TRATADO METODICO Y PRACTICO DE MATERIA MÉDICA Y DE TERAPÉUTICA(PARTE 6)


CINA.—ARTEMISIA CONTRA (Semen-Contra).
§ I.-Historia.

La cina ó semen-contra (lombrices), la artemisa de Alep, cuyas semillas se han empleado hace mucho tiempo en medicina, es de la familia de las corimbíferas, Juss.—De la singenesia poligamia supérflua, Linn.—Los autores antiguos solo se han ocupado de este medicamento como antihelmíntico. Algunos han indicado, sin embargo, el peligro de usarle á dósis muy fuertes, y tambien de sus virtudes estomacales; Vitet dijo antes que algunos médicos modernos: «Que esta sustancia irrita mucho; que produce cólicos y convulsiones en los niños cuando se le administra en dósis muy fuerte.» Pero estas aserciones no fueron apreciadas, resultando por consiguiente ser completamente estériles. La santonina, principio activo de la cina, y que tanto se usa hoy, goza al parecer de las mismas propiedades que la387 sustancia de donde se estrae. Esto no obstante, los estudios esperimentales hechos solamente con la cina, nos obligan á ocuparnos esclusivamente de ella, con tanta mas razon, cuanto que, empleada por la ley de la similitud y de electividad, no ha sido nunca necesario emplearla á dósis fuertes, evitándose así las incomodidades y molestias que el uso de las mismas ocasiona.
§ II.—Efectos fisiológicos.

Los efectos de la cina se manifiestan en los sistemas nutritivo, gástrico y circulatorio, y están caracterizados por una alternativa de calofríos y de calor, con pulso acelerado ó movimientos febriles remitentes que conducen á la palidez, á la debilidad muscular, á la diarrea, al aniquilamiento de las funciones, al empobrecimiento de la sangre. El semen-contra tiene además entre sus efectos, la hipersecrecion mucosa intestinal y la sensacion de hambre en la misma fiebre. El nervio neumogástrico se altera particularmente por la accion de este medicamento, y por consiguiente, las espansiones de los nervios ganglionares en las membranas mucosas gástrica y pulmonal son el sitio predilecto de la alteracion.

Sus efectos en el cerebro emanan de esta accion, pero no por eso son menos importantes. La afeccion del vientre y del cerebro constituye los dos puntos esenciales de su potencia terapéutica, cuyo centro está en los órganos de la digestion. Las convulsiones en la cina, siempre son precedidas de un elemento gástrico, por no decir verminoso, y tienen su punto de partida en el estómago é intestinos. Entre los síntomas se halla una grande escitacion del sistema nervioso abdominal, unida á la atonía388 é hipersecrecion de las superficies intestinales; las mucosidades se alteran en sus cualidades químicas y favorables al desarrollo de la helmintiasis.

De esta disposicion resulta la indicacion de la cina en las personas en las que predominan los jugos blancos, cuyo sistema digestivo está muy desarrollado, en los niños sobre todo. Las fiebres, aun las graves, con congestion en la cabeza por intérvalos, y en las que los fenómenos tifoídeos y nerviosos dependen del estado del vientre, en las personas ya referidas, son las que reclaman este medicamento.

Los fenómenos mucosos caracterizan la fiebre de la cina, fenómenos tanto mas pronunciados, cuanto mas debilitado está el enfermo. En todo estado febril de este medicamento, si no hay verdadera intermitencia, se observa por lo menos una remitencia generalmente nocturna ó vespertina. La agitacion, la palidez de la cara, las congestiones en la cabeza, las convulsiones, los vómitos, la diarrea mucosa, el hambre, hasta canina, le aproximan al mercurio. Pero es mas análogo del carbonato de cal por su accion antiplástica y por la anemia con menstruacion escesiva. El ruibarbo tiene la mayor analogía con la cina por los fenómenos gástricos y el estado mucoso con empobrecimiento de la sangre, por la nutricion insuficiente.

Pero ninguno supera á la cina en eficacia contra las lombrices, no porque tenga la propiedad de destruirlas directamente, sino porque modifica admirablemente las secreciones mucosas intestinales y la nutricion, la hematosis. Esto depende indudablemente de que su accion con dósis débiles no puede obrar directamente sobre las lombrices. Há ya mucho tiempo que se ha dicho, que su virtud antihelmíntica no es mas que un resultado389 secundario de su accion, así como las lombrices no son mas que un fenómeno concomitante de una enfermedad, de una diátesis mucosa: vermes nidulantur in muco; la alteracion de las mucosidades es favorable á su multiplicacion.
§ III.—Efectos terapéuticos.

Muchos síntomas de la cina representan una fiebre intermitente de tipo cotidiano. El calofrío precede siempre al calor, y es poco intenso. La perversion del apetito se manifiesta en la cina por la sensacion de hambre que sobreviene inmediatamente despues de los vómitos. Esta sensacion se presenta principalmente despues de los vómitos, del estadio del frio, ó si este falta, en el curso del acceso, casi siempre antes del fin del calor; aquel se alivia tomando alimento. Estas fiebres no son raras en los jóvenes, en las personas nerviosas, caquécticas, en las que han estado sometidas á largas privaciones; la dieta es perjudicial porque alarga y eterniza la fiebre.

La fiebre mucosa reclama con frecuencia la intervencion del semen-contra cuando el pulso se debilita y que el enfermo languidece. Se le emplea con ventaja en las fiebres de este género que revisten formas nerviosas y tifoídeas en indivíduos flojos, linfáticos, y en los niños cuando la cabeza es la pars recipiens de los movimientos fluxionarios que parten del abdómen.

La fiebre con tos seca y nocturna, diarrea, consuncion y sudores nocturnos en los niños, se cura con cina.

La encefalitis de los niños no puede tratarse sin que intervenga este medicamento, ya en su principio, ya en el segundo período, en el de exudacion con parálisis390 parcial de los esfínteres, en el que se observa la tendencia de llevar los dedos á la nariz para rascarse. La digital produce mas bien el colapsus de las fuerzas que las convulsiones, el estramonio exige el estrabismo en este estado; otros varios medicamentos están aun indicados segun los síntomas.

Después de la manzanilla y antes de la ignacia, es preciso tener presente á la cina en las convulsiones de los niños, aun cuando haya fiebre y congestion cerebral; la somnolencia está entonces interrumpida por gritos que no deben confundirse con el cerebral, pues son provocados habitualmente por cólicos. Las convulsiones se parecen algunas veces á los espasmos epilépticos sin fiebre y sin síntomas de inflamacion. La cina se usa tambien en el corea y en toda especie de espasmos en los niños y personas debilitadas, caquécticas, mal nutridas. Las convulsiones, en el hidrocéfalo, son tambien propias de este medicamento.

Los síntomas de los órganos respiratorios en el segundo período de la coqueluche, y aun mas tarde, cuando á los éstasis sanguíneos suceden las alteraciones de la nutricion, reclaman el semen-contra. Este medicamento puede curar asimismo la coqueluche con agravacion por la mañana, en los niños escrofulosos y verminosos, cuando hay acumulacion de mucosidades en la traquearteria.

La cina está poco recomendada en las varias especies de favus; es, sin embargo, mas útil que la dulcamara en las mismas personas, debilitadas y escrofulosas, pero subordinada al licopodio. En estos indivíduos, la epistaxis cede á cina y azufre. Se la puede utilizar en la iritis con contraccion é inmovilidad de la pupila sin debilitacion de la vista.391

Entre sus numerosas propiedades en las enfermedades de la infancia, es necesario indicar la de facilitar la lactancia en los casos en que la nodriza, aunque tiene la leche abundante, el niño, sin embargo, rehusa coger el pecho. El mercurio es necesario si la leche es muy serosa.

En la mayor parte de las indicaciones de la cina, la helmintiasis entra como elemento accesorio. Es evidente que al reparar la actividad digestiva, y modificar la vitalidad de la mucosa intestinal, destruye la condicion de existencia de las lombrices. Estos ascárides vermiculares y lombricoides se desarrollan en ese estado mucoso en el que la nutricion se altera y en el que todo el organismo elabora una mala quilificacion; de esto resulta que el carbonato de cal y el azufre son los mejores auxiliares de la cina en los niños; esto esplica el por qué vuelve el apetito ó se calma cuando es escesivo; en una palabra, regulariza, activa la nutricion y mejora la hematosis volviendo á las mucosas gástricas á su estado natural.

Dósis.—Este medicamento se usa en la dósis y forma ordinarias, como en el acónito y el cólchico... por ejemplo.
COFFEA CRUDA (Café).
§ I.—Historia.

El café es de la familia de las rubiáceas, Juss.—De la pentandria monoginia, Linn.—Se usa el fruto y es preferible el de Moka. Las diferencias entre el café crudo y el tostado son quizá poco importantes; pero como la tintura del primero es la que se ha esperimentado, solo de este nos ocuparémos; á pesar que, á392 decir verdad, los efectos del café tostado se han recogido al mismo tiempo que los otros y forman parte de la patogenesia de este medicamento. Los referidos efectos, apreciados por un gran número de observadores, no contrarian los que se atribuyen al café crudo, antes por el contrario, les confirman generalmente.
§ II.—Efectos fisiológicos y terapéuticos[63].

El café dirige su accion al cerebro y sistema nervioso cérebro-espinal. Todos los fenómenos que demuestran la escitacion del sistema sanguíneo y la afeccion de las vías digestivas, son secundarios y subordinados al elemento nervioso que es siempre el dominante. El causticum es, bajo todos aspectos, el medicamento mas análogo del café. Esta sustancia ofrece del modo mas característico la sobreescitacion nerviosa, la impresionabilidad, la exaltacion de los sentidos, la vivacidad de las facultades intelectuales, la sensacion de bienestar y la escitacion de los órganos sexuales. Mas cuando ha cesado este período de su accion, se observa el endolorimiento del cuerpo, el abatimiento, la obnubilacion, la impotencia. El grado medio entre estos dos efectos se espresa por la intervencion del sistema circulatorio, en los calofríos, la fiebre, las palpitaciones, ó del aparato gastro-intestinal, en el gastricismo, en el desarrollo de gases, en la dispepsia. La accion del café no llega hasta producir lesiones orgánicas por su accion dinámica; pero ataca evidentemente á las funciones nutritivas y á la plasticidad, cuando su accion se prolonga por mucho tiempo, llegando á desarrollar efectos discrásicos.393

Las convulsiones producidas por el café se presentan con mas frecuencia en el período de escitacion, que en el de debilitacion, y son precedidas de pandiculaciones y seguidas de dolores quemantes y lancinantes, de movimientos congestivos en la cabeza; las convulsiones se agravan por la presion y por el ruido, ó por la aplicacion del calor esterior. Se observan rigideces tetánicas y una sensibilidad dolorosa de las partes musculares.

El café, por su electividad cerebral y por su escitacion, se le usa con maravillosos resultados para calmar la irritabilidad que aumenta la sensibilidad á la accion de los medicamentos y á la violencia de los dolores. En esto es muy análogo á la manzanilla, pero solo se dirige á los dolores agudos, muy violentos é intolerables, calmándoles generalmente con sorprendente rapidez.

Como la constitucion de la infancia no permite que el sistema nervioso predomine esclusivamente, por la accion estensa y superior del sistema sanguíneo llamado á llenar las necesidades de un organismo en estado de desarrollo continuo, el café no es por lo comun útil en los niños. Se le usa tan solo como medicamento intercurrente, en las grandes escitaciones nerviosas causadas por el dolor ó por emociones fuertes, cuando hay espasmos, agitacion, ansiedad y hasta gritos con convulsiones, insomnio, con particularidad en los niños débiles y delicados. No es menos necesario el café en los que gritan y demuestran padecer mucho. Es preferible á la manzanilla y á la belladona cuando hay insomnio, ó sueño interrumpido y grande escitabilidad.

Este medicamento se acomoda mucho mejor á las constituciones nerviosas y á las personas sensibles, impresionables, que tienen un carácter muy voluble, caprichoso.394 En estas personas es en las que el café, aun antes que ignacia, es eficaz para curar las afecciones muy dolorosas y espasmódicas, y un poderoso recurso para devolver al cerebro la accion súbitamente deprimida por un acceso de alegría y una fuerte emocion de placer.

El café es el antídoto de la belladona y del opio en los efectos sobre el encéfalo, de la manzanilla en los que la misma produce en el estómago y la inervacion muscular, del fósforo en los órganos génito-urinarios y la médula espinal. El café, á dósis pequeñas, es su propio antídoto, cuando ha producido efectos molestos, vértigos, grande impresionabilidad, insomnio. El tabaco y el causticum son sus antídotos mas generales.

Algunos autores le han recomendado en el asma esencial, en la oftalmía crónica, en la impotencia, en la hemicránea, pero sin precisar mas sus indicaciones.

Se ha sacado un partido ventajoso del café en las personas nerviosas y delicadas para calmar la escitacion nerviosa, la agitacion de los dolores que entorpecen el curso de una fiebre ó que la invaden desde el principio; provoca generalmente el sudor que produce una resolucion favorable; en este caso es mas útil que el acónito, porque este se refiere mas bien á la agitacion que depende de la violencia de la fiebre. Para diferenciar mejor su accion, agregarémos que el arsénico se adapta mejor á la ansiedad, á la angustia con abatimiento, la nuez vómica á la irritabilidad de la fibra, el beleño á la violencia del delirio.....

Ningun medicamento obra mejor para disipar una congestion cerebral ocasionada por una fuerte emocion, siquiera la congestion se eleve hasta la apoplejía. Su accion especial, en fin, sobre el cerebro eleva al café al395 rango de un medicamento precioso en algunas apoplejías nerviosas y aun sanguíneas precedidas de grande actividad intelectual y sensorial, vértigos y exaltacion de la sensibilidad de la fibra, en personas que ejercitan mucho el cerebro.

El delirium tremens reclama el uso del café, ya en el principio si hay impresionabilidad escesiva, ya en el tercer período, al lado del árnica; el opio y el estramonio corresponden tan solo al segundo período, al estado congestivo, y la nuez vómica á la gastricidad del primer período.

Las neuralgias propias del café son intensas, por accesos, y tienen una agudeza y rapidez estraordinarias. Aun cuando la manzanilla y spigelia sean hasta cierto punto análogas, sus indicaciones exigen mas nerviosidad y personas mas sensibles é impacientes para el dolor, no solo por temperamento, sino tambien por circunstancias ó disposiciones del espíritu. Los trabajos mentales y las emociones vivas agravan en general el dolor, el reposo le exaspera igualmente ó le hace reaparecer, lo cual es aplicable con particularidad á la hemicránea esencialmente nerviosa, y que se presenta muchas veces al despertar con la menor escitacion esterior ó á la primera emocion. El clavo histérico cede tambien al café, si hay zumbido de oidos, palpitaciones, timpanitis hipogástrica, deseos venéreos, inconstancia en los placeres y en el carácter.

La escesiva escitacion, durante las reglas abundantes, reclama café, y acaso la manzanilla y la nuez vómica. El útero, foco de grandes escitaciones nerviosas, es al parecer muy susceptible á la accion del café: este medicamento disminuye y arregla el flujo catamenial en las mujeres muy impresionables; calma los dolores violentos396 del parto, y la escesiva sobreescitacion que le acompaña ó le sigue.

Dósis.—En muchos envenenamientos, como los producidos por el opio, la belladona, se usa el café tostado como antídoto; en otras circunstancias es mas útil emplear la tintura del café crudo á la dósis de algunas gotas en agua: á veces es mas conveniente administrar tan solo débiles fracciones de la tercera ó décimaoctava atenuacion, como por ejemplo en los casos de neuralgias esenciales ó de accidentes puramente nerviosos.
COLCHICUM AUTUMNALE (Cólchico).
§ I.—Historia.

La raiz fresca preparada segun arte, es la parte usual de esta planta, de la familia de las monocotiledóneas de Juss.—De la hexandria triginia, de Linn.—Las numerosas observaciones que de los efectos fisiológicos y químicos del cólchico se han recogido, nos inducen á creer que no está aun suficientemente conocido. Antes que se estudiasen sus efectos sobre el hombre sano, ya el cólchico habia sido preconizado y empleado en las hidropesías de las cavidades trisplánicas; posteriormente se abandonó su virtud hidragógica, para aceptar otras propiedades drásticas y diuréticas. Bien pronto se reconoció su eficacia en la artritis, aunque sin espresar las indicaciones precisas para su uso. Tambien se le ha administrado hace mucho tiempo en oftalmías, inflamaciones de la matriz y diversos padecimientos de este órgano, en afecciones reumáticas y neurálgicas muy diversas por su forma y por su sitio, en erisipelas, el prúrigo, leucorreas, corea, histerismo. Cualquiera pudiera creer que estos datos tradicionales están basados397 en el conocimiento de los efectos fisiológicos del cólchico, efectos conocidos antes y olvidados despues, porque las modernas esperiencias no contradicen la mayor parte de las aplicaciones clínicas de la antigüedad, antes bien detallan con mas exactitud sus indicaciones; pero esto solo prueba que ha sucedido con el cólchico lo que con otros medicamentos antiguamente usados, que posteriormente se han abandonado, y luego han vuelto á rehabilitarse.
§ II.—Efectos fisiológicos y terapéuticos.

Los efectos del cólchico tienen mucha analogía con los del eléboro blanco, especialmente en lo relativo á las alteraciones funcionales del estómago é intestinos; son semejantes á los del árnica en cuanto á la impresionabilidad de la fibra y de los nervios para sentir dolorosamente la influencia de los escitantes esternos, tales como el ruido, la luz, la presion y asimismo el trabajo intelectual. Sus dolores son lancinantes y dislacerantes, y mas vivos por la noche que durante el dia. Es notable la irregularidad en la marcha de los síntomas, pues en cuanto á la fiebre, no hay órden ni relacion en la aparicion del calor, los calofríos y los sudores, ocurriendo lo mismo en la sensibilidad que tampoco está uniformemente repartida, pues mientras es escesiva en un punto, disminuye en otro, se exalta en todas partes por un momento, dando despues lugar al abatimiento, á la sensibilidad dolorosa general, á la debilidad paralítica, en fin, para volver como en su principio á un simple esceso de aquella. Pero en las personas poco irritables, que son mas bien linfáticas que nerviosas, se observa en el cólchico una accion algo diferente, pues obra con mas regularidad en el sentido de la depresion, ó bien las398 neuralgias son mas simples y mas aisladas de los fenómenos linfáticos y de la influencia del corazon.

Es cierto que el cólchico posee una accion electiva sobre los plexos nerviosos ganglionares, y principalmente sobre el plexo solar; pero no por eso obra menos electivamente sobre los nervios de la vida de relacion, puntos de numerosos dolores, con particularidad en las partes fibrosas y serosas; el cólchico parece que goza de las mismas propiedades nerviosas que la brionia en los tejidos, si bien con menos participacion del sistema sanguíneo. El cólchico exige una disposicion de los tejidos á la exhalacion serosa, siendo por lo mismo muy útil en este derrame, ya reumático, ya artrítico. Este medicamento se adapta mejor á las personas nerviosas y delicadas y en las que la nutricion se altera, en los reumáticos cuyos dolores se localizan en las articulaciones, en las cavidades, en las membranas serosas, el peritóneo y sobre todo en el pericardio. Un carácter frecuente de sus dolores es el que solo ocupan un lado del cuerpo. Pocos son los casos en los que deje de sentirse en el corazon algunos dolores en el curso de la afeccion; la accion del medicamento es mas pronunciada en otoño y en los tiempos frios y húmedos.

El cólchico corresponde á fiebres reumáticas con agravacion nocturna, con dolores que pasan de una á otra articulacion, y de esta á una membrana serosa aun intestinal. Los dolores desarrollan una hinchazon esterna subaguda, serosa muchas veces, que cambia fácilmente de sitio para presentarse en otro con dolor. El ranunculus sceleratus y el bulbosus, ó la pulsatila, están frecuentemente indicados antes ó despues de él; la brionia, el acónito y el árnica deben precederle en los casos agudos. El carácter errático de sus dolores le399 hace análogo á pulsatila, pero se distingue por las palpitaciones, por la irregularidad de los movimientos del corazon sobre el cual obra especialmente, y porque produce en él dolores dislacerantes, y hay opresion y ansiedad muy frecuentes.

El tortícolis, el lumbago y los dolores reumáticos, situados en las articulaciones de las vértebras, así como tambien los dolores reumáticos blenorrágicos, que se presentan por la noche y desaparecen por el dia, son propios del cólchico. Se le usa igualmente con ventaja despues de árnica en los dolores de gota cuando el acceso se prolonga ó que queda en pos de sí dolores en el órgano central de la circulacion. Se debe, en fin, tenerle presente en parálisis parciales que sobrevienen á consecuencia de afecciones de este género ó de enfriamientos abandonados, tanto por lo menos como el zumaque, el azufre...

En resúmen, las indicaciones del cólchico en las afecciones reumáticas y artríticas proceden de su electividad y de sus síntomas, así como tambien de los antecedentes del enfermo y de sus padecimientos anteriores. Convendrá con mas frecuencia á personas que han padecido dolores é infartos articulares, dolores en el corazon, y endocarditis antigua, que en las que son invadidas de ataques recientes de reumatismo. Ciertas diátesis serosas, neuropáticas, con dolores reumáticos, son circunstancias mas favorables á la accion de este medicamento, cuando existe endolorimiento de las masas musculares, sobreescitacion moral, dolores dislacerantes en el pecho ó en el corazon; en estos casos, el estado caquéctico se caracteriza ordinariamente por irregularidades y dificultad en la respiracion y circulacion.

Estos datos nos conducen al asma por afeccion orgánica400 del corazon, procedente de un reumatismo y de la endocarditis. La sensacion de frio general es habitual, y con especialidad en las estremidades que están además edematosas. El aire frio y húmedo agrava ó determina este asma del que el cólchico es un poderoso modificador. Lo es igualmente de esos padecimientos gástricos, especie de gastritis reumática caracterizada por una sensacion de frio aislado de cualquier otro síntoma del estómago.

El cólchico es en general el remedio de los padecimientos reumáticos de las vísceras, escepto las diferencias que hacen preferible la brionia. La disentería otoñal, ó la diarrea reumática cede mejor al cólchico que á la dulcamara y á la ipecacuana: esta se dirige mas bien al estómago y á las mucosas; la dulcamara se dirige á estas últimas; el cólchico obra sobre las membranas musculosas y serosas de los intestinos, está muy indicada en la disentería rectal ó anal, en la cual los cólicos son poco pronunciados, pero que hay presion sobre el ano, y tenesmo con evacuaciones muy pequeñas. El mercurio corrosivo solo combate la disentería con afeccion del tubo intestinal y dolor en el ano.

Se ve, pues, que el cólchico responde á los dos elementos morbosos, reumático y seroso. Esto esplica el por qué está indicado en varias hidropesías, como la ascitis, la hidropericarditis, la hidrartose y el hidrotorax, puesto que el elemento reumático ó el reumatismo blenorrágico y el elemento dolor han obrado ú obran como estimulante nervioso ó como causa. El ojo mismo reclama la accion del cólchico en ciertas inflamaciones subagudas, aun cuando pueda considerárselas como escrofulosas, si sus partes fibrosas y serosas son las principalmente atacadas.401

Dósis.—El cólchico otoñal se presta mas que ningun otro medicamento á la graduacion de las dósis, ó se las puede adaptar á los diversos grados de agudeza y de irritabilidad. Así, pues, se usa la tintura de una á diez gotas por dia, y las atenuaciones desde la primera hasta la trigésima, á la dósis de algunos glóbulos, ó de una gota en veinticuatro horas.
COLOCYNTHIS (Coloquíntida).
§ I.—Historia.

Esta planta es de la familia de las cucurbitáceas, de Juss.—De la monoecia singenesia, de Linn. Se usa el fruto seco pulverizado con el grano para las preparaciones comunes.

La coloquíntida ha sido conocida en medicina en todos tiempos. El abuso que de la misma se hizo, condujo á algunos médicos á proscribirla; las enormes dósis á que se la administra provocan efectos que la han hecho entrar en el número de los purgantes drásticos, sin permitirla desenvolver los síntomas especiales que la hacen recomendable en varias afecciones nerviosas y de otra índole.

Ya en la antigüedad se la empleaba en el asma, la hipocondría, los dolores crónicos y otras enfermedades reputadas como nerviosas ó incurables, casi del mismo modo que los griegos usaban el eléboro blanco; es decir, como último recurso. Mas recientemente se la ha preconizado en la gonorrea crónica; y en una obra moderna de materia médica[64] se hallan estas indicaciones:402

«La coloquíntida no ha sido usada tan solo como purgante drástico, sino que se la ha dado como vermífuga, hidragoga, emenagoga, desobstruente; se la ha prescrito en la ciática, en los dolores producidos por el mercurio, en el reumatismo, la gota, y aun en la misma rabia...»
§ II.—Efectos fisiológicos y terapéuticos.

Se admite en la coloquíntida relaciones fisiológicas y terapéuticas muy especiales con los nervios trigéminos y los plexos lumbo-abdominal y sacro. Sus efectos son bastante limitados, y por consiguiente, es de creer que los trabajos de Hahnemann y otros varios esperimentadores, entre los cuales se cuentan algunos indivíduos de sociedades alemanas, han agrandado el cuadro, aun cuando todavía no se comprende en la esfera de accion de este medicamento mas que los nervios designados, y la piel en sus relaciones con la mucosa gastro-intestinal.

En las neuralgias propias de la coloquíntida, hay siempre grande escitacion nerviosa y alteraciones funcionales que demuestran la afeccion secundaria de los nervios ganglionares; son tirantes, calambroides, semi-laterales algunas veces; y hay punzadas rápidas al través de la parte afecta. No es raro que al mismo tiempo se presenten evacuaciones alvinas, orinas muy abundantes, calambres verdaderos, contracciones musculares y tendinosas. Estas contracciones son algunas veces generales, súbitas, hasta con retraccion de los tendones, pero sin persistencia, y bien diferentes de las contracturas del causticum.

La coloquíntida guarda cierta analogía con la brionia en las fiebres y las flegmasías, pero su accion es mas403 nerviosa que sanguínea; y cuando se afectan el estómago y los intestinos, los vómitos son mas violentos, los dolores cólicos mas pronunciados y frecuentes, las evacuaciones diarréicas mas acuosas, mas escocientes y abundantes.

En casos de este género, se observan con preferencia accesos de debilidad y de desfallecimiento que dan á la coloquíntida cierta analogía con el arsénico, la manzanilla y el eléboro blanco. Este último tiene otros puntos de contacto con la coloquíntida, ya respecto á su accion electiva, ya tambien en sus fenómenos simpáticos y consecutivos.

Las personas reumáticas y gotosas, las puramente nerviosas, de una constitucion fibrosa, de piel seca, amarillenta, escamosa, y con un prurito incómodo, mayor por la tarde en la cama, son las mas predispuestas á sufrir padecimientos análogos á los efectos de la coloquíntida, y por lo tanto las que con mas frecuencia reclaman este medicamento, ya como principal y fundamental, ya como agente de curacion secundario ó intermediario.

Precisarémos algunos caractéres de las diversas afecciones que este medicamento puede combatir.

La hemicránea propia de la coloquíntida afecta y sigue con preferencia la direccion del ramo frontal del trigémino, y coincide ó alterna con padecimientos abdominales, y se aproxima á los efectos del eléboro blanco, de la brionia y de la nuez vómica. Su tic doloroso se sitúa principalmente en el nervio supra-orbitario; es con frecuencia intermitente, pero rara vez con accidentes espasmódicos locales. Estas especies de neuralgias se agravan con el aire frio y al bajar ó mover la cabeza ó los párpados solamente.404

De todos los dolores reumáticos y artríticos del dominio de la coloquíntida, la ciática es la mas frecuente; su carácter es calambróide, con sensacion de constriccion local. Tambien tiene á veces el de estar complicada con cólicos, diarrea, diversos padecimientos abdominales, principalmente despues de comer. Es frecuente que haya otros dolores que recorren el cuerpo al mismo tiempo, especialmente en las escápulas y pequeñas articulaciones, en las manos y en los piés.

Los cólicos que este medicamento alivia ó cura, son espasmódicos, y su violencia les distingue de los del eléboro blanco. Por lo comun hay desarrollo de gases, deposiciones frecuentes, acuosas y disentéricas, escasas algunas veces y muy dolorosas, y en otras abundantes y con vómitos violentos. La presion en el vientre alivia los cólicos aun cuando haya síntomas de flogosis subaguda. La palidez de la cara con contorsiones, los gritos y la violenta contraccion de los miembros inferiores son en los niños indicaciones de la coloquíntida. Es con frecuencia preferible á cualquier otro medicamento en las disenterías de esta edad, á causa de la estremada susceptibilidad del sistema nervioso y de la mucosa intestinal, ya con violento tenesmo, ya con parálisis de los esfínteres ó que su relajacion espasmódica dé lugar á evacuaciones involuntarias. No se debe olvidar la utilidad de la coloquíntida en la tumefaccion dolorosa de las hemorróides, con grande irritacion, estreñimiento y flujo de sangre, en los gotosos y en las personas que vienen padeciendo hace mucho tiempo del bajo vientre.

La coloquíntida, así como la spigelia, tiene un carácter precioso en la inflamacion del ojo, que es el de afectar sus partes profundas, sus elementos fibrosos.405 Por esto, y por su carácter general, está indicada en la oftalmía artrítica, en la que haya mas dolor que inflamacion manifiesta. Este dolor, para la coloquíntida, se estiende á los lóbulos anteriores del cerebro, mientras que en la spigelia, parte de dentro á afuera en el ángulo interno del ojo; y para los dos, la inyeccion varicosa de los vasos de la conjuntiva forma algunas veces un rodete ó cordon alrededor de la córnea. En la coloquíntida, los objetos aparecen iluminados, y la inyeccion es rubicunda y de menos estension que en la spigelia; pero constituye un síntoma bastante constante con la sensacion de presion y de ardor quemante.

La coloquíntida ¿podrá estar indicada en el asma esencial, puesto que ofrece entre sus síntomas una tos seca, opresion, sensacion de constriccion en el pecho y palpitaciones de corazon, aun por accesos? Este medicamento ¿será preferible á la nuez vómica, á la brionia, y á la manzanilla, en la ictericia producida por una rápida concentracion, efecto de un susto ó de un frio escesivo, puesto que desarrolla en la piel calor y sequedad, prurito violento con el calor de la cama, una especie de descamacion general del epidérmis, náuseas, gusto amargo, vómitos verdosos, sensibilidad y punzadas en la region hepática? Cada medicamento tiene su especialidad de accion en todos estos casos; pero la práctica manifiesta que se ha usado poco la coloquíntida. ¿Indicaremos, en fin, la diabetes como una de las enfermedades que son del dominio de este medicamento? Solo nos falta la autoridad de Bœnninghausen para afirmarlo; y sin embargo, es un hecho que en Alemania se le ha dado como un específico de esta fatal dolencia. Mas debemos manifestar que si algunos esperimentadores han obtenido de este medicamento orinas406 abundantes, frecuentes y claras, otros han logrado orinas escasas y con tenesmo, y otros unas orinas fétidas y que se vuelven prontamente espesas, gelatinosas y glutinosas.

Dósis.—Lo que dejamos sentado sobre las dósis en el medicamento anterior, es aplicable á las de la coloquíntida.
CONIUM MACULATUM (Cicuta mayor).
§ I.—Historia.

Es una planta de la familia de las umbelíferas, Juss.—De la pentandria diginia, Linn.—La cicuta mayor, cuyas propiedades venenosas fueron conocidas en la antigüedad, y que la muerte de Sócrates la hizo ya célebre, se la preconizó primeramente en muchas enfermedades, y despues se la usó casi esclusivamente en los infartos glandulares, en las induraciones linfáticas, en los escirros y afecciones cancerosas, bastando al efecto indicar los trabajos de Stoerk. Pero las esperiencias de Hahnemann han permitido ensanchar el círculo de las aplicaciones de esta sustancia, y dar la razon de su eficacia ó de su impotencia, en enfermedades para las que se la habia usado sin conocer sus efectos fisiológicos.

La cicuta mayor ha sido, pues, rehabilitada y ha recobrado su verdadera importancia. Se la ha empleado en la grippe, en ciertas toses convulsivas y en la coqueluche, en afecciones verminosas, en el vómito crónico dependiente de una induracion del píloro, en la leucorrea por inflamacion lenta de las criptas mucosas de la vagina y de la matriz, en neuralgias y dolores reumáticos y artríticos, en muchas flegmasías subagudas escrofulosas, en otras enfermedades en las que no siempre407 ha sido eficaz. Se ha reconocido que la cicuta procedente de los países meridionales es mas activa que la de los países frios. La conicina, alcalóide reputado como el principio activo de la cicuta mayor, se le usa generalmente en los infartos glandulares. Ninguna esperiencia demuestra que su accion difiera de la de la planta de que se ha estraido.
§ II.—Efectos fisiológicos.

Los estudios fisiológicos y clínicos de este medicamento inducen á creer que no afecta al cerebro del mismo modo que la belladona y el opio; su accion sobre este órgano es indirecta. Los vértigos, la escitacion cerebral y la diminucion de la sensibilidad, la debilidad de la vista, la somnolencia, los movimientos congestivos, no impiden el tener conciencia de su estado. La cicuta difiere de otros narcóticos, porque no tiene accion electiva sobre ciertos nervios en particular, como el acónito sobre el quinto par, y el estramonio sobre el nervio vago.

Su accion en los gánglios linfáticos es de la misma naturaleza que la que ejerce sobre el sistema venoso, y es relativa á su influencia especial sobre la médula oblongada y los nervios ganglionares. Esta accion electiva se espresa: 1.º por calambres y convulsiones que difieren de las de la nuez vómica, y tienen un carácter de tonicidad que las hace análogas á las del eléboro blanco; 2.º por un malestar considerable y la debilidad muscular de los músculos voluntarios. Mas, así como la belladona y sus análogos afectan especialmente los esfínteres, que la cicuta paraliza ó debilita, esta solo obra sobre el sistema muscular en general; 3.º debilitacion de la respiracion que es corta, difícil, retardada por la408 debilidad ó el estado convulsivo de los músculos respiratorios y aun por los de la faringe; 4.º por la lentitud y diminucion de los movimientos del corazon, por sus pulsaciones congestivas; 5.º por la influencia que ejerce en la sangre disminuyendo la hematosis y favoreciendo la formacion de sangre venosa, porque su accion sobre la médula espinal y el neumo-gástrico retarda la respiracion. En esto difiere esencialmente del acónito que obra electivamente sobre la circulacion arterial, aproximándose mucho al centeno cornezuelo; 6.º por las estancaciones y congestiones, en fin, que produce en los capilares venosos, y en los vasos y gánglios linfáticos.

Esta accion de la cicuta indica una actividad terapéutica, que si es menor quizá que la que en otros tiempos se la ha atribuido, es mayor que la que hoy se la da generalmente; está indicada en las inflamaciones subagudas y de un carácter venoso y linfático, en los infartos glandulares, en afecciones espasmódicas, histéricas, hipocondríacas; en alteraciones gastro-intestinales y uterinas dependientes de una debilidad nerviosa con estancacion venosa abdominal. Por esto está recomendada en las enfermedades atribuidas al celibatismo, á la continencia, cuando estos estados han exigido gran fuerza de voluntad, privaciones que conducen á la apatía, á la morosidad y hasta el disgusto de la vida. Es tambien útil en personas aniquiladas por causas contrarias, y todavía mejor en aquellas cuyo sistema venoso y linfático está lánguido por astenia y que predispone á congestiones é infartos, mas bien por falta de contractilidad y de tono en la fibra, que por la actividad de las inflamaciones. Las indicaciones generales de la cicuta no escluyen, sin embargo, cierta agudeza de los accidentes flegmásicos, y cierto409 eretismo con tension de la fibra, en las mismas personas, pero en el primer período de la afeccion; período que corresponde á la irritabilidad que es uno de los efectos de la cicuta, en su accion sobre la esfera nerviosa y antes que se haya propagado á los sistemas circulatorio y nutritivo.

Concluirémos estas consideraciones, esponiendo el carácter de la accion de la cicuta sobre el sistema nervioso ganglionar y sobre la vida vegetativa. Privada la piel de su tonicidad, produce la inercia de sus vasos; no la priva de los jugos nutritivos, pero estos no tienen condiciones restaurantes; la piel está mas bien ingurgitada que seca, aun en la cara; hay inflamaciones superficiales muy limitadas, manchas rojizas, oscuras ó amarillentas en las estremidades, como si la sangre estuviera despojada de la materia colorante; prurito violento, granos psóricos, costrosos, erupciones urticarias, lesiones herpéticas húmedas, úlceras súcias con supuracion abundante; los vasos y gánglios linfáticos están ingurgitados, inflamados, dolorosos; las glándulas se infartan y sobreviene la induracion; las mismas vísceras pierden su tonicidad, se dejan infiltrar y se infartan; la quilificacion no se hace libremente, y la hematosis se altera, ya por la perturbacion de las secreciones y de los órganos glandulares afectados, ya por la lesion de los vasos absorbentes y de las criptas secretorias de las membranas mucosas; de todo lo cual procede la debilidad profunda del cuerpo y de espíritu, la ineptitud para el trabajo, las ansiedades nerviosas, la indiferencia hipocondríaca.

El café es el antídoto de la cicuta como escitante de la contractilidad fibrilar. Los dolores de la cicuta se agravan por la mañana, al aire frio, y muchas veces410 despues de comer. Este carácter no tiene nada de especial para diferenciar su accion, hecha abstraccion del estado general.
§ III.—Efectos terapéuticos.

Procurarémos, sin entrar en grandes detalles, indicar las enfermedades y los períodos de las mismas que son propios de este medicamento. Empezarémos por la hipocondría de las personas deterioradas por esfuerzos morales ó escesos venéreos, con tal que no esperimenten calor pronunciado en el vientre, ó todo lo más, algunas veces, una sensacion de escoriacion. El estómago es el sitio de un malestar, asímismo de dolor con sensacion de frio; hay incomodidad casi contínua. Esta hipocondría puede elevarse hasta presentar accesos de manía, sin alteracion de las funciones sensoriales ni musculares, no contando como tal alteracion una gran debilidad.

La cicuta es por último muy útil en las mismas personas y en los escrofulosos, en los padecimientos gástricos y abdominales, con lentitud de las digestiones; estreñimiento erético ó diarrea, con astenia; cuando hay eructos con gusto á los alimentos, dolores calambróides, sensacion de frio, especialmente en la espulsion de gases que son abundantes; la timpanitis es parcial, ocupa el epigastrio, los hipocondrios ó la region umbilical; y en este punto es en el que se sienten con preferencia los dolores, las lancinaciones.

Los espasmos de las personas histéricas en los que la cicuta es el medicamento indicado, tienen su punto de partida en el útero, con presion en la garganta y sensacion de una bola que asciende del fondo del estómago, desvanecimientos que obligan á apoyarse en los objetos411 próximos, y mal humor. La cicuta es en estas personas un escelente medio para restablecer la regularidad del flujo catamenial, en lo cual armoniza con la magnesia y la sepia; los calambres de la matriz, el prurito vulvario, la laxitud ó un estado varicoso del cuello, menstruaciones habitualmente débiles y adelantadas, son síntomas que indican formalmente este medicamento. La cicuta es por lo mismo conveniente para combatir la esterilidad, haciendo desaparecer las disposiciones morbosas de que acabamos de hablar. Agreguemos que la cicuta corresponde tambien á este estado venoso abdominal y uterino que produce hemicráneas y sueños angustiosos, y que se manifiesta por dolores hepáticos, por un calor local con presion de dentro á fuera, por tiranteces á lo largo de los vasos linfáticos y venosos de la íngle.

La hemicránea que la cicuta cura, es vertiginosa con sensacion como de contusion en el lado afecto, náuseas hasta el vómito. El dolor es generalmente estupefaciente y muy movible: esta hemicránea se presenta por accesos frecuentes y cortos, y es producida, ya por el molimen catamenial y hemorroidal, ya por el estreñimiento que ocupa el intestino grueso; y que nunca persiste mucho tiempo la hemicránea sin ocasionar la alopecia.

Se ha usado muy poco la cicuta en las neuralgias y los dolores reumáticos; es á veces superior á la brionia en los dolores que se agravan por el movimiento. Estas neuralgias son con frecuencia tirantes y calambroides, con dolores como de contusion, y, cosa notable, el sudor en la palma de las manos que es un síntoma de la cicuta, y la sequedad de la garganta que es otro del acónito, acompañan por lo regular á las neuralgias propias de la cicuta.412

Si numerosos síntomas no indicasen su accion sobre las membranas mucosas de las vías aéreas, la clínica bastaria para probar su eficacia en algunas bronquitis que se desarrollan con la fiebre en personas irritables y linfáticas, en los niños y los viejos; es una fiebre catarral. El eretismo y la sequedad de la tos que la caracterizan, son mas incómodas que la debilidad del sistema sanguíneo hace suponer; los enfermos están muy enervados, angustiosos; el sueño no es reparador, el menor ruido incomoda y aumenta la afeccion de la cabeza; la orina es turbia; la tos es seca y casi continua ó por accesos violentos. En semejantes casos, usada la cicuta antes del acónito, produce una flojedad favorable y un alivio estraordinario; la misma tos cede con facilidad. La nuez vómica es preferible, si los enfermos son mas sanguíneos, mas biliosos, mas robustos, aun cuando está mas indicada por los calofríos, mientras que el aumento de calor en el pecho corresponde mejor á la cicuta, y que en las bronquitis y en las grippes exige quizá mas escitacion, mas sensibilidad en el cerebro.

Ya está pues espuesto todo el aparato febril que la cicuta cura; tambien se la ha empleado con utilidad en ciertas coqueluches en el período inicial y aun en el convulsivo, cuando el organismo nervioso y sanguíneo reviste los caractéres que dejamos indicados; en el asma seco, nervioso y con accesos de tos violentos, durante los cuales la cara se pone como inflada y azulada; en la tísis mucosa, en fin, con sudores de las manos, calores internos, palpitacion de corazon; en todos estos casos hay recrudescencias de la tos y de la irritacion febril. La cicuta en estas circunstancias, guarda un término medio entre el carbonato de amoníaco y el estaño; es asimismo útil algunas veces en las toses con413 vulsivas que persisten con algun infarto pulmonal despues de una neumonía, en cuyo caso es este medicamento un escelente auxiliar del fósforo.

En cuanto á las propiedades bien conocidas de la cicuta en las inflamaciones de los vasos y gánglios linfáticos, en las adenitis, infartos é induraciones glandulares aun escirrosas, tenemos poco que decir. La cicuta en estas afecciones es inferior á belladona, pulsatila, azufre, mercurio y yodo, y no es realmente médico quien no haya observado su ineficacia, aun en las inflamaciones de las glándulas mamarias á consecuencia de una contusion, que son los casos en que los alemanes la dan como específica. La tabes mesentérica se alivia algunas veces; y si su accion benéfica no llega hasta la curacion de los tejidos degenerados, calma el dolor y disipa la irritabilidad; obra con eficacia en las induraciones que existen y en las que vienen á terminar las inflamaciones de los vasos y de los gánglios linfáticos. No siempre es posible distinguir con exactitud los casos en que deba ser preferible á la barita, al yodo, al mercurio, al oro, al carbon animal, escepto en las circunstancias y personas de que hemos hablado y cuyo estado ofrece analogía con sus propios síntomas. Los escrofulosos están en el mismo caso, especialmente cuando vienen padeciendo irritaciones oftálmicas, intestinales, con hipersecreciones mucosas. La cicuta cura el rechinamiento de dientes nocturno de los niños, y tambien disipa los infartos glandulares de que son afectados.

Los niños de temperamento venoso ó linfático y dispuestos á los infartos, son los que presentan las indicaciones de la cicuta en las afecciones siguientes: 1.º en la opacidad del cristalino ó de su cápsula á consecuencia de un golpe ó de derrame linfático; 2.º en la ozena; 3.º en414 la otorrea con flujo sero-sanguinolento; 4.º en las manchas amarillas de la piel, ó en estas y equímosis de los viejos; 5.º en cierta gonorrea ó gota militar que se ha resistido al ácido azótico, al sulfuro de cal, á la thuya; 6.º en las úlceras induradas, saniosas, húmedas; 7.º en el lupus sin dolores quemantes; 8.º en la sarna degenerada, ciertas erupciones crónicas con manchas rojizas en la piel, dartros húmedos, escamosos; 9.º en oftalmías escrofulosas con fotofobia; 10.º en el coriza crónico con laxitud de la membrana pituitaria, ó de una especie de pólipo mucoso.

Dósis.—No hay necesidad, en la mayoría de los casos, de elevar las dósis de la cicuta mas de diez á quince gotas de la tintura para veinticuatro horas; pero sus efectos terapéuticos se desenvuelven mejor y mas fácilmente con dósis débiles desde la primera á la sesta atenuacion, sobre todo en las fiebres catarrales en que está indicada, en las neuralgias, en las congestiones venosas y en las subirritaciones. Estas dósis son suficientes algunas veces aun en el tratamiento de las induraciones y tumores que reclaman su uso interno, mientras que se aplica al esterior, ya en fomentaciones con el cocimiento de la planta en la proporcion de 15 á 20 gramos para un litro de agua, ya en pomada compuesta de seis partes de grasa por una de estracto de cicuta, ó de conicina, ya, en fin, con el estracto, ó la conicina simplemente, en unturas sobre la parte afecta, en pequeñas dósis fraccionadas ó distribuidas para varias veces.415
CUPRUM (Cobre).
§ I.—Historia.

El cobre metálico y sus diversas sales tienen casi unas mismas propiedades; pero como el metal es el que ha sido particularmente estudiado en sus efectos fisiológicos, á él referirémos con especialidad todo lo que espongamos. Aun cuando las esperimentaciones sobre el cobre no sean tan completas como fuera de desear, es preciso borrar del número de sus síntomas los que se han tomado de autores antiguos y que se refieren á envenenamientos con esta sustancia unida al mercurio, al azufre, etc..... Si no bastasen las nuevas observaciones recogidas para llenar este vacío y poder determinar la esfera de accion del cobre, y aun cuando los datos clínicos fuesen, en el estado actual de nuestros conocimientos, el elemento mas débil de nuestros estudios, seria suficiente el cólera que viene reinando en un período de treinta años, para que el cobre adquiriese el título de medicamento eficacísimo.
§ II.—Efectos fisiológicos.

El cobre goza al parecer de tan grande influencia en todos los aparatos orgánicos, que la esperiencia y la observacion le elevarán un dia al rango de policresto. Pero su accion es mas especial sobre los nervios de la médula oblongada y sobre los plexos ganglionares.

Sus dolores son á veces profundos y osteócopos, comunmente presivos, calambróides, manifestándose en cualquiera parte, pero con particularidad en las articulaciones y en los músculos; los calambres musculares416 se presentan con frecuencia y por accesos irregulares; siendo esta la forma de presentarse la mayor parte de los fenómenos del cobre, entre otros, las convulsiones, que es el síntoma dominante, como se ve por el siguiente cuadro: convulsiones epileptiformes, movimientos involuntarios como en el baile de San Vito, desórden en los músculos de la cara, distorsion, risa espasmódica. Las convulsiones empiezan generalmente por los dedos de las manos y de los piés, por las estremidades. Algunas veces son generales; el sistema muscular está en movimiento como por una fuerza estraña, y se observan estremecimientos convulsivos aun durante el sueño.

Este estado nervioso de la vida de relacion se completa por una sensacion como de contusion despues de las convulsiones, así como tambien despues de los simples dolores, por una gran laxitud que se hace permanente, por una debilidad que llega hasta la parálisis. El encendimiento de la cara, la escitabilidad de todos los órganos y la impresionabilidad de los sentidos, y los accesos de desvanecimiento acompañan y complican á los otros síntomas nerviosos formando un grupo, y por accesos que conducen al marasmo, á la consuncion; en este caso, la vida nutritiva está ya alterada y el sistema sanguíneo afectado, si bien secundariamente; presentándose calosfríos, fiebre lenta, sudores frios y copiosos, por la noche.

Las funciones respiratorias y digestivas están profundamente alteradas. Las primeras presentan, desde la ronquera y la sensacion de cosquilleo en la laringe, hasta la tos convulsiva, seca, con disnea, y á la matutinal con espectoracion purulenta, comprendiéndose en esta escala los accesos de asma seguidos de espectoracion mucosa, blanquecina. Los músculos respiratorios417 ofrecen movimientos espasmódicos, y la respiracion es difícil, corta, angustiosa y como estinguida por el calambre y el espasmo constrictivo. Los calambres no escluyen el vientre ni aun el corazon, pues los accesos irregulares de palpitaciones espresan su padecimiento.

Las funciones digestivas no están menos alteradas. Las bebidas producen cierto ruido al descender: este síntoma, en el cobre, solo es momentáneo é indica el espasmo del exófago, no su parálisis. Hay salivacion, espuma en la boca, hipo, náuseas ó conatos al vómito que parecen ascender desde el bajo vientre, vómitos violentos, sensacion de magullamiento, depresion, calambres en el estómago y en el vientre, convulsiones en el acto de defecar, cólicos espasmódicos, retraccion del vientre, dolores con ansiedad ó convulsiones, deposiciones sanguinolentas.

La escena pasa completamente en el sistema nervioso de las dos vidas, y el corazon no toma parte en ella; no está afectado como órgano de la circulacion, sino como víscera y como músculo; el pulso es débil, mas lento que lo que está habitualmente. De la esfera nerviosa, pasa directamente la accion del cobre á la vida vegetativa sin el intermedio del sistema linfático. La nutricion está afectada en sí misma, como lo prueba el marasmo, la consuncion, la palidez de la cara, el hundimiento de los ojos, la tristeza del semblante; hay azulamiento de la cara por efecto del espasmo; prurito quemante en la piel, manchas rojas no circunscritas, escoriacion en la parte interna de los labios, erupciones y ulceraciones en diversos sitios.

En cuanto al moral, se observan igualmente accesos de furor y de melancolía, ansiedad que alterna con arrebatos ridículos, la dulzura con la obstinacion; agitacion418 continua, ocupaciones imaginarias, falta de aptitud para el trabajo, accesos de enajenacion mental con ojos huraños. El color amarillento, las encías ulceradas y de un rojo de púrpura en su borde, son síntomas mas propios del carbonato de cobre. La tos sanguinolenta pertenece al acetato de cobre, así como tambien la accion sobre el dérmis con la que tiende al desarrollo de escrecencias ficiformes, y aproximándose en esto al ácido azótico.

Se atribuye por último al cobre, el coriza, el dolor dislacerante de los dientes hasta la sien, el sueño con sobresaltos, el mearse en la cama, dolor presivo en los ojos, ardor y sudor en la planta de los piés, dolor de cabeza vertiginoso y sensacion de vacío en la misma, exaltacion de la sensibilidad y de la contractilidad, calambres, retraccion momentánea de ciertos músculos, acortamiento de los dedos, hipo, mirada esquiva, sudor frio; el curso de la afeccion es por accesos irregulares de grupos de síntomas neuropáticos.

La mayor parte de los dolores se agravan por la presion; los vómitos se alivian bebiendo; lo opuesto sucede con el eléboro blanco, del cual por otra parte es análogo; los dolores viscerales se agravan con el tacto y el movimiento. El cobre, en fin, es aun poco conocido por los detalles de las circunstancias de este género capaces de influir en sus efectos.

Su accion sobre la circulacion es consecutiva de la alteracion que produce en la vida nutritiva por los nervios de la vida orgánica. El acetato de cobre es tambien digno de consideracion bajo este punto de vista, y merece ser contado entre los medicamentos de accion especial en el dérmis por las producciones sicósicas y las vegetaciones.419
§ III.—Efectos terapéuticos.

Entre las afecciones diatésicas con fiebre lenta que el cobre puede combatir con resultados, es la tísis pulmonal, si bien pertenece mas especialmente al carbonato ó acetato de cobre. Los síntomas que indican con preferencia el carbonato de cobre y que pertenecen esencialmente á esta sal, son: tos seca, marasmo, pérdida de las fuerzas, color amarillento, sudores nocturnos, estreñimiento y cólicos; los siguientes indican mejor el acetato y forman parte de su sintomatología: marasmo, cara pálida y hundida, palpitaciones con esputos sanguinolentos, respiracion difícil, contraccion dolorosa del pecho, inquietud, agitacion continua, lengua húmeda, sed viva, pulso pequeño. Estas dos sales cuentan entre sus efectos la ulceracion ó reblandecimiento de las encías con un cordoncito de un rojo púrpura.

El cobre no debe ser estraño al tratamiento de la tísis mesentérica, de los catarros crónicos, de las leucorreas antiguas con grande irritacion vulvaria, cuando la nutricion general está alterada, que se desarrollan accidentes espasmódicos, y que el eretismo persiste en los órganos de la vida de relacion, ó que se establece un flujo mucoso ó purulento. El cobre es quizás mas eficaz que la plata en ciertas cáries con discrasia mas bien venosa que linfática, sobre todo si hay fiebre lenta, y si esta es remitente é irregular con abultamiento del vientre, estreñimiento, ojos hundidos, pulso pequeño y concentrado. Hay además, vómitos rebeldes, diarrea abundante que sucede al estreñimiento, retraccion del vientre y timpanitis algunas veces, eructos, flujo de aguas como gaseosas y sanguinolentas, calambres y presion dolorosa en el estómago, ansiedad....,420 síntomas todos, que unidos al estado general, indican el cobre en ciertas afecciones crónicas del estómago y aun en la induracion tambien crónica de algunas de sus partes.

El cólera asiático ha puesto en relieve este importante medicamento, dándole un lugar necesario en el tratamiento y profilaxis de esta fatal enfermedad. El doctor Schmit, médico de la duquesa de Toscana, fué el primero que ideó las pequeñas láminas de cobre aplicadas sobre la piel, como preservativo del cólera; el doctor Burq inventó las cadenas metálicas para el mismo objeto, segun las observaciones recogidas en los obreros que trabajan en metales, y por lo tanto en el cobre, y que han gozado de una inmunidad general en todas las epidemias del cólera. Hahnemann fué el primero en aconsejar el cobre con el arsénico y el eléboro, en la primera invasion colérica. Los resultados obtenidos por esta medicacion á la cual se agregan algunos otros medicamentos, tales como el carbon vegetal, la ipecacuana...., se han propagado por todas partes, y el tratamiento está recomendado por una multitud de prácticos instruidos. El cobre se alterna con el eléboro y el arsénico como profiláctico del cólera. Para el tratamiento curativo, se le da en los calambres que siempre alivia y que tambien cura, contribuyendo así á modificar las evacuaciones. Pero estas son mas propias del eléboro blanco, lo cual esplica por qué se alternan estos dos medicamentos á cortos intérvalos en el cólera confirmado.

Es racional el uso del cobre en la diarrea aguda ó crónica por irritabilidad intestinal, ó eretismo espasmódico, despues de un enfriamiento algunas veces, haya ó no tenesmo, pero sí dolores cólicos que abaten y aniquilan421 las fuerzas; que el vientre está retraido y se observan tirones dolorosos en los miembros inferiores. El estreñimiento propio del cobre depende igualmente de la irritabilidad y se aproxima al del plomo; y durante el mismo es cuando se presentan las hemorróides dolorosas y sangrantes. En estos dos casos, las orinas son escasas y producen escozor. Solo son abundantes en los estados convulsivos, generales ó parciales; pero en cualquiera otra circunstancia son turbias ó fétidas.

La utilidad del cobre, en particular del acetato, es innegable en la supresion del sudor de los piés, así como en la de las reglas, si se desenvuelven espasmos histéricos, diarreas violentas ó asma espasmódico: la indicacion del cobre es clara, si se trata de personas delgadas, irritables, con estremecimientos musculares en el reposo, é inquietud moral habitual. Estas personas reclamarán fácilmente el cobre en muchos casos de dolores reumáticos y aun osteócopos, que se manifiestan frecuentemente por contracciones. En estos dolores la fibra muscular se fatiga mas por el movimiento, el espasmo, el dolor, y la fibra muscular espresa mas bien la sensacion como de contusion ó magullamiento. Las convulsiones y los calambres musculares del cobre tienen cierta analogía con los efectos de la ipecacuana y del centeno cornezuelo. El cobre y el plomo afectan mas especialmente los músculos estensores en las afecciones dolorosas reumáticas y paralíticas; así como el causticum y la sal marina afectan, por el contrario, los músculos flexores.

El cobre no modifica la corea sino cuando es crónica ó muy incipiente y parcial; los espasmos y las convulsiones no son continuas; el enfermo tiene buenos422 momentos, si bien los músculos voluntarios están en una escitacion continua.

Los espasmos histéricos y la eclampsia del cobre se aproximan á las convulsiones epileptiformes. Las vísceras del bajo vientre participan del estado convulsivo; hay repugnancia, vómito, regurgitaciones dolorosas ó diarrea, constriccion en la garganta, pero sin fenómenos consecutivos. La ignacia, el platino y la valeriana tienen algunas analogías con el cobre.

Este medicamento corresponde á la epilepsia puramente nerviosa, esencial, con palpitaciones musculares, gritos repentinos al principio, caida rápida, contorsiones, convulsiones que de las estremidades convergen hácia el tronco. El acetato de plomo, tan poco conocido aun, podria ser análogo; necesario es indicar, sin embargo, que el plomo metálico corresponde á las convulsiones epileptiformes que, partiendo del tronco y de las vísceras, convergen hácia las estremidades; el cerebro es el último que se afecta; verificándolo antes la periferia en el cobre. El carbonato de cal y la belladona son útiles en un tratamiento de este género, por distintos motivos que el cobre, y los tres se completan mútuamente. El zinc cubre mejor que ninguno otro los gritos y prodromos de una epilepsia, por cuya razon puede estar indicado y ser uno de los medicamentos en un tratamiento semejante. Es muy importante tener en cuenta, particularmente en esta horrible enfermedad, el estado moral, que en el cobre es análogo al de la melancolía, deseo de la soledad, la antropofobia, el aislamiento hasta la alucinacion y la manía.

Es preciso pensar en el cobre, cuando á consecuencia de accesos frecuentes de epilepsia, los enfermos conservan la vista huraña, los ojos brillantes ó apagados,423 las facciones sombreadas, el aspecto angustioso, grande desigualdad de carácter, laxitud, grande debilidad muscular, movimientos y estremecimientos involuntarios, y grande impresionabilidad de todos los órganos. El acetato de cobre se ha manifestado sobre todo útil á consecuencia de accidentes convulsivos en algunas afecciones mentales caracterizadas por la tristeza, el miedo ó susto y una exageracion hipocondríaca.

Indicarémos otra propiedad del cobre que quizá algun dia recibirá una legítima sancion, relativa á su estension á los espasmos viscerales, la cual consiste en su eficacia contra las toses convulsivas en el segundo período de la coqueluche. Su indicacion es justa y completa, si la tos está desprovista de todo elemento flegmásico. En los accesos la cara y los labios están azulados, los ojos equimosados, y cuando se presentan por la noche, que es lo mas frecuente, producen vómitos por el dia, lo cual no es privativo del cobre; el espasmo es prolongado, la respiracion interrumpida, la rigidez del cuerpo tetánica; hay asimismo calambres, y terminados los accesos, los enfermos tiemblan, vomitan, están abatidos, aunque menos que en la belladona, cuya accion se dirige al cerebro, y que corresponde además al elemento flegmásico. Lo que parece diferenciar la drosera del cobre, es que este no tiene el frio de las estremidades, ni la epistaxis de aquella, y que la drosera no tiene la suspension de la respiracion hasta el mismo grado, ni la rigidez tetánica, y la apariencia de asfixia que caracteriza los casos graves propios del cobre y principalmente del acetato de cobre.

Varios prácticos han indicado el cobre para el crup antes de la formacion de las falsas membranas, y en el elemento convulsivo de esta afeccion, caracterizado424 por la angustia, la respiracion convulsiva, la ronquera pertinaz, la tos seca con sofocacion: estos síntomas del cobre pertenecen mas bien al último período del crup y á sus consecuencias; y decimos del cobre, porque todavía se conoce muy poco la accion de sus sales, y á las que tal vez en un porvenir mas ó menos remoto se las dará mayor importancia en la coqueluche, en el catarro sofocante, en la angina de pecho..... Mas el uso del cobre en el asma nervioso y espasmódico está justificado, tanto por los síntomas patogenésicos como por hechos prácticos, pero con la circunstancia de que la mayor parte de los accidentes asmáticos tienen su orígen en el espasmo de los músculos voluntarios de la respiracion.

Quisiéramos, para terminar, poder establecer las indicaciones del cobre en las lesiones orgánicas y las afecciones cutáneas. Su eficacia en estos casos no está suficientemente comprobada por los hechos. Aceptando el hecho aislado de la accion del acetato de cobre sobre el dérmis para la produccion de vegetaciones sicósicas, se puede utilizar esta sal en la sícosis rebelde, así como tambien en las afecciones dartrosas, rebeldes, secas, con prurito y escamas, en ciertas cáries indolentes, sin supuracion y estacionarias, y por último en úlceras costrosas inveteradas.

Dósis.—Se usa al interior la primera, segunda ó tercera trituracion del cobre ó de sus sales á la dósis de 1 á 4 decígramos en veinticuatro horas y por fracciones frecuentemente repetidas, en casos en que la actividad de la reaccion ha sufrido graves ataques como en el cólera; pero es mas comun y mas útil el uso de dósis mas débiles, de la sesta ó duodécima atenuacion. Las neuralgias y las lesiones de la sensibilidad requieren425 ó son suficientes las atenuaciones aun mas elevadas; las afecciones locales y las lesiones orgánicas exigen á veces el uso de las trituraciones, y además la aplicacion local del acetato de cobre para la cauterizacion de las aftas, de las úlceras, y en ciertas oftalmías granulosas.
DIGITALIS PURPUREA (Digital).
§ I.—Historia.

Esta planta es de la familia de las escrofularias, Juss.—De la didinamia angiospermia, Linn.—La parte usada es la hoja del segundo año antes de que florezca. Es un medicamento muy comunmente empleado, del que se ha escrito mucho, que todas las escuelas han estudiado, y que sin embargo está aun reducido al papel de sedativo de la accion del corazon, y de diurético. Podemos decir, que sus efectos han sido mal apreciados. No se juzgará exagerada esta asercion cuando se recuerde que el profesor Bouillaud se ha admirado de que esperimentadores formales hayan atribuido á la digital las dos propiedades contrarias de disminuir la circulacion y de acelerarla; ¡tan despreciada es aun la esperimentacion sobre el hombre sano! ¡tan desconocida es la accion del medicamento que se desenvuelve en el organismo desde la esfera nerviosa hasta la sanguínea y nutritiva, accion que se manifiesta aguda ó crónicamente, y que produce efectos especiales ó tóxicos! No volverémos á ocuparnos de este asunto, pero aprovecharémos la ocasion, al tratar de la digital, de indicar el grave error de la escuela italiana respecto á los efectos opuestos en un mismo medicamento. Tommasini, uno de los jefes de esta escuela, ha ido mas allá, preciso es hacerle justicia, que la mayor parte de los autores de materia426 médica, puesto que conoció, en los medicamentos que estudió, esta doble accion; una irritativa, esténica, hiperestenizante, escitante, y otra atónica, asténica, alterante é hipostenizante. Sin embargo, al clasificar cada medicamento de una manera absoluta, ó entre los hiperestenizantes, ó entre los hipostenizantes, partió del principio de considerar el primer período de la accion medicinal, de su accion esténica, como un efecto local, como una accion irritante determinada en un punto dado; aceptando y dando, por el contrario, al otro período de la accion medicamentosa el carácter de una estimulacion dinámica, de un efecto asténico general. Esta es la teoría de la escuela italiana. Téngase entendido que no es objeto de cuestion para nosotros la admision del efecto local mecánico de un medicamento; la aceptamos como todo el mundo, pero no la seguimos en nuestros estudios puramente médicos, porque nos atenemos á los efectos dinámicos; estos son irritantes en su principio, y sedativos despues, á medida que la accion se propaga á todos los sistemas orgánicos, es decir, á medida que esta accion se prolonga, ó que es bastante eficaz para completarse. De modo que esta escuela, al separar de la accion de un medicamento una parte importante y necesaria de sus síntomas, limita su esfera de accion, reduce el campo de la materia médica y de la terapéutica, y se sujeta á una posologia capaz de producir lo mas pronto posible los efectos hipostenizantes, únicos que se desean obtener.

Es, pues, evidente, que apreciada y conocida la accion del medicamento en toda su estension, ofrece una esfera de actividad mucho mayor, grupos diferentes de síntomas, que exigen, por consiguiente, una posologia mucho mas estensa, y que abrace todas las dósis,427 puesto que debe responder á todos los efectos del medicamento, efectos, que son nerviosos, sanguíneos, ó que consisten en lesiones orgánicas; en lugar, pues, de esta terapéutica grande, natural y eminentemente eficaz y útil, la escuela italiana se limita á perturbar y á producir una sedacion que es la opresion de la vitalidad, en lugar de calmar la actividad y dirigirla en armonía con el antiguo precepto: Quo natura vergit eò ducendum; para la escuela italiana la naturaleza no es la naturaleza medicatriz de Hipócrates[65]: Natura morborum medicatrix. Si es á la vitalidad á la que se dirige el medicamento para restablecer por su mediacion, la armonía de las funciones y la integridad de los órganos, esta vitalidad debe ser moderada, escitada, dirigida, en un sentido mas ó menos especial, por la accion convenientemente aplicada del medicamento.
§ II.—Efectos fisiológicos.

Ni puede ponerse en duda que la digital aumenta la frecuencia del pulso, ni tampoco puede considerarse este aumento como un efecto mas frecuente que su diminucion, pues precisamente cuando mas acelerado es el pulso, la debilidad se presenta mayor. Se observan habitualmente palpitaciones tumultuosas sin causa apreciable. Las pulsaciones son irregulares é intermitentes manifestándose una pulsacion fuerte y llena despues de dos débiles. El antimonio tiene una accion algo análoga sobre el corazon, y además produce sudores, deposiciones frecuentes y saburra gástrica; la digital aumenta las orinas, desarrolla el embarazo gástrico, y goza por otra parte de una electividad sobre el corazon, que,428 como en el antimonio, se efectúa por mediacion de los nervios ganglionares. En los dos medicamentos se nota una marcha subaguda de los fenómenos flegmásicos y la sedacion cuando su accion se ha completado. Estas analogías entre el antimonio y la digital se estienden hasta el estado constitucional en el que con preferencia están indicados, y que es el que se observa en los temperamentos venosos ó linfáticos. Un incremento de actividad en los absorbentes disminuye la tonicidad de estos vasos por el hecho de la estancacion y de la tension; los materiales asimilables, convenientemente elaborados y animalizados primero, pierden luego más y más esta cualidad, y conducen á una debilitacion general y una diátesis venosa ó linfática. Esta disposicion corresponde á la constitucion de los gastrónomos, y á las constituciones, ya flojas ó flegmásicas, ya melancólicas.

Hay sugetos en los que la digital disminuye siempre, por un efecto inicial sedativo, los latidos del corazon, si bien esto depende tambien de la dósis, y algunas veces de la idiosincrasia. La digitalina produce mas frecuente y distintamente este efecto. Pero sea de esto lo que quiera, la accion de la digital sobre el corazon es directa; es altamente asténica y armoniza perfectamente con la sedacion simultánea que altera los riñones, cuya secrecion se aumenta, y los órganos abdominales, afectados de una atonía real, precisamente cuando los vómitos primeros parecian indicar cierta irritabilidad gástrica. Las opresiones, las congestiones torácicas, el aflujo desordenado de sangre al corazon y á la cabeza, indican mas bien una debilidad de la inervacion del órgano central de la circulacion, una debilitacion de la energía del corazon, en los momentos mismos, y mas especialmente cuando las pulsaciones precipitadas de este órgano, las opresiones,429 los calores, los ardores del pecho denotan la estancacion de sangre en el pulmon; porque entre los efectos de la digital no hay uno que esprese la congestion activa, la flegmasía franca; antes por el contrario, todos proclaman la pasibilidad ó la tendencia á este estado asténico.

En los casos de afecciones del corazon, de tísis, de hidropesías, de escrófulas, referidas por Bayle[66], el pulso era frecuente, y la digital pudo estar muy bien indicada, pues tambien ha curado ó aliviado casos graves.

Estos resultados clínicos, apoyados por un gran número de autores, no nos permiten aceptar las aserciones de Hahnemann que quiere que las indicaciones de este medicamento solo se hallen en los casos en que haya lentitud y debilidad del pulso, por la razon de que la diminucion de este es un efecto primitivo de la digital y su aceleracion otro secundario. Con mas motivo se pudiera decir que las dósis fuertes deben reservarse para los casos de pulso frecuente, y las muy débiles para los en que hay diminucion, porque en estos últimos, la administracion de la digital está basada en la ley de la similitud, mientras que en los primeros lo está en la de los contrarios.

Los fenómenos febriles son los siguientes: frio con sudor tambien frio, irregularmente distribuido; frio de las estremidades, sudores nocturnos precedidos frecuentemente de calosfríos y calor fugaz; la debilidad muscular es notable, la orina abundante, el pulso pequeño, débil, lento y por lo mismo irregular. En los casos mas agudos, hay siempre un fondo de astenia, embarazo430 gástrico, lengua blanca y ancha, adipsia, orinas mas abundantes, grande debilidad, vértigos, turgencia en la piel y lentitud del pulso, diarrea algunas veces.

La debilidad nerviosa, el abatimiento inmenso, la estremada angustia, la postracion y los desfallecimientos, demuestran que los efectos de la digital están bajo la dependencia del sistema nervioso ganglionar, como ya lo hemos dicho. Las vísceras y los órganos que estos nervios animan, abundan en síntomas que prueban su debilitacion, como por ejemplo: éstasis sanguíneo en los capilares, atonía de los vasos absorbentes, decadencia de los órganos de la vida animal, convulsiones, desfallecimientos con sudor general, vértigos con temblor, sensacion de ondulacion en el cerebro como si contuviese agua, congestion en la cabeza, palidez de la cara, náuseas, vómitos, sensacion de debilidad, como si la vida se retirase del epigastrio, timpanitis, diarrea, deposiciones involuntarias, retencion de orina y flujo de la misma, constriccion sofocante del pecho, congestion en el mismo, padecimientos asmáticos, palpitaciones violentas y efervescencia de la sangre, frio y adormecimiento de las estremidades.

Si la accion electiva de la digital sobre el sistema nervioso ganglionar se estiende al corazon por el plexo cardiaco, no es menos real en los vasos absorbentes por la influencia de los mismos nervios en sus terminaciones, en los riñones, en el estómago y el hígado por sus respectivos plexos. Privados de tonicidad los vasos absorbentes, se disminuye su funcion ó no absorben la serosidad, que trasuda de las membranas serosas en las cavidades esplánicas y mallas del tejido celular; por otra parte, esta exudacion que constituye el fenómeno de exósmosis, se aumenta por la astenia general y se estiende431 indistintamente á todos los vasos capilares, formándose así los derrames serosos. La flojedad es manifiesta, la parte edematosa está generalmente mas flácida que tirante y distendida, la piel mas bien fria que caliente, y pálida mas que encendida, y la hidropesía es pasiva. La agudeza de los fenómenos hidrópicos, la piel caliente, el pulso tirante, la resistencia del edema, pueden ser una indicacion de la scilla. Pero una astenia mayor, el temblor, la debilidad de los músculos voluntarios y la decoloracion de las mucosas, requieren mercurio. La subagudeza con eretismo exigiria el azufre; el cólchico, que tiene menos afinidades con las membranas serosas, puede ser preferible á la digital cuando el derrame es subagudo y seroso. A pesar de las diferencias existentes en las relaciones de la digital con la astenia de los vasos absorbentes, es preciso hacer constar que esta se dirige en general á todos los vasos capilares, como lo prueban la cianosis de los labios y de otras partes, la secrecion aumentada de las orinas, los sudores escesivos, los sudores frios, la ictericia misma, los infartos y las estancaciones linfáticas.

No obstante los síntomas graves que produce la digital, como solo se opone indirectamente á la nutricion, apenas juega en las lesiones de tejido, en las alteraciones orgánicas que indican siempre, ó una falta de jugos nutritivos, ó su profunda alteracion, ó bien una aberracion del tipo plástico. Todos los síntomas que al mismo se refieren, son: punzadas quemantes con astenia general y frio, palidez de la piel, neuralgias calambróides con debilidad nerviosa, ciertos dolores tirantes en el dorso, en los miembros, en la rodilla, con calofríos, seguidos de hinchazon pálida, de rigidez paralítica y de adormecimiento de los dedos.432
§ III.—Efectos terapéuticos.

A. Afecciones del corazon y del sistema circulatorio.—Segun lo que dejamos dicho, la digital corresponde á las enfermedades del corazon con pulso irregular intermitente, lento algunas veces, con contraccion enérgica de los ventrículos. Se presenta tambien frecuente y pequeño, manifestándose por ondulaciones irregulares, como si fuera á desaparecer despues de tres ó cuatro pulsaciones. En los primeros momentos de una afeccion del corazon manifestada con tales síntomas, hay menos alteraciones generales y palpitaciones tumultuosas; estas se presentan por accesos con opresion; el pulso, en fin, no se acelera ni con el menor movimiento, ni por la mas ligera causa escitante. Estos fenómenos solo se observan con el progreso de la enfermedad, y á medida que la astenia del sistema circulatorio y de los absorbentes produce la palidez y frialdad de la piel, la flacidez de los tejidos, la lividez de los labios, el edema de las estremidades, hidropesías con laxitud de las paredes, ó que la resistencia del edema, si este se presenta desde el principio, cesa para dar lugar á la laxitud y á la flacidez.

La ascitis, el hidrotorax, la hidropericarditis...., que requieren la digital, están siempre caracterizadas por la mayor parte de estos síntomas. Hay además, en la hidropesía del pecho y del pericardio, accesos de asma, opresion, movimientos congestivos, palpitaciones, constricciones sofocantes.

El asma, por lesion orgánica del corazon, y los desórdenes de estas lesiones están comprendidos en la esfera de accion de la digital, cuando hay derrames pleuríticos y pericardiacos.433

La digital está indicada en las congestiones pulmonales y en las hemoptisis, si existen las circunstancias espresadas por los grupos de síntomas que enumeramos en el anterior párrafo. Sin embargo, tambien puede estar indicada en los accidentes de este género y en las metrorragias con ciertas condiciones de irritacion y de orgasmo, ínsitas á una mala disposicion del corazon para provocar congestiones y hemorragias, efecto del éstasis sanguíneo accidental, irritativo, y que aun no es puramente asténico. Es necesario agregar que las grandes dósis empleadas en estos casos, han sido mas eficaces que las débiles[67].

La accion que la digital ejerce en el corazon y que se eleva hasta abolir sus contracciones, por el intermedio de fenómenos cianíticos parciales, ha conducido á algunos prácticos á emplearla en el cólera. Pero ignoramos hasta donde llegará la poderosa eficacia de este agente terapéutico sobre la circulacion en estas circunstancias. No negamos que se puedan obtener buenos resultados, pero varios medicamentos han dado ya sus pruebas en esta terrible enfermedad. (Véase Arsénico, Carbon vegetal, Eléboro, Centeno cornezuelo, etc.).

Se ha usado con buenos resultados la digital al principio de las fiebres mucosas, cuando la lengua está sucia, con síntomas de embarazo gástrico, adipsia y anorexia, pulso lento; tambien se ha usado en un período mas avanzado, cuando la turgencia sanguínea ha dado lugar á una debilitacion espresada por la lentitud del pulso sin alivio de los síntomas gastro-mucosos. El pulso lento, pausado y pequeño, en la fiebre gástrico-nerviosa;434 cuando las fuerzas vitales están como aniquiladas, las orinas escasas y oscuras; que hay vértigos y desvanecimientos con accesos de palpitaciones irregulares y tumultuosas, reclaman igualmente á la digital. En estas diversas fiebres se debe dar gran valor á un síntoma que es mas especial de la digital que del zumaque, del arsénico y de la quina: este síntoma es el frio de la parte izquierda del cuerpo.

La digital, con el tártaro estibiado, el antimonio y sénega, es el mejor medicamento que se puede emplear en las inflamaciones exudativas, cuando las exudaciones son serosas, y los síntomas generales asténicos y graves, y particularmente cuando la brionia y el mercurio han sido ineficaces ó que no han estado indicados en el período subagudo. Que estas inflamaciones tengan ó no alguna analogía ó relacion con las fiebres mucosas que acabamos de señalar, es lo cierto que unas y otras se convierten en indicantes de la digital, como se ve por estos síntomas: grande decaimiento de la vitalidad, pulso lento, débil y que se estingue gradualmente, diminucion de la calorificacion, inapetencia, vómito, diarrea, ansiedad, sueño corto y agitado, orinas abundantes, variables, descompuestas ó que se alteran fácilmente.

B. Afecciones de los órganos secretorios y del sistema absorbente.—La accion especial de la digital no está limitada al plexo cardíaco, sino que se estiende á otros puntos del sistema nervioso trisplánico, con el mismo carácter de astenia nerviosa y debilitacion de la contractilidad de los vasos absorbentes y de los capilares. Esta es la causa de alterarse el hígado y de que la ictericia sea una consecuencia, cuando es simple, sin lesiones orgánicas, sin fiebre, con deposiciones arcillosas,435 orinas frecuentes y generalmente turbias, diminucion del pulso, sensacion de frio local, sin sensibilidad al del esterior. La ictericia de los niños está generalmente en este caso, y la acompañan la caquexia y los vómitos. El mercurio y la manzanilla corresponden á esta afeccion, cuando las deposiciones son poco amarillas, que no hay alteracion particular del corazon, y que las orinas no sufren cambio alguno notable.

Un fenómeno singular y bastante característico de la digital, es el color azulado de las orinas, color que coincide siempre con la decoloracion de las deposiciones. La orina azulada parece ir unida á una afeccion dinámica del hígado, ó por lo menos de los órganos de la digestion. Consignamos este síntoma sin pretender esplicarle. Por estraordinaria ó por mas ligera ó pronunciada que sea esta coloracion azul de las orinas, la hemos visto dos veces, y siempre en niños de seis á once años, y dos veces la ha corregido la digital, disipando al mismo tiempo las alteraciones hepáticas ó abdominales con fiebre.

La digital constituye el tratamiento de las ascitis y de toda hidropesía que reconozca por causa la dificultad en la vuelta de la sangre hácia el corazon. Pero la influencia de la digital en las hidropesías procedentes de una lesion orgánica del corazon, es diferente de la que ejerce en las enfermedades debidas á la flojedad, á la astenia de los vasos absorbentes. Las dósis en general, deben ser muy atenuadas en las hidropesías por causas dinámicas, y mucho mayores en las producidas por causa mecánica, tal como el aneurisma del corazon.

Pero escluyendo esta, para solo ocuparnos de algunas particularidades de las hidropesías esenciales, debemos manifestar, que la pasibilidad de estas afecciones,436 aun cuando se compliquen con subirritaciones y con tumefaccion dura, á causa del padecimiento de los tejidos y de una prolongada distension de la fibra, exige algunas veces árnica y eléboro negro. En el hidrotorax se alterna la digital con el azufre. El hidrocele escrofuloso requiere con preferencia el mercurio y el sílice, si bien puede usarse despues la digital y tambien la quina. Las consecuencias de una apoplejía serosa requieren la cicuta mayor, aunque tambien se adaptan á veces á la digital. Sus indicaciones en el hidrocéfalo agudo son las del período de exudacion con cólicos.

En todas las precedentes aplicaciones de la digital, se halla una contraindicacion en la hidropesía y en la diátesis serosa propiamente dicha. Este medicamento no estiende su influencia hasta modificar estas especies de caquexias. Es impotente para remediar las lesiones de la nutricion y de la plasticidad, y las de los tejidos. Las afecciones orgánicas del corazon solo logran un efecto paliativo y la desaparicion momentánea de las hidropesías que dependen de ellas. Entre las contraindicaciones de la digital, no hemos titubeado en colocar las flegmasías francas, y aun las subagudas. La oftalmía y la encefalitis que se atribuyen á la digital consisten: la primera, en alteraciones nerviosas asténicas con irritacion herpética; la segunda, en congestiones pasivas, ó en fluxiones sintomáticas, en personas debilitadas. La amaurosis que se desarrolla lentamente con hemeralopia, puede hallar un modificador ventajoso en la digital, la quina, el zinc. Se usa la digital con mejores resultados en las irritaciones del borde libre de los párpados, en cuya afeccion es especial su accion, del mismo modo que la del mezereum y de la sal marina.437

No queremos concluir sin mencionar la eficacia de la digital en la hemoptisis y la tísis, segun refieren varios autores. Para llegar á los resultados apetecidos, es necesario aumentar las dósis de este medicamento de un modo visible, pues poseemos otros varios mas especiales y mas seguros contra la hemoptisis en todas sus variedades; respecto á la tísis solo reconocemos en la digital una accion paliativa de muy escasa importancia.

Dósis.—Las dósis deben ser tanto mas débiles cuanto mas exacta sea la indicacion y mas marcada la semejanza de sus síntomas. En este concepto, la esperiencia demuestra con evidencia que el carácter de diminucion de pulso exige dósis mas débiles, aunque se trate de un estado febril; es preciso, pues, recurrir, segun las circunstancias, á dósis de 20 gotas de la tintura al dia; otras veces, y es lo mas frecuente, de dos ó una gota, ó tambien puede bastar una pequeña fraccion de la duodécima atenuacion. En algunos casos de hidropesías, sobre todo de las partes inferiores, se emplea la digital al esterior en fomentos y en fricciones; pero es mejor en estos casos usar el cocimiento con 30 gramos de hojas por litro ó litro y medio de agua[68].438
DULCAMARA. (Dulcamara).
§ I.—Historia.

La dulcamara es de la familia de las solanáceas, Juss.—Pentandria monoginia, Linn.—Los hechos referidos por los autores antiguos han servido en gran parte á Hahnemann para formar la patogenesia de la dulcamara[69]. Varios de sus síntomas merecen poca confianza, porque son debidos á medicamentos compuestos: indicarémos particularmente los atribuidos á Althof, como resultado de una mezcla de dulcamara y antimonio.

Boerhaave contribuyó mucho á popularizar la dulcamara: este médico, Linneo, de Hahen, Sauvages, de Razoux, etc..., la han recomendado para varias enfermedades flegmásicas, neurálgicas, dartrosas. A juzgar por lo que han dicho muchos autores, la eficacia de la dulcamara, en un gran número de afecciones herpéticas, es un hecho generalmente admitido. Mr. Trousseau la coloca en la clase de los medicamentos narcóticos.
§ II.—Efectos fisiológicos.

La piel y las membranas mucosas son el sitio preferido de la accion de la dulcamara. La relacion de estas dos vastas superficies, cutánea y mucosa, es muy evidente en los efectos de este medicamento; y esto solo bastaria para demostrar su eficacia en una multitud de afecciones cutáneas y mucosas, si su accion, por otra parte, no fuera bien ostensible en el sistema sanguíneo,439 al cual altera por un efecto reactivo, por un movimiento fluxionario, que parte de la piel, que es siempre en este caso la pars mandans de la alteracion circulatoria y de otros desórdenes internos.

El carácter principal de sus efectos piréticos es el de empezar por una impresion de frio en la piel, un calofrío prolongado, un enfriamiento que altera las funciones cutáneas; sobreviene despues un calor seco que llega hasta la acritud, que produce picazon, rubicundez, fluxion con eretismo; sudor abundante y general que conduce á una relajacion ó flojedad completa.

Tal es la influencia de la dulcamara sobre el corazon. La que ejerce en las mucosas bronquiales, intestinales.... es de la misma naturaleza: frio en la piel, enfriamiento de esta superficie, despues bronquitis, diarrea, catarro vesical. Su influencia en el sistema nervioso sigue la misma marcha y tiene el mismo carácter, pues por la accion que ejerce en la piel se propaga á los nervios de la cara y de otros puntos, y desarrolla neuralgias, accidentes reumáticos, inflamaciones artríticas, segun las disposiciones de la persona y la diátesis de que adolezca. En general, la fluxion que se concentra en una parte dada del sistema cutáneo, desarrolla en ella una tumefaccion flegmásica que se resuelve siempre por diaforesis, salivacion...., y la que se fija en el sistema linfático y sus gánglios, produce adenitis é infartos; así como la fluxion mucosa de los bronquios y de los intestinos determina una bronquitis, una colitis con hipersecrecion.

Segun lo espuesto, la dulcamara es un escelente medio para combatir la afeccion herpética que por repercusion se fije en las mucosas. La esperiencia ha probado y la práctica de médicos antiguos ha autorizado440 hasta cierto punto esta interpretacion de la accion de la dulcamara, porque se adapta muy bien á estas metástasis, con tal que sean recientes, ó que la repercusion de la afeccion dartrosa á un punto de la membrana mucosa, siquiera no tenga el mismo carácter, conserve, no obstante, relaciones con la piel, por pruritos, rubicundeces y granos que aparezcan de cuando en cuando, y que desenvuelva fenómenos de irritacion y de fluxion en la mucosa donde se fija.

De esto se deduce: 1.º que este medicamento será mas útil en las personas jóvenes de piel fina, mas permeable, cuya constitucion es linfática y predispuesta á acatarrarse; 2.º que desarrolla mas francamente su accion en los tiempos frios y húmedos, en los que la temperatura y el estado hidrométrico facilitan la reaccion de la piel sobre las mucosas; 3.º que estos fenómenos, en fin, se agravan por la tarde, con el reposo y el calor de la cama, en lo relativo sobre todo, á la fiebre y síntomas flegmásicos y congestivos, y que se alivian por el movimiento.

En las circunstancias de cronicidad ó en los casos agudos cuya etiologia se ignora, las indicaciones de la dulcamara no resultan de la relacion apreciable entre la superficie esterna é interna, sino de la constitucion del enfermo, de sus antecedentes, del carácter de las afecciones mucosas que padece habitualmente, de su estado herpético en la estacion de otoño mas comunmente.

La dulcamara, por último, corresponde aun á cierto número de síntomas bastante constantes y característicos, tales como: piel fria, caliente y aun ardorosa despues, que se pone árida y seca, ó se cubre de sudor, con un orgasmo á veces mas ó menos general; prurito, rubicundez, erupciones herpéticas, salivacion, ronquera,441 bronquitis, opresion, tos convulsiva, hemoptisis, náuseas, vómitos, dolores cólicos, diarrea, retencion de orina; orinas abundantes, involuntarias, escasas, difíciles de evacuar, turbias; escozor y sequedad en la garganta, otalgia, vértigos, oscurecimiento de la vista, fluxion en el ojo, en la mejilla; hipersecrecion de las mucosas, infarto de las glándulas, pesadez de cabeza, congestion en la misma, delirio, epistaxis, dolores con sensacion de frio por el cuerpo, convulsiones en los labios, en los párpados; cardialgia, enteralgia, laxitud, ardor quemante aquí y allí, temblores, debilidad paralítica; parálisis de la lengua, de la cara; sudores frios.
§ III.—Efectos terapéuticos.

Enumerarémos las aplicaciones prácticas evitando ámplios detalles, pero sin que esta concision disminuya en nada su utilidad práctica. Las fiebres propias de la dulcamara son catarrales y reumáticas, es decir, producidas por un enfriamiento. Estas fiebres son las únicas que corresponden á este medicamento, tanto en sus períodos inicial y de agudeza, como en los de descenso y cronicidad. La supresion del sudor por enfriamiento es su carácter distintivo; en la manzanilla es producida por escitacion nerviosa y por emocion moral; en la pulsatila, por la aparicion de otro flujo, por metástasis; en la quina, por congestion cerebral ó por debilidad profunda, etc..... La dulcamara corrige el desórden patológico, reproduciendo el sudor, restableciendo las funciones de la piel. La indicacion de la dulcamara es la misma, ya que el sudor está completamente suprimido, ó ya que solo esté disminuido, alterado y de mal olor, ó que la accion del aire frio y húmedo haya442 agravado ó determinado una fiebre eruptiva, la urticaria misma, con ó sin fiebre, y síntomas mucosos ó catarrales.

El acónito puede estar indicado para llenar las primeras indicaciones que correspondan á la dulcamara; pero esta es preferible si el enfriamiento ha producido cólicos, salivacion, tos convulsiva, retencion de orina; ó bien, si en el período de decrecimiento y de flojedad se presentan flujos mucosos aun de carácter crónico como son: diarrea, salivacion, tos con espectoracion abundante, asma húmedo, y otros accidentes, cuya curacion exige que se escite la accion recíproca de la piel y de las mucosas. Las tísis mucosas pueden en estas circunstancias curarse con dulcamara; sus síntomas son: la ronquera, la tos mucosa y aun hemotóica, dolores lancinantes en el pecho, opresion, sequedad de la piel, agravacion vespertina, pulso tirante, sudor nocturno. La coqueluche es tambien del recurso de la dulcamara, cuando la causa es el enfriamiento, ó que por lo menos la agrava y sostiene; en este caso facilita mucho la accion de la drosera.

En las afecciones reumáticas y neurálgicas propias de dulcamara, es preciso tener en cuenta la electividad de este medicamento sobre la piel, punto de partida de la afeccion, y no á una pretendida accion particular en la fibra de los músculos afectados. Además de su carácter etiológico, los dolores de la dulcamara, como los de rhododendrum, son lancinantes y dislacerantes; se agravan por la noche y se unen á una sensacion de frio, ya interior, ya en diversos puntos del sistema cutáneo, acompañados muchas veces de grande cansancio.

Los dolores, así como las afecciones mucosas, se presentan y se desenvuelven despues de un enfriamiento443 y de la supresion de un herpe, de una erupcion efémera, producida por aquel. Segun la accion ya conocida de la dulcamara, se comprende que puede ser eficaz en las gastralgias y gastrodinias recientes, cuando el acónito y la coloquíntida han sido ineficaces, y que cura generalmente los dolores, aunque sean crónicos, produciendo sudores críticos. La gota misma puede aliviarse con este remedio, cuando en sus accesos hay eretismo, agitacion moral, sequedad y calor acre en la piel. En fin, las afecciones neurálgicas y reumáticas, que la humedad ha transformado ó repercutido, y á consecuencia de las cuales se declaran parálisis parciales, se han curado mas de una vez con la dulcamara alternada con el azufre.

Los infartos escrofulosos se modifican tambien ventajosamente con la dulcamara en los jóvenes y en las constituciones de piel fina. Esto no obstante, aun aquí es preciso que una repercusion del sudor, que un enfriamiento hayan ocasionado la adenitis, el infarto linfático, la flegmasía, la fluxion escrofulosa en las glándulas, los ojos, el oido.... La agudeza de la inflamacion escluye desde luego la dulcamara y hace preferible la belladona y el mercurio alternados, y el zumaque. Para los infartos escrofulosos crónicos posee el arte medicamentos superiores á dulcamara en actividad y eficacia, como son: el azufre, la barita, el carbonato de cal, el sílice, la belladona, el mercurio, el sulfuro de cal; pero la dulcamara se les asocia con ventaja y aun es superior á los colocados en segunda línea como antiescrofulosos, tales son: el ácido azótico, el licopodio, la sepia, la sal marina, etc.

Admitido un prévio enfriamiento, la dulcamara es el primer medicamento que se debe emplear en el endurecimiento444 del tejido celular en los recien nacidos; sus síntomas patogenésicos le indican tambien en los casos de hinchazon edematosa, agitacion, gritos, dolores, diarrea. El escleroma tiene generalmente una marcha rápida; se ha recomendado la quina en casos de anemia y debilidad, y el mercurio despues. El arsénico es para los casos mas graves.

Volvamos al punto de partida de la accion de la dulcamara, y registremos las enfermedades de la piel en que conviene. Son primeramente la mayor parte de las erupciones de los jóvenes complicadas con infartos glandulares é inflamaciones linfáticas. Su accion debe preceder á la del mercurio en las afecciones de naturaleza escrofulosa y herpética, aun en los adultos; la dulcamara está indicada en las cinco formas principales de las afecciones cutáneas: manchas, pápulas, pústulas, costras, úlceras; así como tambien en las manchas mas ó menos prominentes, escarlatinosas, petequiales, efélides; pequeños granos llenos, como los del sarampion, de la miliar, de la porcelana (ó escara, pequeños tubérculos, el Trad.); afecciones pruriginosas; el impétigo, la urticaria, los dartros con el elemento vesiculoso, con costras, tiña, costra láctea, y aun la serpiginosa y seca, á pesar del carácter general exudante y húmedo de las lesiones cutáneas en que está indicada la dulcamara; úlceras escrofulosas, psóricas, mas ó menos inveteradas, indolentes y corrosivas, erupciones de sarna degenerada y algunas sifílides rebeldes.

Necesario es manifestar que en todas estas diversas formas patológicas cutáneas, la indicacion de la dulcamara procede siempre de un cambio anterior de las afecciones herpéticas de las membranas mucosas, á la piel, de esta al periostio, á las glándulas, á las membranas445 mucosas y serosas, aun cuando en este último caso, se presente edema, hidropesías serosas, anasarca. Así, pues, la sarna degenerada que reaparece en la piel en estaciones dadas, y en formas indeterminadas, para volver á fijarse en las mucosas por todo el resto del año; los restos sifilíticos y aun las sifílides situadas en la piel y principio de las mucosas que constituye una de las últimas trasformaciones; las afecciones herpéticas sucediendo á la diarrea, al asma, al catarro; y estos, sucediendo á su vez al herpes; todas estas trasformaciones y metástasis pueden ofrecer indicaciones suficientes para la eleccion de la dulcamara. Pero la rebeldía bien conocida de estas dolencias exige tambien otros medicamentos, tales como, el guayaco, la clematis, el mezereum, el azufre, la zarzaparrilla, el zinc, el grafito...., por ser los mas análogos de la dulcamara en su accion sobre la piel.

Las verrugas son, además, uno de los síntomas de la dulcamara; son lisas, muchas veces como trasparentes, crecen rápidamente, se presentan muchas á la vez, como si fueran erupciones que aparecieran sucesivamente. Su sitio preferente es la cara y las manos; y en su tratamiento, la accion de la dulcamara, es muchas veces preparada ó completada por la del azufre, licopodio, carbonato de cal. Algunas erupciones de forúnculos, ó su aparicion sucesiva, sobre todo en los reumatismos, reclaman ordinariamente el uso de la dulcamara. Los dartros que corresponden á este medicamento, se sitúan con preferencia, como las verrugas, en la cara, las manos, parte interna de los muslos, la anterior del pecho, las articulaciones de los miembros, es decir, en los puntos en que la piel es mas fina, como asimismo en los labios y grandes labios.446 Quizá esta particularidad esplica uno de los principales caractéres de las afecciones herpéticas de la dulcamara, que es una secrecion mas abundante y por la que se las denomina húmedas. Es de observacion que las erupciones secas y liquenoides, las eflorescencias furfuráceas y la pitiriasis, no están en relacion con este medicamento.

Dósis.—Se usan las mismas dósis y forma de administracion que en el acónito, la thuya y la mayor parte de los medicamentos vegetales.
EUPHRASIA OFFICINALIS (Eufrasia).
§ I.—Historia.

Familia de las pedicularias, Juss.;—didinamia angiospermia, Linn.—Esta graciosa y pequeña planta, conocida ya en la antigüedad, tiene propiedades bastante limitadas, lo cual justifica quizá el olvido en que cayó; pero estas propiedades son con frecuencia tan útiles y tan patentes, segun las recientes esperimentaciones, que hemos creido conveniente dar á este medicamento un lugar en esta obra.
§ II.—Efectos fisiológicos y terapéuticos.

El conjunto de síntomas de la eufrasia espresa un estado catarral. Limitémonos, pues, á indicar los que tienen un carácter mas marcado: exacerbacion de los síntomas por la tarde, dolores erráticos, bostezos, ensueños fatigosos, sueño agitado, somnolencia por el dia, calofríos, frio, sudores nocturnos. Este medicamento, en fin, obra poco sobre el sistema sanguíneo, y corresponde mas bien á afecciones catarrales infebriles, ó con fiebre vespertina. Es el medicamento del principio,447 aun en el sarampion, en cuya afeccion está indicado por sus síntomas de bronquitis, de oftalmía y de coriza.

Repetiriamos lo que todos saben si refiriéramos los síntomas de este medicamento, análogos á los de la afeccion catarral, desde la pesadez de cabeza hasta la emision frecuente de orina clara, y desde la tos seca hasta la pesadez y picazon de las estremidades.

Hé aquí en resúmen los síntomas referentes á estos efectos:

1.º En la oftalmía por causa catarral; afeccion de la conjuntiva que está inyectada, lagrimeo abundante y coriza fluente simultánea; hay secrecion mucosa y aun sanguinolenta en el ojo, hasta úlceras en la córnea, nubecillas que ceden con eufrasia cuando son recientes, usada al interior y aplicada como tópico.

2.º En el coriza que siempre está acompañado de oftalmía ó de otitis, ó de un estado catarral general: este estado es húmedo en su principio, con secrecion mucosa abundante, pesadez de la cabeza y lágrimas corrosivas; la eufrasia corresponde tambien al romadizo, á la epistaxis, á la escoriacion de las narices.

3.º En la bronquitis, que, entre otros síntomas catarrales, tiene la tos, al principio seca y convulsiva solo por la noche llegando hasta cortar casi la respiracion, y despues húmeda y seguida de la espulsion de mucosidades abundantes.

Hé aquí, por último, algunos caractéres que diferencian la accion de la eufrasia de los varios medicamentos análogos, en las afecciones catarrales. En la drosera el frio afecta generalmente á las estremidades, y empieza por calofríos; hay sensacion de quebrantamiento de los miembros, irritacion de la laringe con sequedad y arañamiento que escita la tos; despues, la superficie448 del cuerpo está fria y se presenta epistaxis. En el mezereum, la fiebre es mas viva, hay mas constantemente alternativas de frio y de calor, y este sucede á los calofríos y dura mas que ellos. La eufrasia estiende su irritacion mas allá de la laringe, sin fiebre ó antes que esta se declare; las mucosas de los ojos y de la nariz se alteran y se siente en ellas escozor, lagrimeo, estornudo. Difiere del mercurio, en que en la eufrasia el calor es mas vivo y con sensacion de plenitud en la cabeza, y porque además tiene esta entre sus síntomas, el mal humor, la irritabilidad, la alternativa de calofrío y de calor, y el quebrantamiento y endolorimiento de las partes musculares.

La eufrasia no es estraña á los dolores reumáticos; son pasivos, calambroides, seguidos de adormecimiento, de tension, de pesadez paralítica. Dolores lancinantes recorren el cuerpo que espresa una sensacion de frio.

Es probable que un estudio mas completo de la eufrasia haga mas estensa su esfera de accion y dirija al práctico en la aplicacion de algunos de sus efectos sobre la conjuntiva, la uretra, la membrana pituitaria, y le demuestre que posee propiedades indicadas ya por algunos esperimentadores, en las escrescencias poliposas ó ficiformes de las superficies mucosas, afecciones en las que ya se ha usado con éxito.

Dósis.—Se da una ó dos gotas de la tintura ó de una de las primeras atenuaciones, por dósis repetidas en veinticuatro horas. Cuando se use en las escrescencias sicósicas y poliposas, se la administra como la thuya, al interior y al esterior. Para el esterior, se toca las escrescencias con una mezcla de una parte de tintura y dos de agua comun.

FIN DEL TOMO PRIMERO.

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