, sobre todo, por sus actividades seminómadas.

Se cree que, en el siglo XI de nuestra era, vikingos de origen noruego establecieron las primeras colonias europeas en América, concretamente en lo que hoy se llama Nueva Escocia, aunque su estancia debió de ser muy breve y su repercusión sobre los indígenas americanos no muy importante.

A partir de 1492, se inicia la colonización europea de América. El Imperio español se expandió en los territorios de América bajo la bandera de la evangelización. La invasión española trajo la eliminación de los sistemas locales de gobierno y la imposición de administraciones sujetas a la corona de España. Junto con las acciones militares, la sujeción de los nativos a sistemas de trabajo forzado —mitas, encomiendas y otros regímenes— y la introducción de enfermedades para las cuales carecían de anticuerpos ocasionan una abrupta reducción en la población indígena americana. En las regiones de colonización portuguesa, inglesa y francesa, la continuidad cultural indígena americana ha sido menor, como se acaba de señalar.

Tres de las lenguas indígenas americanas; quechua, aymara (ambos en Bolivia, Ecuador y Perú) y guaraní (en Paraguay, y desde el 2004 en la provincia de Corrientes, Argentina) han alcanzado rango de cooficialidad. Además tanto en México[2] como en Venezuela[3] las lenguas indígenas han alcanzado el reconocimiento de lenguas nacionales.


Aspectos culturales



Flautista peruano.
La cultura de los indígenas de América varía enormemente. La lengua, la vestimenta y las costumbres varían bastante de una cultura a otra. Esto se debe a la extensa distribución de los americanos y a las adaptaciones a las diferentes regiones de América. Por ejemplo, debido a la región semi-desértica, los chichimecas de Aridoamérica nunca llegaron a formar una civilización como las de Mesoamérica, sus vecinos al sur. Como consecuencia de esto, los chichimecas formaron una cultura basada en la práctica de nomadismo. Aunque los aztecas e incas formaron civilizaciones extensas y ricas, la vestidura de ambos dependía mucho del clima de sus tierras. En Mesoamérica, donde el clima es más caliente, solían usar menos vestimenta que los habitantes de los Andes. Aún así, hay algunas características culturales que la mayoría de los indígenas americanos practicaban.

Música



Niño pijao.

Los alientos y las percusiones fueron los instrumentos mayormente usados por las culturas indígenas de América. En casi todo Estados Unidos y Canadá, la música fue acompañada de percusiones monofónicas. Se cree que en el centro de México y Centroamérica la música fue hecha a partir de escalas pentafónicas. Se suele considerar que antes de la llegada de los españoles, la música era inseparable de las festividades religiosas, festividades que incluían una gran variedad de instrumentos de viento y percusión como tambores, flautas, conchas de caracol (usados como trompeta) y tubos de lluvia. En cuanto a los instrumentos cordados, algunos grupos llegaron a emplearlos utilizando elementos naturales (frutos y troncos ahuecados) e incluso la cavidad bucal como caja de resonancia; usualmente no se emplearon sino dos o tres cuerdas tensadas sobre algún arco, mismas que eran punteadas, con o sin plectro, sin formar lo que en Occidente se conoce como armonía. En general se puede decir que no se tiene una idea precisa de cómo pudo haber sido aquella música, puesto que no se preservan documentos con notación musical; sin embargo algunos cronistas españoles, los misioneros, señalan que las percusiones servían como medios de comunicación y narran que fue tal su sonoridad al llegar que los espantaba.

Después de la entrada de los españoles, el proceso de conquista espiritual se vio favorecido, entre otras cosas, por el servicio musical litúrgico al que se integró a los indígenas cuyas dotes musicales llegaron a sorprender a los misioneros. Fueron de tal magnitud las dotes musicales de los indígenas que pronto aprendieron las reglas del contrapunto y la polifonía e incluso el manejo virtuoso de los instrumentos, ello ayudó a que no fuesen solicitados más músicos traídos de España, lo cual molestaba significativamente al clero. La solución que se planteó fue no emplear sino a cierto número de indios en el servicio musical, no enseñarles contrapunto, no permitirles tocar ciertos instrumentos (alientos metales, por ejemplo, en Oaxaca, México) y, por último, no importar más instrumentos para que los indios no tuviesen acceso a ellos. Esto último no fue óbice para el goce musical de los indígenas, quienes experimentaron la construcción de instrumentos, particularmente de cuerdas frotadas (violines y contrabajos) o punteadas (tercerolas), es allí donde podemos encontrar el origen de la ahora llamada música tradicional cuyos instrumentos poseen una afinación propia y una estructura típicamente occidental.

En cuanto a la fusión de tradiciones musicales, en México se preservan dos pequeñas obras sacras de don Hernando Franco Dios itla tonantzin e In ilhuicac, que combinan el método contrapuntístico occidental, con la lengua náhuatl y una rítmica no muy común que introduce lo que parecieran algunos errores contrapuntísicos que más que accidentes son provocados.

Agricultura



El maíz fue desarrollado en el sur de México


El frijol es originario de Centroamérica y Sudamérica.


El tomate fue primero cultivado por civilizaciones prehispánicas de México


Frutos de tuna de Ancash, Perú


La tuna fruto de origen peruano.

En el curso de mil años, una gran cantidad de especies de plantas fueron domesticadas, creadas y cultivadas en el continente americano. Se calcula que más de la mitad de las cosechas cultivadas en el mundo fueron inicialmente desarrolladas por los indígenas de América. En muchos casos, la gente indígena creó especies totalmente nuevas de algunas salvajes que ya existían, como es el caso del maize creado del zacate salvaje teosinte de los valles del sur de México. Un gran número de estos productos agrícolas aún mantienen sus nombres náhuatl en los nombres lexiconos de inglés y español. Una lista parcial de los cultivos de origen americano incluyen:

Principales cultivos en Norteamérica (también conocidos como «las cuatro hermanas»):

    * Maíz
    * Zapallo o Calabaza
    * Poroto o Frijol
    * Tomate

Otros cultivos conocidos mundialmente:

    * Tomate
    * Papa
    * Camote o Batata
    * Palta o Aguacate
    * Maní o Cacahuete
    * Cacao

   

    * Vainilla
    * Ananá o Piña
    * Yuca o Mandioca
    * Chile o ají
    * Pimienta de Jamaica

Aun cultivados regionalmente:

    * Oca
    * Olluco
    * Nopal
    * Tuna
    * Jicama
    * Papaya o Mamón
    * Guayaba
    * Amaranto
    * Quinoa
    * Chirimoya
    * Kiwicha
    * Zapote
    * Mamey
    * Pitaya
    * Yerba Buena
    * Orégano Méxicano
    * Verbena
    * Tupinambo
    * Stevia
    * Yerba Mate

Fuentes proteínicas amerindias:

    * Girasol (cultivados en México y Estados Unidos por miles de años)
    * Pecana
    * Piñón
    * Quinua

Usos ceremoniales:

    * Tabaco
    * Pulque
    * Peyote
    * Ayahuasca
    * Coca
    * Yerba mate

Otros cultivos:

    * Caucho
    * Chicle
    * Algodón (el cultivo de diferentes especies empezó independientemente en América e India)
    * Quina
    * Achiote

Tecnología

La limitada distribución de animales de carga disponibles para la domesticación sin duda es uno de los factores que dificultó el transporte en la América prehispánica. Además la configuración del continente orientado según el eje norte-sur dificultaba la difusión de ciertos cultivos al variar el clima mucho con la latitud. Nótese que Eurasia tiene una orientación predominante este-oeste lo que permitió la difusión de ciertas tecnologías y cultivos a lo largo de franjas en que la latitud variaba poco.[cita requerida]

A la llegada de los europeos a América la metalurgia era de uso limitado y contaba con poca difusión. Prácticamente todas las sociedades americanas de la época precolombina se valían de herramientas de piedra.

En algunos aspectos particulares las civilizaciones americanas lograron importantes éxitos. En Mesoamérica el conocimiento del calendario y la astronomía había alcanzado niveles de desarrollo notables. En cuanto a la agricultura los aztecas usaron sistemas de agricultura intensiva basados en chinampas con producciones totales de alimento por hectárea probablemente muy superiores a la de otros lugares del planeta. Incluso algunos de los cultivos americanos eran especialmente productivos, el maíz cuando fue llevado a China por ejemplo resolvió en gran parte problemas de hambre y fue un cofactor responsable de la explosión demográfica de esa área geográfica hacia el siglo XVIII.[4]

Lengua


Áreas de distribución de las lenguas ameríndias más habladas en Latinoamérica a principios del siglo XXI:     Quechua      Guaraní      Aymara      Náhuatl      Lenguas mayas      Mapuche


El continente americano es una de las zonas más diversas desde un punto del origen etnolingüístico de sus poblaciones. La clasificación de filogenética de las lenguas indígenas de América las agrupa en unas 80 unidades filogenéticas bien asentadas, además de más de un centenar de lenguas no-clasificadas más. Las comparaciones de más largo alcance que pretenden probar el parentesco ancestral entre estas familias lingüísticas, es controvertido ya que frecuentemente recurre a técnicas no tan exigentes como el método comparativo estricto.

Entre las clasificaciones de largo alcance, probablemente la más polémica y también, una de las más influyentes es la hipótesis amerindia debida a Joseph Greenberg (1987) que sugiere que en última instancia las lenguas indígenas americanas se pueden agrupar en tres unidades filogenéticas:[5]

    * Las lenguas amerindias propiamente dichas, que englobaría la gran mayoría de lenguas americanas.
    * Las lenguas esquimo-aleutianas, que formarían parte de una supuesta macrofamilia euroasiática.
    * Las lenguas na-dené, que formarían parte de la hipotética macrofamilia dené-caucásica.

Greenberg además propone una división en grupos de las lenguas amerindias sobre una evidencia lingüística. Sin embargo, la mayoría de americanistas consideran insuficiente la evidencia en la que se basa Greenberg como para que su resultado sea fiable y de hecho, otros especialistas como Campbell consideran que la propuesta de Greenberg no sólo es inconcluyente, sino además altamente especulativa.[6]

Aspectos antropométricos y genéticos

Los amerindios en conjunto representan una de las poblaciones humanas donde más frecuente es el grupo sanguíneo O dentro del sistema ABO. En ningún otro continente la población indígena tiene un porcentaje tan alto de ese grupo sanguíneo, excepto entre los nicobareses que presentan porcentajes similares.[7]
El subgrupo B2 del haplogrupo B, junto con los haplogrupos A, C, D y X son los haplogrupos encontrados en los grupos indígenas de América. Este hecho sustenta la teoría del origen de estos grupos desde Siberia.

Estadísticas de población indígena



Porcentaje de población indígena en los diferentes países de América.
La tabla siguiente presenta un cálculo sobre la población amerindia en los países de América. Aparte se incluye el cálculo de la población mestiza con alguna ascendencia indígena y la suma de éstos con los amerindios propiamente dichos. Se debe tener en cuenta que estas categorías se definen muy vagamente y se miden de maneras diferentes en cada país. De hecho en la mayoría de los países americanos no existen datos confiables acerca de la pertenencia étnica de sus habitantes. Con frecuencia se equipara el número de hablantes de lenguas nativas de América con el número de indígenas, sin embargo este dato excluye a la población étnica de cada comunidad lingüística que ha abandonado el uso de su lengua nativa pero sigue siendo indígena por cultura o porque asume esa identidad. Por otra parte otro desafío estadístico consiste en determinar qué parte de la población de un país podría considerarse indígena por cuestión de su herencia genética. Los datos presentados en la tabla de abajo provienen de The World Factbook,[8] una fuente externa a los países latinoamericanos que realiza un cálculo de los componentes étnicos de la población de cada nación.
Poblaciones indígenas de América
Calculada como porcentaje de la población total de cada país
País Indígenas Mestizos[9] Total combinado
Antillas Neerlandesas ND ND[10] ND
Argentina ND ND ND
Belice 10,6 54,8[11] 65,4
Bolivia 55 30 85
Brasil ND ND ND
Canadá 2 ND[12] ND
Chile 4,6 ND[13] ND
Colombia 1 61[14] 62
Costa Rica 1% ND ND
Cuba ND ND ND
Guatemala 40,5 ND[15] ND
Ecuador 25 65 90
El Salvador 1[16] 90 91
Estados Unidos 0,97 ND ND
Guyana 9,1 ND[17] ND
Honduras 7 90 97
México 30[18] 60 90
Nicaragua 5 69 74
Panamá 6 84 90
Paraguay ND ND 95
Perú 45 37 82
Puerto Rico 0,2 4,4 4,6
República Dominicana ND 73 ND
Surinam 2 ND ND
Uruguay 0 8 8
Venezuela ND ND ND

La población amerindia actual en cifras concretas se estima entre 50 y 60 millones de personas en todo el continente (hay 30 millones de negros y 150 millones de criollos blancos, el resto de los latinos es mestizo, mulato o zambo), la gran mayoría viviendo en la pobreza. Los blancos representan el 30% de los latinoaméricanos y los afrodescendientes el 25%.[19]

La principal diferencia de cálculo entre las cifras de los estados y de organizaciones indígenas es que los gobiernos no incluyen en sus cifras a indígenas que hayan migrado a las ciudades en busca de mejores oportunidades, los censos oficiales de muchos países tienden a reducir el tamaño de sus poblaciones indígenas apoyando la tesís de "ladinización" de la población indígena, reduciendola cada vez más.[20] [21] Una vez en la ciudad el indígena sufre un proceso de negación de su cultura ante la discriminación que sufre llegando incluso a cambiar sus nombres y apellidos, tras esto el anterior indígena se convierte en un mestizo para un censo oficial.[22] En los países con mayor población urbana esto es muy común, sobre todo en barrios marginales.

También existe un gran rechazo o negación del ancestro indígena en los grupos mestizos, muchos de ellos clasificandose asi mismos como descendientes de europeos o blancos, promoviendo la inmigración europea.[23] [24] [25] [26] [27]

El porcentaje de la población indígena en Iberoamérica es de 10% en 1940, 9% en 1950,[28] 8% en 1962,[29] 7% en 1960, 8% en 1978[30] y 10% en 1990[31] siendo la permanencia actual el resultado de la mayor organización indígena, el fin de la inmigración masiva y las políticas menos agresivas contra minorías etnicas de parte de los estados.[32]

Según Rosenblat la población de indígenas y negros cayo entre 1850 y 1950 de manera porcentual a pesar de su aumento en cifras concretas, pasando de 8 a 14 millones y de 4 a 14 millones respectivamente, la población nativa cayó en México, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Chile, Brasil, Costa Rica, Paraguay, Argentina y Uruguay, cayendo la de negros en los últimos cuatro (desapareciendo o casi en El Salvador, Brasil y los últimos tres), de esta manera nacieron dos clases de países que antes no existían en el siglo XIX, paises criollos y paises mestizos.[33]

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